Selección Maratón Mundial de Berlín

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Las maratones de primavera tocan a su fin. Si has salido “vivo” de ellas, mi más cordial enhorabuena. Si por contra, te has topado con el temido y duro “muro” de la lamentaciones, descansa y piensa que tendrás otra oportunidad en otoño. Ahora, al grano.  Los de elite tienen una cita en el mes de agosto. Mundial en Berlín. Dentro de pocas fechas, el Comité Técnico de la Federación Española tendrá que dar los nombres de los atletas que nos vayan a representar. Este año habrá cambios. El primer atleta en  ganarse la plaza fue Chema Martínez.  En el maratón de Fukuoka consiguió clasificarse en sexto lugar y obtuvo la mínima (2:11:11) para acudir al mundial. La marca que pide la RFEA es 2:12:30. El siguiente atleta en entrar en liza fue José Ríos. Corrió en territorio japones. Una vez más, en Otsu, se subió al podium. La marca de  2:10:36 es la mejor del año. El 30 de marzo fue intervenido quirúrgicamente de una vieja lesión. ¿ Se recuperará para el mes de agosto? Uy uy uy. No lo sé, tengo mis dudas. Con estos primeros resultados,  todo hacía pensar que la selección  iba a ser la misma que antaño. Pues no.  Rafael  Iglesias (2:11:51) en el Maratón de  Sevilla estuvo magistral. Más tarde, Pedro Nimo certificó su buen hacer en la Media de Azpeitia-Azkoitia.  En el maratón de Viena marcó un 2:12:10. Nimo se salió. Sensacional.  Nacho Cáceres estuvo a un paso de lograr la mínima (2:12:40). Por último, Julio Rey que optó por correr el maratón de Madrid.  En el kilómetro 28 plegó velas. Aquejado de problemas en el ciático, tuvo que retirarse. Una pena. Ahora bien, si hago las labores de seleccionador yo a quién llevaría… Si no me falla la memoria, aparte de que este campeonato es  Mundial de atletismo en todas sus disciplinas atléticas, en maratón tambien es copa del mundo. Esto hace que en vez de ser tres los atletas que puedan ser seleccionados, el número se incrementa hasta cinco. Está clarisimo. Llevaría a todos, es decir: Chema Martínez, José Rios (dudoso al ser intervenido quirurgicamente), Rafael Iglesias, Pedro Nimo e incluso Nacho Cáceres que está a pocos segundos de la mínima. Creo que es una buena y bonita oportunidad para que estos atletas (Iglesias – Nimo – Cáceres) crezcan como deportistas y empiecen a coger el “toro por los cuernos”. Será una acicate para estos y para los atletas que estén pensando en pasarse de prueba. Como ya sabéis que me gustan los juegos y que participéis en mi blog, te pregunto ¿Tú a quién llevarías? ¡Ah! No me he olvidado de Julio Rey, creo que “Julito” tiene que replantearse competir en campeonatos oficiales. Julito se merece todo el respeto del mundo del atletismo. Le deseo que disfrute del atletismo desde otras perspectivas: corriendo cerca del atleta popular. Como entrenador o como él más lo desee. Introdúcete en la carne del seleccionador y dime cuál es tu selección para el Mundial de Berlín…

Sentimientos Contrariados

Bueno, bueno. Llevo unos días por mi tierra natal, Vitoria, y poco se ha visto el sol. Después de ocho jornadas consecutivas pedaleando por los aledaños de Benidorm, el regreso a casa ha sido para colgar la bicicleta. A mal tiempo buena cara. El “mono” de volver a los entrenamientos se apodera de mí. Os cuento. El lunes 13 de abril hice unos kilometritos rodando a paso borriquero. ¿A cuánto es el paso borriquero para mí? Más o menos a 5 minutos por kilómetro. Parece ser que aunque no hay dolor en el isquio persisten las molestias. Ayer volví a correr. Me ejercité con una chica que entreno. Hicimos un calentamiento de 20 minutos de trote + estiramientos + 6 x 500 metros en terreno de hierba. Recuperamos 2 minutos entre las series y el ritmo que nos marcamos fue de 2:10 cada 500. Ya sé que para un tío como yo eso puede ser “pan comido” pero mejor ser prudente que recaer al mínimo error. Si alguno quiere retarme, que espere a septiembre, esa es la fecha que me he marcado para volver a ser no se quién…

Lo que quería contaros es lo que viene a continuación, y quiero que me echéis una mano. Vamos allá. El domingo pasado (12 de abril de 2009) salí a pedalear con el grupo del club ciclista Benidorm. Quedan todos los domingos a las 9:00 en el club. Allí nos juntamos unos 40 cicloturistas de diferentes lugares. La etapa marcada iba a ser de 85 kilómetros (algunos la alargamos un poco más) con el alto de Finestrat a todo gas. Los 38 primeros kilómetros fueron de puro tramite. De repente un silbato dio la salida y… a toda marcha. Los del club Benidorm (para ellos es puntuable) salieron “a toda castaña”. En un principio me mantenía en un segundo grupo. Pregunté ¿Cuánto tiene la subida? “Cuatro Kilómetros”.  Poco a poco empecé a remontar posiciones. A falta de unos ochocientos metros me coloque entre los ocho primeros. Seguí apretando los dientes. Casi cuando llegábamos al final, pasé a otro ciclista. En el momento de llegar a su altura le miré de arriba abajo y me percaté que pedaleaba con una pierna ortopédica. En ese momento no tuve compasión y seguí pedaleando al máximo rendimiento. Al llegar a fin del alto todos nos felicitamos. Bajando (yo soy malisimo) el chico de la pierna ortopédica me ayudo tirando de mí para conectar con el grupo. En esos instantes hablamos e incluso con su teléfono móvil y mucha destreza en la bicicleta me sacó un par de fotos. La jornada fue fenomenal hasta llegar a casa. Tenía los sentimientos contrariados. Por una parte pensé si había hecho bien o mal en pasarle cerca de la cima del alto. Creí que lo más normal era comportarme  al igual que con el resto de ciclistas. A día de hoy, sigo pensando lo mismo. Por otra parte, pensé,  para qué cojones le he rebasado y me he dejado la piel si no nos jugábamos nada.  Sólo el ego personal y el afán competitivo que tenemos los seres humanos. ¡No lo se! Creo que el ciclista -que, por cierto, tiene mucho nivel- agradeció el trato humano y deportivo que tuve con él. Aunque creo que actué bien, me gustaría escuchar alguna opinión más. ¿Qué hubieras hecho tú en mi lugar? Gracias y… a seguir entrenando.

El maratón se vuelve loco

¿Qué está pasando con el maratón? Una locura. Estos días ando por Benidorm. Digo “ando” porque de correr… como la hormiguita. Añoro correr pero no debo. Para que os hagáis una idea, ayer por la tarde salí con Alex (mi hijo) media hora y me decía: “Si quiero te pulo”. Voy mejorando de mis isquios pero no acaba de irse ese maldito o puto “gungurruneo”. Lo mejor es que es la primera vez en los últimos años que a la hora de conducir durante largo tiempo no me duele el ciatico. Será que estoy mejorando. En fin, paciencia. La bicicleta es mi mejor aliada. Ya hasta le hablo, es más, me estoy enamorando de ella. No, de sexo (con la bicicleta) nada de nada. No estoy tan desesperado.

Como os decía al principio el maratón es de locura. En Rotterdam hizo falta la fotofinish para dictaminar al ganador. Me recordó la llegada de Bezabeh y Castillejo en el campeonato de España de clubes de campo a través. En Rotterdam los kenianos Kibet y Kwambai registraron un increíble crono de 2:04:27. Los dos la misma marca. Son el segundo y tercer mejor registro del ranking mundial. Unicamente superados por la marca que realizó Haile Gebrselassie ( Récord del mundo -2:03:59) en Berlín en Septiembre del 2008. Esto no acaba aqui.  Un inciso, Kibet corrió y ganó el ocho de marzo la Media de Ribarroja (1:01:37). Para más “Inri irrisorio”, en París otro keniano se laureó. Su registro no se queda atrás, 2:05:47. Esto es la “hostia”. Sólo cito a los ganadores porque si miráis la clasificación de estas dos maratones es para alucinar. Por cierto Nacho Cáceres en Rotterdam entró en 11ª lugar (con 2:12) quedándose a muy poco de conseguir la mínima para el Mundial de Berlín. Que no se preocupe Nacho irá al mundial. Cómo decía un periodista archiconocido”¡ojo al dato! Aún faltan por entrar en liza las maratones de Londrés y Boston. En Londres todos los años tiran la casa por la ventana. Pagan muy pero que muy bien. Los atletas irán presionados y no me cabe la menor duda que si las condiciones son buenas peligrará el récord de Gebrselassie. En Boston todo es más dificil. Los atletas tendrán que enfrentararse a la cuesta llamada rompecorazones y además  esperanzarse con que el viento les favorezca.  Después de todo este rollo ¿Hasta dónde quiero llegar? ¿Qué está pasando? Nada. Ni hay zapatillas con motor, ni bañadores a propulsión. Simplemente, después de unos JJOO (Pekín) los atletas arriesgan en sus preparaciones. Por ejemplo, no temen a lesiones porque no hay un evento tan seductor como son unos JJOO, es decir, aunque este año hay Mundial – estos se celebran cada dos años –  no son tan golosos como unos  JJOO en los que es más dificil coger el tren del éxito ya que se celebran cada cuatro. Ahora bien. ¿A qué altura quedan los atletas europeos? Stefano Baldini está medio o totalmente retirado. La esperanza era el suizo Victor Rothlin pero a éste el “peruco” le ha dado algún aviso. Siento decirlo, no hay nada que hacer con los africanos. ¿Tú que crees? No malinterpretéis esta pregunta como racista, más bien diría que realista ¿Veremos o se vislumbra algún atleta europeo o de raza blanca luchando con los atletas africanos? ¿Cuál crees tú que es la diferencia? ¿Por qué crees tú que corren más que nosotros, los europeos?  Las dudas me corroen, espero tus respuestas.

Mientras, sigo pedaleando y pedaleando por las sinuosos carreteras que van de Benidorm a Alicante y a Valencia…