Sanción o Descalificación

¿Sanción o Descalificación?

Hace unos días, durante la disputa del campeonato de Europa de Atletismo  en Zúrich, pude ver como el francés Mahiedine Mekhissi se mofaba y  faltaba el respeto a atletas, aficionados y sobre todo empañaba los valores que engrandecen al ATLETISMO. Todo ocurrió en la final de la prueba de los 3.000 metros con obstáculos. Mekhissi a falta de cien metros estaba a punto de  proclamarse brillante vencedor y  por tercera vez consecutiva, Campeón de Europa. Pero una vez más ( van, tres) la volvió a liar. A falta de unos 80 metros para cruzar por la línea de meta, el francés se quita la camiseta y empieza a gesticular con los brazos. En el último obstáculo, se coloca la camiseta en la boca, la mordisquea y por fin entra en meta. Hasta ese momento,  todos los que pudimos ver tales gestos no dabamos crédito,  la celebración que Mekhissi había elegido para celebrar su victoria fue ridícula, irrespetuosa e indignante para todas las personas que aman este deporte.  la foto-78Excepto la delegación francesa, el cabreo fue unánime, las redes sociales estaban calentitas y los adjetivos hacía Mekhissi  se innovaban, en su mayoría con carácter insultante.

En un principio el Juez árbitro de la pista le amonesto sacándole una tarjeta amarilla, pero tras las protestas y reclamaciones  de algunas delegaciones (una de ellas la RFEA) al atleta le aplicaron  los artículos 143´1 y 143´7 del reglamento de la IAFF y fue descalificado.

 

¿Reclamación?

Yo hubiera obrado como lo ha hecho la RFEA, es decir hubiera presentado la reclamación, no sólo porque dicha reclamación pudiera beneficiar a los dos atletas españoles (Mullera y Martos) sino porque tales gestos no se pueden concebir  bajo ningún pretexto, es más creo que su propia delegación (Francesa) se lo tenían que haber reprochado. Somos lo que vemos y los niños de ahora tienen que valorar que gestos como los que protagonizó  Mekhissi no son dignos de un campeón. Hay que ser un Numero Uno, dentro y fuera de las pistas

 Si, hubiera hecho la reclamación.

¿Sanción?

Tras el gesto que vimos en Zúrich hay otras acciones  que le avalan como merecedor de una sanción: Hace dos años se lio a golpes con la mascota del Campeonato de Europa en Helsinki y durante el Mitin de Atletismo en Mónaco  se lio a puñetazos con su compañero Baala.  El francés merecía un castigo, en este caso, una tarjeta amarilla y a la postre se podría haber  hablado de una inhabilitación temporal pero nunca de despojarle de una medalla.la foto-77

Mekhissi  es  merecedor de una sanción

¿Descalificación?

Yo no lo hubiera descalificado. Mekhissi demostró que físicamente es un portento de la naturaleza, ganó limpiamente a todos sus rivales y su descalificación solo hace más que  desvirtuar el orden de llegada. No empujó “ni” echó la zancadilla, “ni” encerró,” ni” metió el codo a ninguno de sus rivales, sólo (que es mucho) se rio de ellos. Si hay que atenerse al reglamento, descalificado, pero…

No lo hubiera descalificado.

Sé que las comparaciones son odiosas y que el  Atletismo no es futbol, pero para ejemplo: un futbolista mete un gol y para celebrarlo se quita la camiseta y se va hacía el banderín del córner moviendo los brazos y sacando la lengua a la afición y a todo el que se le acerca. El juez arbitro le saca la tarjeta amarilla pero el GOL sigue siendo GOL, no se lo quitan.

Espero respeten mi opinión al igual que yo respeto las vuestras. ¿Y tú qué opinas?

We Run Fiz

Helsinki, 20 años después

HELSINKI, 20 años después

Por Martín Fiz

Helsinki, 14 de Agosto de 1994 – Vitoria, 14 de Agosto de 2014Diego - Fiz - Juzdado

 

Hoy es un día muy especial. Ni yo ni nadie de mi familia cumplen años, pero hoy hace 20 años que tres atletas españoles lograron subirse a lo más alto del pódium del Campeonato de Europa de Maratón. Quiero recordarlo por mí y por mis compañeros y por todos aquellos que hoy en día, corren. Siento emoción, tecleo y lagrimeo, me embargan unos  sentimientos que sólo los puedo mostrar con la ilusión de seguir corriendo. Hoy escribo y durante unos instantes prefiero estar solo. Quiero disfrutar en la soledad, soy un corredor de fondo. Quiero que goceis del recuerdo, sois corredores de fondo. El 14 de Agosto estaré en Mallorca y recordaré aquellas caminatas con el amigo Diego. Hoy correré por un motivo, en recuerdo a un hecho auténtico. Quiero recordar el galopar de Alberto Juzdado, de ese chico que trabajó la cerámica tan bien como lo hizo con su corazón y sus piernas. ¡Qué buena gente! Chicos, han pasado 20 años y la gente nos tiene en el recuerdo. Los cuarenta y dos kilómetros más intensos que jamás alla vivido. Tú te escapas y yo te espero. Yo quiero agua y tú, digno rival y compañero vas y  me la ofreces. Menuda emoción al girar la cerviz y ver a Diego y volver a girar y ver a Alberto. Y los tres al suelo. Un nudo en la garganta un titubeo en cada dedo, teclear no es nada fácil cuando lagrimeas conmemorando algo que me parece histórico.

Si no lo sabes yo te lo recuerdo. El 14 de Agosto del 1994 hubo tres personas que cumplieron un sueño.

Decía en mi libro “Correr con Martín Fiz” que la carrera más emotiva de todas las que he disputado fue el Campeonato de Europa de Helsinki. El 14 de Agosto de 1994 se cumplió un sueño. Entrenamos duramente y los tres nos entendíamos como hermanos. Los entrenamientos en Segovia fueron extremos, doscientos kilómetros por semana a ritmos muy severos. No había quien nos frenase y si existía cualquier impedimento,  allí estaba Diego “Vamos cojones, esto no hay quien lo pare”.  Equipo Helsinki 1994

La Carrera comenzó a las nueve y media de la mañana, el termómetro marcaba 20 grados, pero en carrera hubo muy pocas novedades hasta que el cronometro marcó una hora y quince minutos. En ese momento tocó zafarrancho de combate. Primero los portugueses y más tarde los atletas españoles.

El ataque que determinó el desenlace de la carrera se produjo en el kilómetro 31. Diego García, cambia el ritmo y pocos pudimos seguirle. El Portugués Pinto intenta seguirnos pero le era imposible coger nuestra estela. Más que en Helsinki parecía que estábamos corriendo por los campos de Navafria. Rememorar los entrenamiento nos unía y nos llevó al entendimiento. No hacía falta hablar, con la mirada y con el sonido de una respiración pausada y acompasada era suficiente para saber que todo iba por buen camino. El que escribe avivó el ritmo, Juzdado se queda uno metros y un par de kilómetros más adelante Diego tampoco puede seguirme. Lo tengo claro, vamos a ganar los tres, el pódium es nuestro.

Gano la carrera, me fundo en un abrazo con Diego y los dos esperamos de rodillas la llegada de Alberto. Este triple abrazo abrió los telediarios de aquel domingo e inundo las portadas de los diarios de todo el mundo.la foto-69 (4)Llegada Helsinki 1994

1º Martín Fiz           2:10:31

2º Diego Garcia       2:10:46

3º Alberto Juzdado  2:11.18

Padre del boom del maratón en España

(Por Sergio Hernandez-Ranera)

Diego García

 Pronto se fue, no así su recuerdo, que perdura entre los que le admiraron, trataron y respetaron. Perdura su energía amistosa, su prestancia constante, su ardua entrega. Eterno fondista, animoso compañero, la sencillez afable fue también el oro que forjan tus medallas.

El pasado 31 de marzo se cumplieron once años del prematuro fallecimiento de uno de los mejores maratonistas españoles de todos los tiempos: Diego García, ex plusmarquista nacional, subcampeón de Europa en 1994 y ganador de la Copa del Mundo en 1997 con el equipo español de maratón. Su caso es especial; el de Aizkoitia ha pasado a la historia como uno de los mejores fondistas españoles, pese a que no obtuvo un título internacional tan sonoro como los conseguidos por Martín Fiz o Abel Antón. Sin embargo, puede decirse que Diego García Corrales (1961-2001) jalonó de alguna manera el inicio del espectacular rendimiento de los maratonistas profesionales de este país durante los años noventa del siglo pasado, rendimiento al que ayudó decisivamente a consolidar.

1994 es el año de la eclosión del maratón español. Martín Fiz es el nuevo plusmarquista nacional y el equipo presenta un talentoso grupo de maratonistas en Helsinki, ciudad que acoge la celebración de los Campeonatos de Europa de Atletismo. La carrera es inolvidable: las tres medallas recaen en Martín Fiz, Diego García y Alberto Juzdado. La imagen que protagonizan estos tres corredores en meta escenifica el triunfo del compañerismo: un Fiz áureo (2:10.31) y un García de argenta (2:10.46) aguardan abrazados y de rodillas a que Juzdado se torne broncíneo (2:11.18). No hay mayor expresión de victoria genuinamente colectiva en la historiografía patria del deporte rey. La visión que obtiene hasta el más profano de los televidentes, es contundente: esos tres pedazo de cracks, aun rivales, son amigos de verdad. Atletismo en estado puro.

.

Martín Fiz, amigo y compañero de Diego García:Campeón Europa Helsinki 1994

 Según lo cuento, me emociono: Diego era grande, muy grande y dicharachero

1)    Martín, pronto se cumplirán once años del desgraciado fallecimiento de Diego García, un atleta cuya trayectoria está enmarcada dentro del fabuloso grupo de maratonistas españoles que tantos éxitos internacionales lograron durante los años noventa del pasado siglo. Muchos consideran que Diego fue el “padre” del boom del maratón en España, merced, por ejemplo, a su gran actuación en los JJ.OO. de Barcelona (9º puesto) y la consecución del record nacional (2:10.30) aquel mismo año. A tu juicio, ¿qué otros factores cabría considerar? Dado que en su momento Diego cambió los 10.000 metros por el maratón, ¿supuso para ti un modelo en cierto modo a seguir?

Diego, en todos los sentidos, fue un modelo a seguir. Era puro nervio, un culo inquieto. No recuerdo haberle visto enfadado nunca. ¡Bueno! Tengo una anécdota que irritó al azkoitarra. Días antes de proclamarnos campeones de Europa, estábamos escuchando la radio y un archiconocido  periodista dijo algo así como que “los maratonianos españoles íbamos a Helsinki sin opciones de nada, más bien de vacaciones”. Diego se mosqueó mogollón. Cuando conseguimos el triplete, en lugar de montar la bronca ironizó con un “nos han dado un neceser para quitarnos el sudor  y un souvenir a cada uno; oro, plata y bronce. Aparte, era un “currelas”, su capacidad de disciplina, esfuerzo y buen humor estaba por encima de todo. Con la competitividad que teníamos, en el equipo de maratón para ir a los campeonatos Diego era el que nos mantenía a todos unidos. Heredamos valores que en estos momentos se echan en falta. Esfuerzo, Disciplina, Sacrificio, Superación… Personalmente le tengo que agradecer que me animara a dar el salto al maratón.

 

2)    1994 es sin duda un año mágico para el maratón español. Tú ya eres el nuevo plusmarquista nacional, Diego sigue ostentando la tercera marca de todos los tiempos y, junto con Alberto Juzdado, conseguís el maravilloso triplete en los Europeos de Helsinki’94. Se ha hablado mucho de la gesta en tanto que triunfo de la humildad y la amistad, cuyo icono es la imagen de Diego y tú, de rodillas, esperando en meta la llegada de Juzdado. Diego era el más veterano de los tres. En aquella carrera, ¿cómo se dejó sentir su aplomo y, tal vez, liderazgo? En los momentos decisivos de la prueba, ¿recuerdas cómo fue la comunicación? ¿Os disteis consejo?

Lo recuerdo perfectamente, es como si la escena se estuviera desarrollando hoy mismo. La comunicación fue graciosa; a veces nos comunicábamos hablando, pero  cuando nos alejábamos uno del otro, usábamos otra “estrategia”: respirábamos profundamente y, lanzando un chillido (suspiro) al aire, ya sabíamos en qué lugar se encontraba cada uno. Los rivales nos miraban sorprendidos. Me pedía el avituallamiento: “¡Martintxo, Martintxo, coge tú el bote, que estas más cerca!” Otra vez le comenté: “¡El portugués se escapa!” Y el guiño de amistad se produjo cuando Alberto Juzdado se fue desinflando. Recuerdo que dijo: “¡Martintxo, se queda Alberto! ¿Le esperamos?” Le dije que había llegado el momento de jugarse los colores de las preseas.

WE RUN FIZ GARCIA Y JUZDADO