Calma, por favor

Correr, hacer pesas, montar en bici, ir a clases de spinning, entrenar con máquinas… ¿qué tal algo relajante para calmar el cuerpo y la mente, para compensar tanta intensidad? A veces nos preocupamos tanto por entrenar el cuerpo que nos olvidamos de algo fundamental: darle descanso, equilibrio, sosiego. Es curioso cómo muchas personas que van cada día al gimnasio, que hacen varias horas de ejercicio diarias, están absolutamente desconectadas de su cuerpo, y éste, totalmente desconectado de su mente y su espíritu.

A todo el que entrena habitualmente, sea profesional o aficionado, le recomiendo siempre incluir en su programa de ejercicio al menos una sesión semanal de una actividad cuerpo-mente. Como el body balance, un programa de ejercicio que combina yoga, tai chi, pilates, estiramientos, tonificación y relajación. Perfecto para hacer un break, para reencontrarnos con nosotros mismos, para observarnos y sentir nuestro cuerpo.

Como otros programas coreografiados de la compañía Les Milles International, body balance consta de diez tracks dedicadaos a diferentes trabajos: calentamiento de tai chi; calentamiento de yoga; fuerza de piernas con posturas de yoga; equilibrios; aperturas de caderas; abdominales de pilates; trabajo de espalda; torsiones; trabajo y estiramiento de isquiotibiales; y relajación final. Un trabajo potente y equilibrado para el cuerpo y la mente, que combina estiramientos con tonifiación.

Las clases de body balance son suaves pero intensas, no sólo se estira, se trabaja intensamente la musculatura general, se potencia la corrección postural, se mejora le flexibilidad y el control corporal, se masajean los órganos internos, se activa el metabolismo… Todo ello de una forma lenta y al ritmo de una música especial, siempre dirigidos por un monitor formado en este programa.

La gente que viene por primera vez a una clase de body balance se sorprende. Piensan que van a tumbarse, a hacer algunos estiramientos y a relajarse. Y enseguida descubren lo duro que es estirarse, tonificar los músculos con posturas de yoga mantenidas, trabajar los abdominales mediante la respiración, mover partes del cuerpo que tenían anquilosadas. Pero, sobre todo, descubren su cuerpo y aprenden a concetarlo con su mente y su parte más espiritual, algo que inmediatamente se refleja en la vida cotidiana: aporta serenidad, paz, equilibrio, cambia su energía.

Como os digo, aunque suaves, las clases de body balance son mucho más duras de lo que parece, sobre todo porque nos hacen trabajar cualidades que solemos tener algo descuidadas, como la flexibilidad, el control postural o el equilibrio. Pero es muy importante empezar con “humildad”, haciendo siempre las variantes sencillas que nos propone el profesor y no queriendo seguir al resto de la clase hagan lo que hagan. Con este tipo de disciplinas (yoga, pilates) los cambios son lentos y progresivos. Y de no ser así, seguramente estemos forzando demasiado al cuerpo o provocando importantes desequilibrios posturales.

Pese a que la clase no es tan “light” como mucha gente piensa, sí que ofrece sensaciones especiales, trabajo intenso y resultados desde el primer día. Para empezar, tu energía cambia completamente al final de la clase (¡mucha gente se duerme y ronca en la relajación!); tu cuerpo se estira, se desentumece y estiliza; te sientes más ligero y activo; tus músculos se tonifican y se estiran alternativamete; tu humor y tu estado de ánimo cambian.

Si después de todo lo que os he contado os animáis a probar una clase de body balance, os aconsejo llevar ropa muy cómoda y transpirable, que os permita moveros con libertad y no pasar mucho calor /pantalones cortos o mallas). No necesitaréis zapatillas especiales, ya que lo ideal es hacer la clase descalzos para tener más estabilidad y sensaciones. Pero es importante llevar calcetines y una sudadera para abrigarnos durante la relajación final.

Otra cosa importante muy importante es la respiración. Tenéis que cambiar el chip y, excepto en la serie de abdominales, intentar inspirar y espirar por la nariz. Esta es la respiración normal en yoga, una respiración mucho más relajante y que nos ayuda a eliminar más toxinas. También es importate coordinar esta respiración con cada movimiento o estiramiento: inspiro y, al estirar o contraer, espiro.

Algo importante para el primer día es no ponerse límites: con tiempo, todo el mundo puede ser más flexible, más coordinado y más esbelto. Aunque al principio te cueste seguir los movimientos de tai chi o hacer las posturas de yoga, tranquil@, todo el mundo empezó así. Pasados los dos primeros tracks, el trabajo es mucho más fácil y no requiere coordinación.

Si os animáis a probar body balance, estáis invitados a mi clase, estaré encantada de recibiros en el Club Metropolitano los martes a las 19.00 h.

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