Descubre el body combat

El trabajo, las obligaciones, el entrenamiento… Hay días en los que uno se liaría a golpes con las paredes para descargar el estrés. Hay una solución menos agresiva y más beneficiosa para tu forma física: hacer body combat. Durante una hora, y al ritmo de una música explosiva, harás potentes coreografáis que combinan golpes, patadas y movimientos de boxeo, kick boxing, karate, capoeira o muay tahi. Es fácil divertido y seguro, descargas adrenalina, desconectas del mundo y complemetas tu entrenamiento de una forma diferente.

Con este espectacular programa de entrenamiento trabajas al mismo tiempo la capacidad aeróbica, la resistencia y la flexibilidad, además de quemar muchas calorías. Como todos los programas de Les Milles, cada clase está diseñada por un equipo de expertos para que sea efectiva y segura. Sólo tendrás que pelearte con el espejo…

Por su ritmo, energía y la gran mejora de la forma física, las clases de “combat” enganchan desde el primer día. Aunque no hay cuerpo a cuerpo, sí ganas en agilidad y aprendes técnicas de defensa personal, además de sentirte mucho más fuerte y rápido, lo que luego se traducirá en tu entreamiento.

En body combat los movimientos son rápidos y precisos, requieren técnica y control (evita siempre las hiperextensiones y los movimientos descontrolados, no te emociones lanzando patadas…). La clase comienza con un calentamiento en el que aprenderás a colocarte “en guardia”, la posición básica. Despuñes, ocho tracks que alternan diferentes tipos de entrenamiento, sigue con un rabajo específico de abdominales, flexiones y tríceps, y termina con estiramientos. Lo ideal es coordinar la respiración con el movimiento: inspirar al bloquear y espirar cuando damos un golpe o patada.

Body combat te proporcionará muchos beneficios, tanto físicos como mentales:

– Una sesión semanal le aporta variedad a tu entrenamiento

– Aumenta la fuerza y tonificación muscular de todo el cuerpo

– Aumenta la velocidad y potencia de tu gesto

– Mejora la flexibilidad y aumenta la agilidad

– Mejora la movilidad articular y la amplitud de movimiento

– Aporta coordinación y equilibrio, además de mejorar la alineación corporal

– Supone un gran gasto calórico y una activación dle metabolismo

– Combate el estrés y ayuda a liberar adrenalina

– Proporciona energía y bienestar debido a la gran descarga de endorfinas

 

No hace falta que sepas artes marciales ni que tegas una gran coordinación para hacer esta clase. Las coreografías de body combat se repiten durante tres meses, lo que te permitirá aprender la técnica y mejorar tu coordinación. ESo sí, ponte ropa cómoda (que te permita movimiento) y transpirable si no quieres morir de calor. Las zapatillas, mejor con cámara de aire para evitar impactos. No te olvides de llevar agua y una toalla, te hará falta…

Dónde. Puedes encontrar tu club más cercano en la página de AEFA.

¿Buceo para runners?

No se trata de una nueva forma de variar nuestro entrenamiento ni de una práctica que pueda mejorar nuestra técnica como corredores. Pero el buceo recreativo sí es un deporte que puede servirnos para desconectar totalmente del estrés de la competición o el esfuerzo de una intensa preparación física. El “cambio de aires” es tan grande, que hasta abandonamos la tierra para cruzar el horizonte líquido.

Practico este deporte desde hace años y os puedo asegurar que la sensación de estar suspendido bajo el agua proporciona una paz y una calma absolutas. Todo se oye amotiguado, sientes tu propia respiración, fluyes con el agua y, lo que hay ante tus ojos, suele ser un espectáculo maravilloso.

Escribo este post justamente ahora porque es la época en la que comienzan los cursos de buceo. Padi, Feda, Acuc, existen diferentes titulaciones pero los conocimientos que te darán los similares. El curso básico para poder bucear con botella (nunca digais bombona delante de un buzo) es el Open Water Diver o buceador de aguas abiertas, que te abrirá las puertas al mundo submarino. A partir de ahí podéis seguir con el Advance, Rescue y, si descubrés en el agua tu otra vocación, Dive Master o instructor de buceo.

El OWD te peritirá bucear hasta 40 m de profundidad, siempre acompañado de una pareja y en una inmersión guiada. Para hacerlo sólo necesitas saber nadar y pasar un reconocimiento médico (los problemas de oído suelen ser el mayor obstáculo). En la parte teórica del “open” aprenderás el manejo del equipo, conocimeintos sobre flotabilidad, fisiología del buceo, señales de mano, planificación de las inmersiones, etc.

En la parte práctica, que realizarás primero en la piscina y luego, como examen, en el mar, te enseñarán a usar el equipo, a montarlo y desmontarlo, limpiarlo, vaciar la máscara, realizar la maniobra de Vansalva, entrar y salir del agua, controlar la flotabilidad, usar el chaleco, recuperar el regulador, hacer la señales de mano… En hacer este curso tardarás una semana o un par de fines de semana, incluso los hay más intensivos.

¿Qué necesitas para empezar? Al principo nada, podrás alquilarlo todo en el club que hayas elegido para hacer tu curso. Si te ha gustado mucho, es el momento de comprarte el equipo ligero: máscara, tuba, aletas, escarpines, traje de neopreno, guantes y cuchillo. El jacket y el regulador (lo más caro) plantéatelo para más adelante o si tienes intención de hacer más cursos; lo normal es alquilarlos.

Bajo el agua, hay cuatro reglas que siempre debes respetar:

– respirar normalmente, sin retener el aire

– bucear siempre en pareja

– no exceder los límites de seguridad, profundidad y tiempo

– respetar siempre la velocidad de ascenso y las paradas de seguridad.

Bajo el agua hay que moverse siempre lentamente para no levantar sedimento y tratar que tu presencia no perturbe en modo alguno la vida marina.

Si no tienes claro si te va a gustar dejar la tierra para estar bajo el agua, puedes hacer un “bautismo” en cualquier club de buceo. Si te decides, sentirás estar dentro de un documental; experimentarás una sensación de ingravidez inigualable; disfrutarás del mar, el agua y el sol; desconectarás totalmente de tus obligaciones.

¿Os atrae la idea? Si es así, os doy algunas direcciones útiles:

– Buceo Narval. En este club de buceo sin ánimo de lucro podrás hacer desde el “open” al master diver. Siendo socio te dejarán el jacket y el regulador en cada una de tus salidas (sólo te costará 45 € al año), organizadas también por el club. Además, son especialistas en buceo para personas “con capacidades diferentes”. Madrid. www.buceonarval.com
Casco Antiguo. Toda una institución en lo que a tiendas de buceo se refiere. También realizan cursos y organizan viajes. En su web (www.cascoantiguo.com) podrás encontrar todo tipo de información sobre este deporte, además de un mapa con los centros de buceo de nuestro país y el resto del mundo. Tienen tiendas en toda España.

Abyss. Otro clásico en el mundo del buceo. En este centro de buceo integral podrás, desde comprar material, hasta hacer un curso o apuntarte a alguno de los viajes que organizan. www.abyss-buceo.com.

Seadivers. Una de las escuelas más conocidas en Barcelona. Imparten cursos bajo la metodología PADI. Tienen paquetes de cursos con un precio especial. www.seadivers.es.

¿Os atrae el buceo? ¿Ya habéis cruzado el horizonte líquido?

¿Has probado el fit ball?

Mi máxima en cualquier entramiento es que todo suma. Y mi “axioma” respecto al ejercicio es que si no disfrutas haciendo deporte, no merece la pena. Por eso me parece tan importante variar nuestra rutina y hacer cosas nuevas que nos motiven, como el fit ball.

Corrección postural, tonificación, equilibrio, recuperación y prevención de lesiones, automasaje… el ejercicio con balones gigantes puede convertirse en un buen complemento a tu entrenamiento. Con una fit ball se puede hacer de todo, hasta ejercicio aeróbico.

Incluido en las llamadas “slow gyms” o gimnasias suaves, las clases de fit ball son unas de las más interesantes para un corredor dentro de un gimnasio o centro de pilates (son uno de los complementos del trabajo en suelo de este método). Si tienes la suerte de trabajar con un entrenador personal, una fit ball puede ser una herramienta muy interesante para él y muy motivanet para ti: puedes hacer todo tipo de trabajos de forma suave, efectiva y agradable. También sería un buen instrumento para recuperarte después de una lesión.

Una fit balll es el soporte perfecto para todo tipo de ejercicios tradicionales (sentadillas, estiramientos, fexiones, abdominales), pero añade el plus de la propiocepción y el equilibrio. La realización de los ejercicios sobre un balón supone para los músculos y articulaciones un desafío: controlar la inestabilidad mientras se hace el movimiento, algo especialmente beneficioso para rodillas, caderas y tobillos, y que luego se traducirá en la carrera.

Trabajar con fit balls requiere una correcta alineación corporal, lo que mejora y corrige la postura, y fortalece especialmente los abdominales, el “core” o centro para este sistema de entrenamiento. Debido a que los ejercicios con y sobre el balón son más exigentes respecto a los reflejos motores y el equilibrio, es recomendable empezar con ejercicios simples, ya que el nivel de dificultad puede irse aumentando progresiva y hasta ilimitadamente: con un balón gigante pueden hacerse infinitos ejercicios de tonificación y, además, tiene su propia técnica.

Aunque el fit ball puede ser un programa de entrenamiento en sí mismo, en el caso de un corredor lo habitual es incorporarlo como un complemento a su rutina de ejercicio; mediante clases colectivas en un gimnasio, en centros de pilates o fisioterapia, con la ayuda de un entrenador personal o en casa por nuestra cuenta (puedes tener tu propio balón para estirarte, tonificar o relajarte después de correr).

Uno de los benefcios más espectaculares del fit ball para un corredor es el automasaje. Tanto con balones grandes como con pequeños, la presión mantenida y elástica de su superficie actúa sobre los músculos y fascias, provocando una rápida relajación y flexibilización. Para un runner es especialmente recomendable para relajar la musculatura lumbar y el psoas, implicados en el movimiento de la carrera.

Con una fit ball puedes entrenar la fuerza y la resistencia, tonificar de forma específica tus piernas, mejorar y corregir tu postura, fortalecer tus abdominales, potenciar la estabilidad de caderas y rodillas, estirarte, relajarte y hasta ¡sentarte! Con unos soportes especiales, estos balones pueden convertirse en una silla de trabajo perfecta para prevenir y aliviar los dolores de espalda. Puedes encontrarlas en Decathlon

¿Qué tal os suena esto del fit ball? ¿Lo habéis probado?

 

Calma, por favor

Correr, hacer pesas, montar en bici, ir a clases de spinning, entrenar con máquinas… ¿qué tal algo relajante para calmar el cuerpo y la mente, para compensar tanta intensidad? A veces nos preocupamos tanto por entrenar el cuerpo que nos olvidamos de algo fundamental: darle descanso, equilibrio, sosiego. Es curioso cómo muchas personas que van cada día al gimnasio, que hacen varias horas de ejercicio diarias, están absolutamente desconectadas de su cuerpo, y éste, totalmente desconectado de su mente y su espíritu.

A todo el que entrena habitualmente, sea profesional o aficionado, le recomiendo siempre incluir en su programa de ejercicio al menos una sesión semanal de una actividad cuerpo-mente. Como el body balance, un programa de ejercicio que combina yoga, tai chi, pilates, estiramientos, tonificación y relajación. Perfecto para hacer un break, para reencontrarnos con nosotros mismos, para observarnos y sentir nuestro cuerpo.

Como otros programas coreografiados de la compañía Les Milles International, body balance consta de diez tracks dedicadaos a diferentes trabajos: calentamiento de tai chi; calentamiento de yoga; fuerza de piernas con posturas de yoga; equilibrios; aperturas de caderas; abdominales de pilates; trabajo de espalda; torsiones; trabajo y estiramiento de isquiotibiales; y relajación final. Un trabajo potente y equilibrado para el cuerpo y la mente, que combina estiramientos con tonifiación.

Las clases de body balance son suaves pero intensas, no sólo se estira, se trabaja intensamente la musculatura general, se potencia la corrección postural, se mejora le flexibilidad y el control corporal, se masajean los órganos internos, se activa el metabolismo… Todo ello de una forma lenta y al ritmo de una música especial, siempre dirigidos por un monitor formado en este programa.

La gente que viene por primera vez a una clase de body balance se sorprende. Piensan que van a tumbarse, a hacer algunos estiramientos y a relajarse. Y enseguida descubren lo duro que es estirarse, tonificar los músculos con posturas de yoga mantenidas, trabajar los abdominales mediante la respiración, mover partes del cuerpo que tenían anquilosadas. Pero, sobre todo, descubren su cuerpo y aprenden a concetarlo con su mente y su parte más espiritual, algo que inmediatamente se refleja en la vida cotidiana: aporta serenidad, paz, equilibrio, cambia su energía.

Como os digo, aunque suaves, las clases de body balance son mucho más duras de lo que parece, sobre todo porque nos hacen trabajar cualidades que solemos tener algo descuidadas, como la flexibilidad, el control postural o el equilibrio. Pero es muy importante empezar con “humildad”, haciendo siempre las variantes sencillas que nos propone el profesor y no queriendo seguir al resto de la clase hagan lo que hagan. Con este tipo de disciplinas (yoga, pilates) los cambios son lentos y progresivos. Y de no ser así, seguramente estemos forzando demasiado al cuerpo o provocando importantes desequilibrios posturales.

Pese a que la clase no es tan “light” como mucha gente piensa, sí que ofrece sensaciones especiales, trabajo intenso y resultados desde el primer día. Para empezar, tu energía cambia completamente al final de la clase (¡mucha gente se duerme y ronca en la relajación!); tu cuerpo se estira, se desentumece y estiliza; te sientes más ligero y activo; tus músculos se tonifican y se estiran alternativamete; tu humor y tu estado de ánimo cambian.

Si después de todo lo que os he contado os animáis a probar una clase de body balance, os aconsejo llevar ropa muy cómoda y transpirable, que os permita moveros con libertad y no pasar mucho calor /pantalones cortos o mallas). No necesitaréis zapatillas especiales, ya que lo ideal es hacer la clase descalzos para tener más estabilidad y sensaciones. Pero es importante llevar calcetines y una sudadera para abrigarnos durante la relajación final.

Otra cosa importante muy importante es la respiración. Tenéis que cambiar el chip y, excepto en la serie de abdominales, intentar inspirar y espirar por la nariz. Esta es la respiración normal en yoga, una respiración mucho más relajante y que nos ayuda a eliminar más toxinas. También es importate coordinar esta respiración con cada movimiento o estiramiento: inspiro y, al estirar o contraer, espiro.

Algo importante para el primer día es no ponerse límites: con tiempo, todo el mundo puede ser más flexible, más coordinado y más esbelto. Aunque al principio te cueste seguir los movimientos de tai chi o hacer las posturas de yoga, tranquil@, todo el mundo empezó así. Pasados los dos primeros tracks, el trabajo es mucho más fácil y no requiere coordinación.

Si os animáis a probar body balance, estáis invitados a mi clase, estaré encantada de recibiros en el Club Metropolitano los martes a las 19.00 h.