Ya estoy de regreso de Ninove, Bélgica. Habíamos decidido seguir compitiendo porque el estado de forma seguía siendo óptimo tras el nacional de Avilés, pero, tras la final del Campeonato de España, la tensión y la motivación no es de lejos la misma. En estas dos semanas los entrenamientos han seguido en la buena línea de la temporada, de hecho, el mismo martes antes de viajar a la competición hice un test realizando mi mejor registro personal en un 600. Pero el atletismo es así, y pese a que el entorno era maravilloso, la pista formidable para competir y la carrera decente, yo no tuve el día.

Como siempre no supe estarme quieta, y la pista me engaño, dada sus amplias curvas, y pensé que la liebre había pasado a 47” por el 300…había un poco de hueco, así que allí estaba yo, como siempre, “culo inquieto” me lance a por la liebre, y luego me quede en solitario. Porque no sabré quedarme en el sitio que estaba, el cual era muy bueno, y haberme guardado las fuerzas para el final, como lo que hizo la a la postre vencedora, que con un descomunal ultimo 200 logro la victoria con un registro de 2’02”.

Pero  me encanto el emplazamiento, una pista de 6 calles, que en el 200 se ampliaban a 8, “encajada” en un bosquecillo al lado de un canal. Un tiempo un tanto loco: lluvia, aire, sol, de nuevo lluvia, ahora aire y luego…calma. Una pista sin gradas, pero con mucho ambiente, donde los espectadores pagaban 5 € por ver la competición, y de muy buen gusto, no como en España, que nos duele hasta pagar para ver el Cto. De Europa. Y los atletas, 3€ de inscripción, y también se pagaban de buen gusto! Y además un viaje excepcional con Fran España, que sin el aun hubiera sido una aventura mas complicada.

Bueno, marcho a casa con un decepcionante 2’07”, pero con una experiencia muy buena, y con un aprendizaje en la que parece la temporada de novel, llena de nuevas lecciones. Ahora tengo la duda de seguir compitiendo o no, porque pese a que se que mi estado de forma es bueno, quizás la cabeza necesite vacaciones.

A punto de cumplir mis 26 años, cada vez soy mas consciente de lo que tengo que aprender, pero nadie me quita todos los “palos” que en este año me han dado un cursillo avanzado de lo que no debo hacer la próxima temporada….lo sé, yo Isabel, prometo ser la temporada que viene mas racional y menos visceral…o no!