La revolución de la clase media

Por Alberto Hernández

Cuando los dobladores del óvalo comiencen a acariciar el tartán habrá un par de cosas claras. La primera es que el máximo favorito en el camino al oro es el nuevo plusmarquista francés Pierre-Ambroise Bossé, que en Mónaco, segundo puesto mediante, se anotó un 1:42.53 que le colocan cuarto en la lista europea de todos los tiempos. Esta joyita de 22 años va camino de hacer un triplete sólo al alcance de las piernas ilustres, las que se bañan de oro desde la cuna hasta la sepultura. En 2011 conquistaba el título continental júnior, dos años más tarde el sub 23 y ahora su cita con el entorchado absoluto parece cosa de estar mínimamente al loro de lo que se cueza en el Lepzigrund. Hay un dato demoledor, aunque marcas y garantías de presea no siempre vayan de la mano en el rey de los deportes: es el único mediofondista de la parrilla que este año ha bajado de 1:44. La segunda es que sólo los polacos Marcin Lewandoswski y Adam Kszczot (no, no hay huevos a pronunciarlo; ni vosotros tampoco) parecen en disposición de pegarle un susto. Son precisamente los únicos que han corrido en el registro citado anteriormente (1:44.24 y 1:44.50 respectivamente).

Tras este terceto se extiende una llanura de clase media donde pueden soñar con acampar nuestros dos chicos; ocho hombres con 1:45, 12 con 1:46, 10 con 1:47 y 1 con 1:48. Ojo, que fácil no lo van a tener. Kevin “pies calientes” López sale en la primera serie (19:05) con la quinta mejor marca de los participantes esta temporada. Cierto que puede aferrarse al dato objetivo de que ninguno de sus contrincantes voló jamás por debajo de su récord de España (1:43.74). Pero ya sabemos, esto es aquí y ahora, y los éxitos del pasado no servirán una vez que el pistoletazo de salida rompa el hoy despejado cielo suizo. El coco de la batalla será Lewandowski, pero atención al holandés Thijmen Kupers y al francés Sofiane Selmouni.

 

Kevin López, nuestra opción más sólida para entrar en semifinales.
Kevin López, nuestra opción más sólida para entrar en semifinales.

Más complicado lo tiene el otro sevillano, Luis Alberto Marco, subcampeón europeo en sala como su rival y amigo, que parte con la penúltima marca del año (la quinta sin tuviésemos en cuenta las personales) en una serie donde correrá Bossé, a quien ya muchos le hacen la asociación de palabras evidente: boss. Los hombres a los que debe seguir la rueda serán el británico Michael Rimmer y el Alemán Dennis Krüger. Acceden a semifinales los tres primeros de cada serie más las cuatro mejores marcas, así que correr en la cuarta y última (19:29), con tres de los 10 hombres más rápidos presentes en el campeonato, puede llegar a considerarse una ligera ventaja.

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