
En los últimos meses, tras interminables estudios realizados por psicólogos de los cinco continentes, se ha demostrado que el running es milagroso. Sujetos que jamás habían leído ni la etiqueta del pan de molde ni las instrucciones del cepillo de dientes se han lanzado a leer su primer libro después de unos cuantos meses desgastando zapatillas. Esperamos que cunda el ejemplo.
