Jesús Calleja correrá un maratón en Etiopia

El próximo 16 de Junio, Jesús Calleja se va a embarcar en un nuevo reto, no es nada relacionado con la montaña, ahora la aventura se llama, correr un maratón en Addis Abeba, Etiopia. Desde aquí, le mando algunas explicaciones

Lo vas a conseguir, Calleja

Jesús Calleja, que sepas que yo ya he corrido con Haile Gebrselassie e incluso le he llegado a tutear. También es verdad que, aunque en alguna ocasión me ha visto el culo, más de una vez ha estado a punto de sacarme una vuelta (400 metros) de diferencia. Faltan menos de quince días para tu debut maratoniano y puedo intuir que por el cuerpo te ha empezado a entrar pequeños hormigueos. Seguro que eres un mar de dudas y entiendo que ahora mismo te embargue un miedo escénico, similar al que tienes cuando estás a más de ocho mil metros de altura en deuda de oxígeno. ¡Lo tienes ‘chupao’! Es más, como todo deportista de elite (y no de élite), creo que estás siendo ‘amarrategui’ (poco ambicioso). Tu condición física es muy buena. Estás acostumbrado a caminar durante muchas horas y por montañas que superan los ocho mil metros. Tu organismo está adaptado a estar en deuda de oxígeno. Correr a dos mil metros no te va a suponer mucho desgaste (con esto no quiero decir que no notes las condiciones ambientales, sino que te adaptarás con suma facilidad). Estoy completamente seguro, vas a estar muy por debajo de las cuatro horas.
Bajo mi punto de vista, estás entrenando bien, aeróbico y con salidas de más de dos horas. No hace falta que trabajes el entrenamiento de series, en tu caso es más eficaz el entrenamiento de ritmos controlados. Opino que tu plan está siendo óptimo. Tendrás que correr a ritmo diesel, es decir, sin alteraciones en la velocidad. ¿Te has marcado 5´15” por km? Entonces, si no quieres que la guardia civil te quite puntos (en este caso te añadan minutos), hasta el kilómetro 35 respeta la velocidad inicial y una vez pasado este punto, si eres capaz de cambiar el ritmo abre gas y a limar segundos que seguramente pueden llegar a ser minutos. Te quedan pocas jornadas de trabajo, más que entrenar toca descansar. Un buen descanso es un buen entrenamiento.

Haile Gebrselassie  y el Menda, hace algún tiempo (Cross Muguerza - Elgoibar)
Haile Gebrselassie y el Menda, hace algún tiempo (Cross Muguerza – Elgoibar)

En este maratón te vas a encontrar de todo, no desesperes cuando un niño te rebase y menos aún cuando veas que va corriendo sin zapatillas. Tranquilo, tú a lo tuyo. Siempre al mismo ritmo (5´15”). Cada cinco kilómetros, trago de agua o sales minerales. ¡Ojo! Cerciórate de que el agua sea embotellada, si fuera de grifo te arriesgas a mucho. Llevarás tres geles, el primero habrá que tomarlo en el kilómetro 15. Sorbito de agua, trago de gel. La primera referencia estará en la media maratón. Para tener un poco de margen, un buen paso sería 1:55:00. Piensa que “sólo te queda la mitad” y nunca pienses “todavía me queda la mitad”. Esto pasa rápido.
En el 25 las piernas empiezan a pesar, es hora de echar mano del segundo gel. Vas bien, quieres acelerar el ritmo. Calma, átate los machos y espera. Tienes hambre, sed… En un segundo estás eufórico y al siguiente tienes ganas de dejarlo. Miras a un lado y a otro y rumias “qué hago yo aquí”. Piensa en positivo, imagina que estas a punto de llegar a la cima del K2. Un último esfuerzo. Sigue bebiendo. Kilómetro 35 y ahora es cuando verdaderamente comienza el maratón. Te queda un gel, es hora de ingerirlo. Si es con un porcentaje mínimo de cafeína te proporcionará vivacidad y un poco de chispa. Estás fuerte, con ganas de darlo todo. Te encuentras vivo y con la mirada puesta en el punto de llegada. Estás loco por llegar a meta. No mires el cronómetro, vas bien de tiempo. Estoy seguro, completamente seguro, lo vas a conseguir y vas a disfrutarlo como cualquiera de tus éxitos. Te creerás Haile Gebrsselassie, el más grande de los grandes. No es para menos, has superado tu objetivo. Entre tus adentros, sonreirás y cavilarás “estoy feliz y contento. Aunque hayan entrado delante de mí chicos y chicas etíopes, por el mero hecho de haber terminado un maratón me creo GRANDE, como si hubiera logrado un título mundial”. Gran manera de disfrutarlo. El maratón te hará creer aún más grandioso. Si no fuera así, consuélate, tal vez hayas sido el primer atleta blanco en cruzar por línea de meta.
Prudencia y paciencia, seguro que la suerte la encuentras.
¡¡¡Ánimo!!!
Martín Fiz