¡Qué no te den ningún susto!

Bueno chicos ya estoy aquí, de vuelta al cole. Ya he empezado a entrenar y con la mente puesta en nuevos objetivos. En estas primeras palabras, por mi manera de expresarme, habréis notado que estoy feliz y contento. Como para no estarlo después de un mes parado, puedo decir que por fin estoy corriendo.
Un mes en el dique seco, treinta días entre estate quieta y ponte bien, es decir, parece que ya no me duele y salgo a correr y al día siguiente con unos dolores enormes, otra vez me toca estar parado. Consejos de unos y otros “vete aquí, vete donde este, donde otro y el de la moto”. Fisioterapeutas, osteópatas, médicos deportivos y por qué no decirlo, y algún que otro curandero. El caso es que tan grande fue mi desesperación que por pasar por las manos de alguno de estos gremios, nada se pierde. Y veo, más bien noto que todavía no estoy totalmente recuperado. El caso es que estoy corriendo y entrenando.
La musculatura no me permite ir muy rápido, mi conformismo se limita a salir a correr y que no aparezcan ciertos dolores. Los damnificados están siendo los gemelos, se me cargan continuamente y si apuro en un ritmo creciente, el dolor se hace amenazador de viejas lesiones. Esto es lo que toca, estirar y estirar y ver a los compañeros como me rebasan por la izquierda y por la derecha. Me da ganas de seguirles pero alguien, dentro de mi interior me dice que, lo deje para más adelante. Si hay que esperar, se espera, vendrán mejores momentos.
Voy al kit de este post ¡Qué no te den un susto! Os cuento. Os pongo en antecedentes. Tras la lesión que padecí, zona del gemelo y soleo, los médicos (ecografía) diagnosticaron que no había ninguna rotura, que el Soleo estaba contracturado y sobrecargado. Entonces, empecé una rehabilitación que consistía en sesiones de masaje descontracturante, ultrasonidos, hielo y estiramientos. El dolor no desapareció. Cambié de radiólogo y en una nueva ecografía encontró la raíz de mis problemas, el ciático al paso por la zona de la cabeza del peroné se encontraba muy inflamado. Insistí, ¿Seguro que es el ciático? No hay duda, se ve a la perfección. La opresión del nervio con la cabeza del peroné agravaba el dolor, tanto era que el dolor se me hacía insoportable. Antes de empezar a aplicar un sistema de recuperación, el medico pretendió valuar si el nervio ciático estaba dañado. Para ello me hicieron una electromiografía. Informe: “Descenso de amplitud de la respuesta sensitiva en ambos surales… Evidentemente, el nervio ciático estaba dañado.
Para que la inflamación y los dolores desaparecieran lo antes posible, me han tenido que realizar una infiltración con productos que llevan corticoides. ¿Qué significa esto? La sustancia que me han metido dentro de mi organismo está en la lista de medicamentos prohibidos para la práctica deportiva.
En el caso que en cualquiera de las carreras que tengo previsto participar y que por sorteo o por clasificación en la carrera, tenga que pasar control de doping, para cubrirme en tranquilidad he pedido al médico que me facilite un certificado médico. Imagínense que cualquiera de vosotros tenéis una lesión o simplemente un resfriado. Vuestro médico de cabecera (desconociendo que sois deportistas) os recita un medicamente para erradicar lo más rápido la enfermedad. Supongan que a desconocimiento del médico y del propio paciente, ese medicamento está en la lista de medicamentos prohibidos. Supón que vas a competir y ese día por sorteo (te puede tocar) te toca pasar control de doping. Lo pasas pero ante tal “ignorancia” piensas que no va a pasar nada anómalo. A los X días te notifican “chato que la muestra de tu orina hay restos de… Positivo”. ¡Vaya susto!
Para evitar sustos innecesarios, no cuesta nada pedir un certificado médico al doctor que te ha tratado y que ha prescrito dichos medicamentos. Entonces, ya puedes dormir tranquilo, el día de la carrera, vas con la fotocopia del certificado y si te toca pasar control, se lo facilitas al médico y así evitarás cualquier susto. Más vale prevenir a que te den un buen susto.

Que conste, sea cual sea tu nivel deportivo, por sorteo o por clasificación en la carrera, te puede tocar pasar control.

¡Qué ilusión! He hablado con Haile Gebrselassie

Mañana (21/10/2011) se hará entrega de los Premios Príncipe de Asturias. En esta edición, en la modalidad de deportes, el ganador ha sido míster Haile Gebrselassie. El etíope es un míster en todos los sentidos, como persona un número ONE y como deportista es el mejor atleta de la historia del atletismo mundial.

Me gustaría que todos vosotros, los acérrimos a esta página, dejárais un comentario acerca de este campeonísimo y además, si creéis que es merecedor de tan prestigioso premio, le escribáis un post de felicitación. GRACIAS.
No puedo remediarlo y os lo tengo que contar. Recién terminado de comer, justo en el momento que uno está entre que lees el periódico, se te caen los ojos, babeas y terminas echándote una cabezadita… va y suena el teléfono. En un castellano chapurreado como podía oigo… “Halo Martín, halo Martín” ¡Joder! Si es el mismísimo Haile Gebrselassie. Entre mi inglés, muy justito, y su chapurreado castellano, nos vamos entendiendo. Nos entendimos muy bien. Se interesó por mi estado. Me pregunto si seguía corriendo. Le dije “Gebre, no estoy para hacer 2:03:58, ahora me van las emociones fuertes. En maratón soy capaz de aguantar más que tú corriendo, por lo menos una hora más.” Nos reímos. ¡Bueno! Haile siempre o casi siempre se está riendo. Le felicito y le doy la enhorabuena por su premio “Haile, CONGRATULATIONS” y me ofrezco a cooperar con su Fundación en Etiopía.
La conversación termina  emplazándonos: “Nos vemos en los Juegos Olímpicos de Londres, tú en el asfalto y yo en la grada. Te animaré y suerte, suerte y muchísima suerte. Gracias Martín (El “Gracias Martín” lo dice en castellano). See you in the Olympic Games! Nos vemos, SÍ, pero yo desde la grada. jajaja ” .
Quiero agradecer a Miguel Ángel Mostaza el haber hecho posible la conversación. La verdad,  estoy contento, feliz y como un niño con zapatos nuevos. ¡Vamos! Que se lo voy a contar a todo el que se cruce en mi camino “ME HA LLAMADO HAILE GEBRSELASSIE”
Como todos o casi todos conocéis su palmarés deportivo, sólo me quedo con esto:
HUMILDE – TRABAJADOR – DISCIPLINADO – PROFESIONAL – SOLIDARIO Y BUENA PERSONA.
Hijo de un granjero y con nueve hermanos fue pronto apodado “neftenga” (jefe) por sus cualidades mostradas en las carreras que disputaba. Con nueve años comenzó a ir corriendo a la escuela, a unos 10 km de su casa. A pesar de lo cual su padre no empezó a creer en él hasta 1993.

 

El 2 de septiembre de 2011, el jurado del Premio Príncipe de Asturias, concede a míster Haile Gebrselassie el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes 2011.

RECUPERACION POST MARATON

Desde que corrí el maratón de Berlín, han transcurrido quince días. Todavía estoy convaleciente. La lesión que sufrí en ese maldecido kilómetro 13 sigue importunando, las secuelas están ahí, en un maltrecho gemelo que se recupera muy lentamente. Aunque empiezo a ver luz al final del túnel, las prisas por una recuperación que esperaba iba a ser más rápida me hacen estar de muy mala leche.
Han sido dos semanas de pruebas y de rehabilitación. En un principio me hicieron una primera valorización, al contacto. El dolor en la zona del gemelo, soleo y peroneo delató que preexistía una sobrecarga en el Soleo. Esperé a que la inflamación desapareciera y así, de esta manera el fisioterapeuta  pudo tratarme (manipulaciones dorsales y masaje).  La primera semana la dediqué, (jornadas de mañana y tarde) al manejo del hielo, ultrasonidos y a ejercitarme corriendo en la piscina, running-pool. Vendajes neuromusculares y masaje tipo linfático hicieron que el dolor fuera remitiendo. Las ansias, las ganas y la envidia que sentía cada vez que veía a mis compañeros corriendo me hicieron cometer una imprudencia, IMPACIENCIA. Vestido con el traje de luces (chándal y zapatillas) y los nervios que me recorrían todo el cuerpo, comencé a correr muy lentamenta. Lo que al principio fue un “parece que no me duele”, pasó a “tengo un puntito que…” Después ya era una molestia y cuando el cronometro marcaba los 30 minutos se convirtió en un dolor, bestial. Otra vez parado, otra vez mosqueado y otra vez el ritual del hielo y bla bla bla.
Viendo que no mejoraba,  estimé que lo más conveniente era realizar una nueva exploración. Por fin dieron en clavo. Por los síntomas y por la  sapiencia del radiologo (ecografia), todo hacía pensar que la lesión provenía de  una inflamación exagerada en el nervio ciático. Al nivel del muslo distal posterior pasa lateralmente a la cabeza del peroné. Entonces, al estar inflamado choca con la cabeza del peroné, esto  origina un dolor punzante que termina sobrecargando la zona del gemelo.

Vendaje Neuromuscular
Electromiografía

 Ahora estoy más tranquilo, ya sé de donde brotan todos los males. A día de hoy no tengo dolor y sigo sin correr. Estoy realizando deportes sin impacto; bicicleta estática, mountain bike, elíptica y running-pool. Esta tarde (10:10.2012 a las 16:30) me van a someter a un electromiografia. Aquí se verá  si el nervio ciático está dañado. A partir de ahí me pondrán un tratamiento y comenzaré a correr. Al menos eso es lo que espero, correr

Recuperación Post Maratón:
Imagino que, después de haber corrido el maratón de Berlín o cualquier otra competición de larga distancia, tras los quince o veinte días de reposo ya estais otra vez corriendo. Para  aquellos que hayan corrido un maratón y tengas  dudas en cómo y cuánto tiempo es necesario para recuperarse de un maratón,  aquí van, unos consejillos. Primeramente, se van a necesitar  unos quince días de rigor para volver a la práctica deportiva. Asimismo y dependiendo de la dureza del maratón (climatología adversa, recorrido sinuoso…) habría que dar al organismo, una semana más de margen  de recuperación, es decir 21 días.  
Supuestamente el cuerpo ha quedado dañado: Deshidratación. Hígado saturado (GOT y GPT altas). Micro-roturillas musculares (CPK alta, nos dice que ha habido destrucción muscular) Mi consejo es que cuidéis los aspectos de alimentación e hidratación. ¡Vamos a ver! No os estoy diciendo que omitais las celebraciones de tan grande éxito (Terminar, récord personal…);  brindar con  una copa de cava. Beber un par de cervezas. Descorchar una botella vino. Incluso degustar  un apetitoso y sugerente menú calórico. No, no es más os invito a hacerlo. Por un día, todo lo que se salga de la monotonia o de la rutina diaria lo agradecera la mente. Han sido meses de vida espartana y son momentos para disfrutar, para pegarse un señor homenaje (fiestón).  Desconectar para liberarse de tanta disciplina y sacrificio. Correr, si. Obsesión, NUNCA. Todo lo contrario, CORRER tiene que  separaros del stress y de los problemas que conlleva lo cotidiano del día a día. Correr y ejercitarse diariamente se concibe como una terapia que entre muchos aspectos reporta un número insospechable de autoestima. Correr te enseña a quererte

CICLO DE RECUPERACIÓN POST-MARATON o competición de largas distancias:
Primera semana:
Descanso total: NO CORRER. Evitar deportes de impacto (baloncesto, Voleibol…) .
Aconsejable, caminar, elíptica, Pilates, estiramientos, nadar… A partir del cuarto día, masaje linfático. Hidromasaje. Una buena opción es disfrutar un fin de samana en un balneario.
Alimentación: Ensaladas, Sopas, fruta. Continuar con la ingesta de hidratos de carbono. No abusar de las grasas. Acordaros que el hígado puede que lo tengas tocado, saturado. Las grasas ralentizaría la recuperación
Hidratación: Zumos, agua y bebidas dulces NO alcohólicas.
Segunda Semana:
Seguimos SIN CORRER. Si tienes miedo a perder todo lo ganado y piensas que nunca volverás al estado de forma que te llevo a disputar el maratón, el ciclismo y la elíptica será un buen complemento para mantener la forma física.  Durante la práctica hidrátate, es importante que en este tiempo de recuperación no pierdas ni liquidos, ni sales minerales.
Alimentación e Hidratación: Vuelta a la normalidad. Dieta equilibrada rica en Proteínas. Es el momento de recuperar el musculo y las proteínas te van a aportar tus necesidades.
Tercera Semana:
Empezamos a correr: dos / tres días por semana. Ritmo lento. Tiempo total 40 / 50 minutos
Ejemplo sesión: Estiramientos + 40/50 mnt. de carrera continua suave + estiramientos +
Entrenamiento aeróbico compaginado con ejercicios de tonificación: Abdominales, lumbares, brazos, piernas…
Sé que es muy difícil estar quince días sin CORRER, incluso una semana pero  si somos capaces de respetar los tiempos de recuperación, tus nuevos propósitos y objetivos tienen muchas posibilidades que se convierta en éxito. Así lo espero.
consejos doy que para mí no tengo”. … Después de ver las orejas al lobo, esta vez sí.