Mes: marzo 2012

Entrevista a Gemma Mengual

Este miércoles Zaragoza celebraba la fiesta del deporte aragonés. Un gala en la que se reconocia al deporte en varias facetas: los valores, la trayectoria, la proyección…

Yo tuve el honor de ser reconocida como mejor deportista aragonesa del 2011, algo que me llena se orgullo. Pero sin duda,otro de los honores fue poder, por fin, conocer en persona a Gemma Mengual. La nadadora ha “sufrido” mi acoso esta última semana, el objetivo no era otro que conseguir una entrevista suya… en ella explica los motivos de su retirada y sus objetivos en esta nueva etapa de su vida.

Quiero compartirla con vosotros, esperando que os guste y me deis vuestra opinión

Entrevista a Gemma Mengual(PDF)

A los verdaderos padres

Durante muchos años, cuando realizábamos las manualidades que en el colegio se fabrican para este día, no sabía a quién debía destinarlas. Y es que a veces la figura paterna no es la que figura en tu ADN, si no la de tu alma.

Hoy quiero aprovechar para felicitar a mi padre, porque tengo que agradecerle públicamente lo mucho que ha hecho por mí. La paternidad es respeto, amor verdadero y apoyo, jamás apatía, indiferencia o lo que es peor, menosprecio.

Durante mucho tiempo, no solo mofas y burlas, si no vergüenza y desapego he sentido por un apellido que no siento mío. Porque la vida me dio un padre que no debería ser tal, un hombre de esos que menosprecian a la mujer y que todas deberíamos tener lejos…

Años sentí que debía reprocharles muchas cosas, hoy le doy las gracias también a él, a mi no-padre. Gracias por alejarse de mi vida,  por no formar parte de ella, por enseñarme qué no quiero a mi lado, porque a veces algunas figuras paternas es mejor tenerlas lejos. Gracias por dejar que en mi vida entrase alguien que si estuviese dispuesto a un cariño de verdad, respetándome y dándome autonomía, y otorgándome el milagro de una las personas que más quiero en mi vida: mi hermano.

Por tu paciencia, por tu empatía y compresión, por aguantar los años más difíciles de una vida, por acompañarme a esas competiciones que tan poco te gustan y tanto te aburren, por saber perdonarme y por ser aquel que demostró a mi madre lo que es  el amor. Hoy te doy las gracias, el reconocimiento público que te mereces.

A esa otra persona, que irónicamente se llama como el mesías, a tí te he regalado demasiado de mi vida, y lo sigo haciendo. Llevo clavado en el pecho tu apellido en cada competición, porque ya no me duele, ya no me lastra, ya no me pesa…

Gracias Víctor por todos estos años, gracias papá por estar ahí.