Mes: marzo 2015

Pues sí… ¡hay alguien ahí!

Esta semana ha sido muy, pero que muy intensa. Ahora mismo me encuentro en ese punto de la temporada en el que las ojeras se instauran de manera permanente en mi cara, porque el volumen e intensidad del entrenamiento vuelven a aumentar.  Si los ojos son el espejo del alma,  para mí las ojeras son el reflejo del momento de forma.  Pero pese a ser unos días de dormir menos de lo que acostumbro, han sido momentos de disfrutar.

Si los ojos son el espejo del alma,  para mí las ojeras son el reflejo del momento de forma.

Empezaba la semana con normalidad, entrenamiento a los chicos del cole y series, lunes y el miércoles, fisio y pesas el martes… pero el jueves tocaba vivir un evento muy chulo. Adidas había montado una carrera atípica, en la que sus atletas no podíamos faltar. Una carrera que no se si definirla de orientación o gymnkana, solo sé que casi 500 locos con camisetas de colores inundamos las calles de Barcelona con la atónita mirada de transeúntes y conductores.  Grité, me reí, corrí, me perdí…pero sobre todo compartí muchas risas con mi grupo de ‘amarillos C’.

IMG-20150326-WA0048
Grandes compañeros
IMG_20150326_194859
#Yellowteam

 
Con la ‘resaca’ regresaba a casa y me asaltaba una gratísima alegría. Este blog, este, había sido uno de los 3 finalistas en el concurso de 20Blogs que organiza la publicación 20 minutos en la temática de deportes.  266 participantes en esta categoría, más de 7.000 inscritos en el concurso, y un jurado de expertos eligió mi batiburrillo mental trasladado a posts. Creo que es el tercer año que participo, nunca le había dado difusión, pero me hacía ilusión ver como de vez en cuando gente que desconoce mi deporte entraba a leer a esta juntaletras y encima les gustaba. Imaginad, arranqué mi andadura en la blogosfera ya en 2010, cuando mi profesor de ‘Géneros y redacción periodística’, Rafael Bardají, casi me obligo a comenzarlo. Así que en este mundo digital donde podéis encontrar cientos de blogs hablando de atletismo desde todas sus vertientes (material, material analizado, material y su moda, moda running, running de moda, moda de ejercicios, ejercicios de moda… y así muchos más) empecé a escribir de lo único que de verdad sabía: de cómo vivía internamente la competición.

finalista

5 años más tarde y 70.000 visitas después, estoy orgullosa de haber comenzado esta andadura. A veces menos actualizado, otras más grisáceo y otras tantas ilusionado, este blog ha sido siempre un reflejo de mi momento deportivo, de mi sentir y de mis inquietudes. Sin duda en muchos momentos ha sido una vía de escape, de verbalizar mis pensamientos y sentimientos, y de alguna manera ordenarlos. Pero siempre me ha sorprendido saber que hay alguien detrás de otra pantalla interesado en leerlos, en comprenderlos e incluso en retroalimentarlos. Ahora casi me asusta pensar que nombres como Mónica Carrilo o Ana Pastor han podido leerlo para juzgarlo.

Pase lo que pase el próximo día 16 en la entrega de premios, iré con la ilusión de haber visto crecer este espacio, de ver cómo ha evolucionado lo que se escribe, cómo se escribe y sobre todo quien lo escribe. Con mucho que mejorar, en todos esos aspectos, aprovecho para daros una vez más por ser esos quienes que están ahí detrás…

Iré con la ilusión de ver cómo ha evolucionado lo que se escribe, cómo se escribe y sobre todo quien lo escribe.

De nuevo aprovecho un viaje para redactar  y tengo aún más cosas que contar, pero como siempre, me gusta elegir aquello que plasmo, para intentar hacerlo con la calidad, dedicación y extensión que se merecen aquellos que dedican su tiempo en leerlo. Gracias de nuevo por estar ahí, al jurado de 20 minutos por esta oportunidad y todo aquel que ayuda a que siga querer escribiendo. Todo esto me sigue sorprendiendo y sobre todo, todo esto me sigue ilusionando.

Nos seguimos viendo por el ciberespacio amigos.

 

 

Dulce amargor

Ayer arrancó el Cto. De Europa de PC en Praga, una competición que me parece excepcionalmente atractiva porque el indoor tiene esa cercanía y ritmo que acerca y engancha al espectador.

Para mi esta competición es tremendamente especial. Primero, porque en 2011 en París, supuso mi regreso a la selección absoluta después de 3 años horribles, con una final y un quinto puesto que me supo a poco (valoro muchísimo ese resultado, pero aún valoro más esa exigencia pese a ser el retorno con la roja). Por el 2013 creo que no hace falta que lo explique… y aunque el invierno ha sido complicado y de alguna manera ves que este campeonato se te está escapando, cuando se va acercando la cita, aunque tienes asumida tu no presencia, no la aceptas. O al menos eso siento yo.

Tras un campeonato de España en el que pese a todo me fui contenta, llegaba ese fatídico miércoles en el que abres la lista de seleccionados y no lees tu nombre. Y todo tu ser racional es consciente de ello, de que desde noviembre el destino ha querido que este no sea tu campeonato. Pero mi parte visceral, la que tanto manda en mi, no lo termina de asumir. Asi que empiezas a leer, no ves nombres en el 1500 femenino y algo se empieza a revolver…otra vez a llorar.

Tres campeonatos de Europa consecutivos en esta prueba con presea para nuestro país y ahora ni una mujer en esta distancia. Y empiezas a sentirte mal, hasta culpable de que esas plazas queden descubiertas, porque para mi la roja es un orgullo, un sueño y también de alguna manera una gran responsabilidad. Echas de menos el luchar por tu tercera final.

Llega esa parte de negación, de no querer ni ver el campeonato por la tele, de entrenar hasta con una rabia que se acrecenta cuando encima empiezas a sentir la continuidad que ha faltado meses atrás… ¿en serio? ¿ahora?. Porque después de Antequera, tocaba correr por el Simply Scorpio y seguir calzándose las zapatillas aunque una no quisiera.

IMG_20150305_103238Empiezas a ver en redes sociales a tus compañeros, a muchos amigos, subir fotos de esos instantes previos que tanto conoces: la reunión técnica, la visita a la pista, el dorsal, el calentamiento el día de antes, las rutinas… Las rutinas que tanto marcan nuestras ‘tradiciones’ en los campeonatos. Unas rutinas que casi revives sin estar allí. Así que ayer me sorprendí a mi misma pintándome las uñas de rojo, ese rojo que me gusta llevar con la selección. Ese momento de tranquilidad el dia antes de la competición en el que estas tranquila, pero sin embargo sientes que estas afilando las garras para la batalla. No podré lucir este esmalte en Praga, pero lo veo en mis manos mientras escribo estas líneas, como pequeñas espinas que van pinchando a cada palabra. Pinchan en el corazón, pero eso me recuerda que debo seguir viviendo esto con pasión.

Asi que aquí estoy, frente al televisor, con el corazón en un puño, esperando, viendo a mis compañeros, empujando a mi amor. Mientras yo sufro con amargura el recuerdo de el momento mas especial hasta ahora de mi carrera deportiva.

Ahora llega la fase de aceptación, y aunque no tendré fuerzas para ver el 1500 femenino, estaré apoyando a esos amigos. Cuanto valoro ahora ese discurso que casi sentimos rutinarios con el que se arranca la reunión técnica: “Enhorabuena a todos por estar aquí…”. Cuanto daría por haber oído esas palabras, por poder defender esa plata, ese momento, esa final… Pero cuanto debo agradecer porque jamás nada ya me la va a quitar. Ahora queda seguir comprando esmaltes, para que con el trabajo y la ilusión podamos alzar de nuevo los brazos al cruzar la meta.

Got3 317233_g 1500m-M-Isabel-MACIAS-2-9304_thumb_e

Pero mientras eso llega…yo voy a seguir soñando con el atletismo español.