Ya ha pasado más de medio invierno y de momento se puede decir que está siendo muy piadoso, con todos los runners. Dicen, que se aproxima una oleada de aire frío siberiano. Cuando escucho esto, me rio. Vitoria, ciudad donde resido, es conocida como la ciudad del frio, es más se le conoce con el seudónimo de Siberia Gasteiz. También se dice que Vitoria / Gasteiz tiene dos estaciones: La de invierno y la estación de Renfe. Los corredores de la zona alavesa estamos acostumbrados a entrenar con las inclemencias meteorología, características de la estación invernal.

¿Cómo afecta el frio al organismo y a sus articulaciones? Malamente. No voy hablar en plan científico, sólo voy a aportar mi experiencia. Mirar, en estos momentos estoy “medio” lesionado. Me consta que si estuviera entrenando en otras condiciones, en una ciudad cálida (Benidorm), estoy seguro que el dolor articular que estoy padeciendo no sería tan extremo, estaría corriendo mucho más rápido, fluido, elástico y lo que es mejor, sin dolores.
En el momento de preparar un entrenamiento, en un día frio, de esos llamados, “día de perros”, requiere tomar algunas atenciones. Con frio el cuerpo necesita mucho cariño, más tiempo. El calentamiento tiene que ser más largo y nunca intenso. Notarás que con aire frio tus pulmones relinchan, es como si estuvieras padeciendo ataques de asma. El cronometro no se parará donde habías imaginado. Con frio, los pulmones son como una olla a presión y contrariamente las piernas se estremecen y se mueven a ritmos más lentos. Entre un día de frio (2ª C y 60% humedad) y un día cálido (18º C y 60% de humedad), en un entrenamiento (series de 1000 metros) he apreciado variaciones de al menos 5”. Si no los ha habido, es porque he tenido que desarrollar el doble de esfuerzo.
Calentamiento:
Primeramente elegiremos el material apropiada. Piernas: Malla larga y pantalón de chándal o chubasquero. También cabe la posibilidad de las perneras. Cuerpo: Camiseta térmica y técnica y Jersey de Algodón. Manos y brazos: Guantes y si hace falta los manguitos serán un buen complemento. Cuello / garganta: Buff. Cabeza: Orejeras o gorro técnico. Antes de vestirse de “romano” toca impregnarse con crema calentadora. ¿Dónde están tus debilidades? Aquiles, Isquios, gemelos y lumbares. Ahora ya podemos empezar el calentamiento. En un lugar cubierto (gimnasio / vestuario) realizar ejercicios de estiramientos: Tendones de Aquiles, gemelos, cuádriceps, Isquios…
Seguidamente, 20 minutos de carrera continua a ritmo lento. Parar y estirar durante cinco o diez minutos. Antes de finalizar el calentamiento habrá que hacer unas cuantas rectas, aceleraciones o progresiones. Con 5/6 rectas de 80 metros suficientes. Las progresiones son muy efectivas, prepararamos a las articulaciones para un entrenamiento de esfuerzo máximo. Asimismo, se alerta al corazón que va haber latidos rápidos (ppm = pulsaciones por minuto). Pasar bruscamente de 60 ppm a 160 ppm, puede ser peligroso por eso es aconsejable realizar progresiones.
Entrenamiento de Calidad:
Una vez efectuado el calentamiento ya podemos empezar con el entrenamiento de calidad. Quitémonos la ropa, la que impida movernos fácilmente y quedémonos con la más cómoda; Malla larga, Guantes, Camiseta larga térmica, buff, y orejeras o gorro. En las primeras serias o las primeras zancadas hay que controlar los impulsos. El frio hará que el jadeo se escuche más allá de lo usual. Una vez que tu organismo ha fusionado el ritmo velocidad con el ritmo respiratorio ya estarás preparado para correr con “total” seguridad, habrás cumplido con el protocolo pre-entrenamiento. Y aun así, estamos expuestos a cualquiera de las lesiones deportivas. ![CARLOS[1]](http://blogs.runners.es/martinfiz/files/2012/01/CARLOS1-195x300.jpg)
Al terminar el entrenamiento, volver a vestirse y hacer diez minutos de trote lento.
Aunque de vez en cuando también les doy su uso, no soy de los que acostumbra a entrenar con la parte de arriba de chubasquero. ¿Por qué? Aunque el material de los chubasqueros se ha mejorado una barbaridad, todavía no transpiran como debieran de hacerlo. En un día de lluvia y frio, si sales a entrenas con chubasquero, corres el riesgo de mojarte por fuera (agua de lluvia) y por dentro (agua evaporación del cuerpo). En días de frio intenso, existe una inapetencia hídrica, cometemos el error de no beber líquido. Entonces, es cuando vienen las deshidrataciones, perdidas de vitaminas y minerales. Las derivaciones de estas pérdidas van dirigidas hacía calambres articulares, anemias y todo tipo de lesiones. En invierno también hay que hidratarse.
Los días de frio, también se corre. Corra yo caliente y ríase la gente.
























































