Mes: marzo 2011

Mundial de cross en Punta Umbría

Este domingo se ha celebrado en Punta Umbría el mundial de Cross, una de las citas importantes del invierno y que, tal como sucedió con Doha, no fue retrasmitido por la televisión nacional (tan solo en Canal Sur). Una lástima que no haya tenido más repercusión un fin de semana tan maravilloso de atletismo.

El sábado se celebró, en el mismo circuito donde a la mañana siguiente se decidían las coronas mundiales, la “Celebrities race”. Una bonita jornada atlética en la cual tuve la suerte de estar y compartir con grandes de este deporte como Coe, Kipketer, Cacho…y muchísimos ilustres más.

La carrera recaudaba fondos para la creación de bombas de agua a países en desarrollo, una mañana solidaria, acompañada con un sol resplandeciente cerrada con un el bonito gesto de plantar un árbol. Lástima que a alguien con malas pulgas no le gustase que yo apoyase este evento y se encargarse de demostrarlo vandálicamente.

El día fue de estos que recuerdas porque disfrutas de ellos, conoces a personas que comparten ilusiones e incluso pones cara a la voz de la televisión. Y la tarde no pudo ser mejor aún, conversaciones con un Viejo amigo a pie de playa, todo un discurso que aporta sabiduría y amor hacia este deporte. 

A la mañana siguiente, casi no pude disfrutar de las carreras porque gracias a la organización estuve colaborando en prensa, y disfrute de una primera experiencia en esta profesión. De nuevo el sol acompañaba, el ambiente era extraordinario y el equipo español se portó en el precioso circuito onubense. Me alegré especialmente por Alba García, con la cual compartí 2 de mis 3 asistencias al mundial en categoría junior, una luchadora que pese a las lesiones y las desilusiones aprovechó la oportunidad y volvió a brillar en su campo a través.

Y casi sin darme cuenta, despedía un fin de semana de disfrutar el atletismo, de escuchar batallas de grandes y de ver a amigos. La añoranza de asistir a estos campeonatos no pudo evitar aparecer, bonitos momentos… aunque ahora me haya vuelto una atleta de sala, el corazón tiene siempre su huequito para el campo a través.

Enhorabuena Punta Umbría, por este sensacional mundial y por dejarme disfrutarlo desde la barrera

Un paso más

Ya han pasado varios días desde mi participación en París… y desde la posición del tiempo puedo analizar con retrospectiva el campeonato.

Hoy valoro mucho más el resultado, hoy soy consciente de que en Paris he crecido un poquito más…hoy me he dado un voto de confianza. Si, un voto de confianza. Porque miles de veces te preguntas: ¿estaré perdiendo el tiempo? ¿Valgo para esto? El trabajo siempre ha estado ahí, y aunque tarda en salir, la confianza debe acompañar. Sigues teniendo dudas, sin saber tus posibilidades reales…pero esta vez, las ves más cerca…y sueñas. Yo en Paris he soñado, he disfrutado y me he sentido más atleta que nunca.

Partía con la penúltima marca, y conocía la dificultad de clasificarme para la final. En carrera hubo un momento de flaqueza…  entonces comprobé la fortaleza de la cabeza, cuando me dije: ¡no te puedes descolgar! Y luche, luche hasta que en la última recta saque fuerzas el corazón y cruce por la línea segunda… ¡estaba en la final!

La final fue un grupo en ebullición, golpes, tropezones, un crucero lento para tanto buque grande. En los últimos 150 metros me quede encerrada, y aunque pude remontar acabe con fuerza, demasiada… y eso me hizo no valorar mi carrera, estar insatisfecha, y planear en mi cabeza miles de “¿y si…?” Pero es injusto cuestionármelo más…

Pero en París no solo he soñado…. También he llorado y mucho, porque este deporte siempre se encarga de que nunca olvides su crudeza. La ciudad de la luz me ha hecho verla al final del túnel, pero se ha encargado de dejarme siempre los pies en firme.