Consultando el Diccionario panhispánico de dudas (primera edición, octubre 2005) acabamos de enterarnos (perdón por nuestra ignorancia) que debe evitarse el empleo de la palabra bizarro para referirse a algo raro y extravagante, pues el verdadero significado de bizarro es valiente, generoso, lucido o espléndido.
El citado diccionario explica lo siguiente:
bizarro -rra. En español significa ‘valiente, esforzado’: «Llega el capitán Andrés Cuevas, un bizarro combatiente al mando de un pelotón» (Matos Noche [Cuba 2002]); y ‘lucido, airoso’: «Vuestra juventud reverdecerá más bizarra y galana que nunca» (Luján Espejos [Esp. 1991]). Debe evitarse su empleo con el sentido de ‘raro o extravagante’, calco semántico censurable del francés o del inglés bizarre: «—Es un nombre bizarro. —No cuando se ha nacido en Sídney y se es australiana» (Leyva Piñata [Méx. 1984]). Tampoco debe emplearse bizarría con el sentido de ‘rareza o extravagancia’.
Pues bien, como los miembros de la redacción de Runner’s World nos consideramos personas valientes, pero también raros y extravagantes hasta un punto que poca gente sabe, nos hemos decidido a llevar la contraria al Diccionario panhispánico de dudas para erigirnos en bizarros al estilo francés o inglés. En ambos idiomas “bizarre” significa raro, extraño o estrafalario.
En este blog prometemos proyectar y compartir con vosotr@s todas nuestras rarezas, relacionadas con el atletismo… o no. Somos así, y ya no vamos a cambiar, pero si conseguimos entreteneros o arrancaros un buen puñado de sonrisas, nos damos por satisfechos…