Bajar el ritmo

patriotismo_spinningEstamos casi en agosto, aún doy clases en el gimnasio -casi arrastrándome- y aún sigo viendo a gente machacándose con dos y tres clases seguidas. Eso me hace pensar en la obsesión que muchas personas generan respecto al ejercicio. Todos estamos de acuerdo en que la práctica regular de activida física te hace sentir genial, pero cuando no entrenar te irrita, te preocupa y te agobia, tienes un problema.

Durante mi formación en yoga conocí a una chica extremadamente delgada. Era abogada, madre de tres hijos y tremendamente perfeccionista. Un día me contó que necesitaba hacer ejercicio cada día, incluso los domingos, para sentirse bien. Para mis adentros pensé que precisamente lo que le covendría era dejar de entrenar para engordar un poco. Estaba de acuerdo conmigo en que eso era un problema, pero no podía dejar de hacerlo. Le producía mucha admiración y envidia que yo, a partir de jueves, no hiciera nada de ejercicio hasta el lunes, a no ser que saliera al campo o a bucear.

trekking-camp-paulistaCreo que a muchos nos ha pasado en algún momento, sobre todo cuando eres joven, tienes toda la energía del mundo y quieres tener un cuerpo 10. Hacer ejercicio te permite darte caprichos respecto a la comida, mejora tu aspecto físico y te hace sentir muy bien. Tanto, que necesitas “tu dosis” diaria para comer sin remordimientos, estar contento cuando quedes con tu novia o no subirte por las paredes en el trabajo.

Afortunadamente, el tiempo nos va proporcionando experiencia y conocimientos, y uno se da cuenta de que no pasa nada por no hacer ejercicio durante un par de días, sobre todo si no eres una persona sedentaria o tienes algún problema. Es más, uno se da cuenta de que ejercicio y recuperación son dos caras de la misma moneda, y el cuerpo no asimila bien los beneficios fisiológicos del ejercicio si no tiene sus períodos de descanso.

El verano suele ser uno de ellos, o al menos una época en la que hay que bajar el ritmo. Después de todo un año corriendo o entrenando en el gimnasio, hay que darle un respiro al cuerpo. Bajar el peso, el tiempo y la intensidad son muy buenas ideas, ya que, de no hacerlo, tambié corremos el riesgo de sufrir un golpe de calor o una insolación. No es que haya que dejar de hacer nada y tumbarse en el sofá o en la toalla de playa y no moverse, sino que es el momento de hacer otro tipo de actividades más suaves o de bajar el ritmo.

woman-running-on-beachRespecto al verano y al calor, sigo viendo, tanto en el gimnasio como en la calle, a gente que hace verdaderas barbaridades. Como los que os decía que “se meten” tres clases seguidas: body pump, espinning y luego un fitness… ¡Qué locura! O aquellos que salen a correr a las tres de la tarde sin ni siquiera una mala gorra que echarse en la cabeza. Eso no son más que imprudencias y pérdidas de tiempo: a esa hora, en pleno verano, aguantaremos muy poco y expondremos a nuestro cuerpo a un sobreesfuerzo que nos puede costar muy caro.

¿Bajáis el ritmo en verano? ¿Cómo?

Bajar el ritmo

patriotismo_spinningEstamos casi en agosto, aún doy clases en el gimnasio -casi arrastrándome- y aún sigo viendo a gente machacándose con dos y tres clases seguidas. Eso me hace pensar en la obsesión que muchas personas generan respecto al ejercicio. Todos estamos de acuerdo en que la práctica regular de activida física te hace sentir genial, pero cuando no entrenar te irrita, te preocupa y te agobia, tienes un problema.

Durante mi formación en yoga conocí a una chica extremadamente delgada. Era abogada, madre de tres hijos y tremendamente perfeccionista. Un día me contó que necesitaba hacer ejercicio cada día, incluso los domingos, para sentirse bien. Para mis adentros pensé que precisamente lo que le covendría era dejar de entrenar para engordar un poco. Estaba de acuerdo conmigo en que eso era un problema, pero no podía dejar de hacerlo. Le producía mucha admiración y envidia que yo, a partir de jueves, no hiciera nada de ejercicio hasta el lunes, a no ser que saliera al campo o a bucear.

trekking-camp-paulistaCreo que a muchos nos ha pasado en algún momento, sobre todo cuando eres joven, tienes toda la energía del mundo y quieres tener un cuerpo 10. Hacer ejercicio te permite darte caprichos respecto a la comida, mejora tu aspecto físico y te hace sentir muy bien. Tanto, que necesitas “tu dosis” diaria para comer sin remordimientos, estar contento cuando quedes con tu novia o no subirte por las paredes en el trabajo.

Afortunadamente, el tiempo nos va proporcionando experiencia y conocimientos, y uno se da cuenta de que no pasa nada por no hacer ejercicio durante un par de días, sobre todo si no eres una persona sedentaria o tienes algún problema. Es más, uno se da cuenta de que ejercicio y recuperación son dos caras de la misma moneda, y el cuerpo no asimila bien los beneficios fisiológicos del ejercicio si no tiene sus períodos de descanso.

El verano suele ser uno de ellos, o al menos una época en la que hay que bajar el ritmo. Después de todo un año corriendo o entrenando en el gimnasio, hay que darle un respiro al cuerpo. Bajar el peso, el tiempo y la intensidad son muy buenas ideas, ya que, de no hacerlo, tambié corremos el riesgo de sufrir un golpe de calor o una insolación. No es que haya que dejar de hacer nada y tumbarse en el sofá o en la toalla de playa y no moverse, sino que es el momento de hacer otro tipo de actividades más suaves o de bajar el ritmo.

woman-running-on-beachRespecto al verano y al calor, sigo viendo, tanto en el gimnasio como en la calle, a gente que hace verdaderas barbaridades. Como los que os decía que “se meten” tres clases seguidas: body pump, espinning y luego un fitness… ¡Qué locura! O aquellos que salen a correr a las tres de la tarde sin ni siquiera una mala gorra que echarse en la cabeza. Eso no son más que imprudencias y pérdidas de tiempo: a esa hora, en pleno verano, aguantaremos muy poco y expondremos a nuestro cuerpo a un sobreesfuerzo que nos puede costar muy caro.

¿Bajáis el ritmo en verano? ¿Cómo?

Relax, relax, relax

others_48273_7¿Qué puede apetecernos más tras una competición o una dura sesión de entrenamiento que relajar los músculos y la mente. A veces los estiramientos no son suficientes, necesitamos un plus. ¿Quién no piensa, cuando está muy cansado, en meterse en una bañera de agua y espuma o darse un buen masaje?

Para mí hay un placer confesable: ir de vez en cuando a un spa. Pocas cosas, aparte de un buen masaje, me resultan tan relajantes como el agua.  Por eso me parece muy interesante, a la hora de apuntarse a un gimnasio, elegir uno con spa. Media hora después de entrenar es suficiente para transportarte al cielo y dejarte como nuevo. De hecho, hay estudios sobre los beneficios de la terapia termal en deportistas de elite. Tener acceso a un spa también es muy interesante para esos días en los que no puedes tirar de tu cuerpo y no te sientes con fuerzas para entrenar; un circuito de aguas te relajará la musculatura y acelerará la recuperación entre sesiones de entrenamiento, sobre todo si estás lesionado.

La exclusiva cadena de clubes Metropolitan ofrece a sus socios spas de gran calidad. Conozco el de Madrid, al que he ido varias veces, y es uno de los más bonitos y agradables. Los centros O2 Wellness le dan gran importancia al espacio de aguas y son perfectos para combinar entrenamiento de fitness e hidroterapia.

spaSi entrenas habitualmente y, sobre todo si compites, resulta casi obligatorio darse de vez en cuando un masaje de descarga. Actualmente los hay a la carta y de auténtico capricho, como los de Fusiom, uno de mis centros de masaje preferidos en Madrid. Balinés, de aromaterapia, a cuatro manos, con piedras calientes,  espacial para hombros, cuellos y espalda… El lugar, de decoración asiática, es exquisito. Desde luego, si queréis hacerle un buen regalo a un corredor, regaladle un masaje. 

Hoy en día ir  aun spa es algo accesible para todo el mundo. Por todas partes proliferan los spa urbanos. Los hoteles también se han apuntado a la moda del wellness. Lo mejor es que para disfrutar de estos “oasis” no hace falta estar hospedado. Si vivís en Barcelona o pasáis por allí y queréis daros un capricho, os recomiendo el maravilloso spa Six Senses del Hotel Arts, un auténtico lujo para los sentidos.

Ir con tu pareja o con tus amigos a relajarte a un spa también es un buen plan, tanto en invierno como en verano, sobre todo si no tenéis pisicina cerca y echáis de menos el agua. Los Baños Árabes también son estupendos para disfrutar de un rato de relax. El precio incluye circuito en las piscinas (tipo aljibe árabe) de agua fría, caliente y templada, sauna y masaje de media hora. como extra, puedes hacerte también una exfoliación corporal.

spa_isozaki-metropolitan-8La hidroterapia es un complemento excelente para un corredor desde el punto de vista físico y mental, sobre todo cuando existe una situación de agotamiento y estrés. A la gran relajación muscular (sobre todo cuando nos masajean los chorros de agua) se suma el placentero efecto que produce flotar y sentirse ligero. Pasar por la sauna os ayuda a elimiar toxinas físicas y mentales, dejando nuestra piel limpia y bajando nuestra tensión.

No te olvides. Aunque estés en el agua, tienes que hidratarte, sobre todo si entras en la sauna. Bebe antes de entrar en el spa y al, salir, tonifícate con un zumo natural o un té de gengibre.

¿Sois asiduos del spa?