Cada vez conozco más entrenadores personales que se forman en coaching, una especialidad perfecta para ayudarles a trabajar con sus clientes. El entrenador personal ya es de por sí un coach (esto es precisamente lo que significa esta palabra) especializado en ejercicio, pero los cursos de coaching incrementar sus capacidades y herramientas como coachers, ya que pueden ir mucho más allá de la práctica física.
Hasta haxce poco, el coaching se empleaba sobre todo en el ámbito empresarial, para apoyar a ejecutivos a conseguir sus metas laborales, a gestinar su agenda y su tiempo, a descubrir sus capacidades y virtudes y aplicarlas positivamente para conseguir sus objetivos. Pero el coaching se aplica cada vez más al terreno personal para ayudar a la gente a mejorar sus relaciones sociales, su vida de pareja, su forma física e incluso para conseguir adelgazar.
Un entrenador personal con formación en coaching puede motivarnos de forma realmente efectiva para ayudarnos a conseguir nuestros objetivos respecto al entrenamiento y otras facetas personales relacionadas con la salud o la imagen. Un coach tiene la capacidad de trabajar nuestra autoestima y voluntad, que suele ser el origen de los problemas de muchas personas. También nos ayudará a identificar las causas por las que no conseguimos nuestros objetivos, las capacidades personales que tenemos ocultas y que no sabemos cómo hacer aflorar.
Cuando el coach es también entrenador personal o experto en nutrición, el servicio de coaching adquiere tintes muy interesantes, ya que se convierte en el profesional idóneo para ayudarnos a mejorar nuestra salud y nuestra imagen de forma realmente efectiva, que incluso te remitirá a un especialista médico si existe algún problema. Y, lo más importante, ayudándonos a cambiar nuestros malos hábitos y a disfrutar con los nuevos.
Como dicen los coachers, “todo está en nuestro interior”, sólo necesitamos a alguien que nos ayude a descubrirlo. Normalmente, todo va relacionado: sedentarismo, sobrepeso, falta de energía y alegría, problemas con la pareja y en el trabajo… Puede ocurrir que acudas a un entrenador personal queriendo hacer más ejercicio porque siempre que te apuntas a un gimnasio abandonas, y que éste descubra que tu problema no es la pereza sino que organizas mal tu jornada laboral y te agobia la falta de tiempo. Si este entrenador personal tiene formación en coaching, podrá ayudarte a gestionar mejor tu tiempo y a identificar los problemas de fondo que afectan tanto a tu vida personal.
Investigando sobre el tema me llamó mucho la atención el coaching nutricional, que puede ayudar a adelgazar o combatir la obesidad a mucha gente que jamás consigue seguir una dieta. Los expertos de Nutritional Coaching, por ejemplo, tienen entre sus coachers a nutricionistas, médicos o psicólogos, para ayudar a sus clientes a determinar sus malos hábitos nutricionales; hacen una valoración del estado nutricional del cliente así como un estudio antropométrico. Y en función de todo esto, rediseñan sus hábitos de forma personalizada.
En el coachins hay una importante parte presencial y otra que puede realizarse por teléfono o mail. Por ejemplo, si el cliente (coachee) tiene una reunión importante que planificar, puede prepararla por teléfono con su coach. Si estás siguiendo un programa de ejercicio o dieta con un coach, estará siempre disponible para ti, para poder asesorarte cuando te surgan dudas o sientas que vas a flaquear. Saber que tienes ahí a alguien que va a apoyarte en los momentos de estrés o flaqueza, produce un potente efecto sobre tu autoestima y tu motivación.
En USA no hay celebritie que se precie que no tenga un coach experto en ejercicio, nutrición, espiritualidad e incluso sexualidad, se han convertido en figuras esenciales para ayudarles a conseguir sus objetivos y descubrir sus talentos ocultos.
¿Habéis contratado alguna vez a un coach?
Es la última tendencia en fitness: un entrenamiento basado en los movimientos y trabajos físicos que hacemos en nuestra vida diaria. La cadena deportiva
Si tú no tienes claro qué necesitas mejorar o qué quieres conseguir con el programa, será tu entrenador quien te ayude a definir los objetivos, mejorando tanto en tu forma física como en tu vida diaria.
Las tendencias suaves siguen siendo una de las tendencias estrella en los gimnasios, que cada vez más incluyen en sus horarios clases de yoga, tai chi, pilates, chi kung, body balance y hasta meditación. Y es que las sesiones de ejerccio tan intenso como el spinning no son las únicas válidas para mejorar la forma física, la salud e incluso adelgazar.
El slow fitness es la opción a la que tienden todas aquellas personas que han hecho mucho ejercicio intensodurante años. Las lesiones, el cansancio, las sobrecargas en las articulaciones o las molestias de espalda son algunas de las razones que empujan a bajar el ritmo con este tipo de disciplinas. Pero lo ideal sería incluirlas desde jóvenes en nuestro entrenamiento para no tener que bajar completamente nuestro ritmo por obligión, como le ocurre a tantos instructores de fitness, machacados por el alto impacto.
Además de los beneficios físicos de estas tendencias, que también son efectivas para adelgazar pese al mito de que sólo el cardio quema calorías (el yoga, por ejemplo, activa muchísimo el metabolismo), quienes practican slow gyms se benefician de los beneficios mentales de las gimnasias suaves. Ejercitar el cuerpo de una forma suave transmite serenidad y tranquilidad a tu mente, regula los biorritmos y combate el estrés y la ansiedad.
Las slow gyms no son sólo para mujeres, gente mayor o para quienes no soportan los grandes esfuerzos. Muchos de mis alumnos de yoga o body balance entraron por primera vez a clase pensando que iban a relajarse un rato y salieron impresionados por lo exigentes e intensas que pueden llegar a ser este tipo de disciplinas. La tonificación muscular resulta equilibrada y completa, se estimulan el metabolismo y los órganos internos (cosa que no se consigue con otras disciplinas) y puede llegar a hacerse ejercicio aeróbico (como en el yoga flow, power o asthanga), Y encima, terminas la clase relajado y con una gran sensación de bienestar.