Es el momento del buen tiempo, del verano, de la esperada temporada al aire libre… la fruta ya esta madurando, y aunque a veces puede que te topes con alguna más acida, es hora de sacarle todo el jugo al largo y duro trabajo.

Sientes que por fin el periodo denominado de carga da un respiro…  esos momentos donde hay mayor volumen de trabajo, y en mi caso, no solo en el deportivo, si no también en el académico. Días de 24 horas que se quedan pequeños, y compromisos que a veces sientes grandes…

Pero dejando atrás esos momentos angustiosos, la satisfacción de ver crecer tu labor llena de ilusión, y sientes que volcar todas las energías en tus quehaceres, da como resultado una maravillosa recolección. 

El arranque en la competición me ha demostrado que durante el invierno preparamos bien el terreno para una buena cosecha, donde el mantillo de la ilusión cubre lo que espero sea una jugosa colecta.  Tengo sed de un buen bocado al registro personal en mi prueba, tengo ilusión por disfrutar de una buena macedonia en Corea…