Hoy me voy a saltar el guión. Este fin de semana mi ciudad, Sevilla, se convierte en el epicentro del atletismo nacional con la celebración del XXV Maratón de Sevilla (Campeonato de España de la distancia) y el Nacional de Pista Cubierta en el pabellón de San Pablo y con este pretexto seréis muchos los que visitéis la ciudad y como buen andaluz hay que dar ejemplo de anfitrión.
La Maratón discurrirá por largas avenidas, totalmente llanas, con poca animación y no precisamente las más bonitas de Sevilla. Ya que los dirigentes son tan necios que aun no saben la relación entre bonito recorrido-turismo y más se preocupan por el tráfico y otros aspectos me siento en el deber de haceros una pequeña guía turística de mi ciudad para que la disfrutéis paso a paso y no os quedéis con lo que os quieran enseñar.
BREVE RESEÑA HISTORICA
Sevilla es una ciudad de tamaño medio-pequeño que liga su historia a un río, el Guadalquivir. A sus orillas ya antes del siglo IX a.C. se encuentran los primeros restos humanos floreciendo una gran ciudad con el nombre de Híspalis en época romana. Tras un breve periodo de invasiones de pueblos Bárbaros en el año 712 la ciudad cae bajo el dominio islámico bajo el cual, como otras ciudades andaluzas, tomará especial relevancia. No sería hasta 1248 cuando el Rey III tomo la ciudad de nuevo y la puso bajo dominio cristiano.
Sevilla se convertirá en el puerto del mundo cuando en 1492 se descubra América y sea la ciudad puerta de entrada del nuevo continente. La ciudad vive su edad dorada y representará ya siempre una importante española y la capital de Andalucía. Su rico pasado, siendo el cruce de muchas culturas, han dejado profunda huella en sus calles y en sus habitantes.
¿QUE VISITAR?
Con una agradable temperatura apta para largos paseos y una extensa oferta monumental hay que saber de partida qué queremos visitar pues puede llevarnos horas nada más un par de visitas. El primer punto de visita obligada es el centro de la ciudad donde se aglutinan algunas de las mejores vistas de la ciudad. Desde la Calle San Fernando podremos divisar la antigua Fabrica de Tabacos, actualmente sede de la Universidad de Sevilla, que podremos ver sin demasiado reparo en unos minutos pues conviene más adentrarnos en los Jardines de Murillo situados en la misma esquina de la calle San Fernando y de allí perdernos un rato por el Barrio Santa Cruz, antigua judería, de calles estrechas llenas de embrujo y rincones pintorescos. Conviene no obstante perderse con cierto sentido para ir buscando la impresionante vista de la Giralda asomando por el Patio de Banderas inundado por el olor a azahar de la primavera Sevillana. La otra salida al entramado de calles tampoco tiene desperdicio, en la calle Romero Murube veremos otra grandiosa estampa. Con este preámbulo tan jugoso estaremos ya ante el tercer mayor templo cristiano de la humanidad, la Catedral de Sevilla, que aúna varios estilos arquitectónicos fruto del paso de musulmanes y cristianos. Merece la pena entrar y visitarla pues entre otro podremos ver los restos de Cristóbal Colón o sus impresionantes retablos. Una vez salidos de la Catedral podremos dirigirnos a los Reales Alcázares situados justamente al lado del Patio de Banderas y cuya entrada preside un mosaico de un león. Del Alcázar solo os puedo decir que es un gran desconocido pero que es uno de esos puntos que se os queda marcado para toda la vida (La Alhambra de Sevilla se podría decir). Disfrutar sus impresionantes salas donde lo mejor esta en los techos y sus jardines bucólicos que invitan al tranquilo paseo. Al salir del Alcázar estaremos una vez más en el patio de Banderas. Repetiremos en dirección a la Giralda pero esta vez buscando un pequeño rincón pegado prácticamente a esta, con un acceso poco intuitivo, está la plaza de Santa Marta que casi podría decirse es el patio del convento del mismo nombre. Lugar que pareciera estar alejado del mundo por su silencio pero que se halla prácticamente en el epicentro de la ciudad. Seguiremos nuestro camino tomando dirección al ayuntamiento, obra inclusa pero de gran belleza. Tomaremos la espalda de este para ver la Plaza de San Francisco y sus edificios. Veremos una calle que toma pendiente hacia la Plaza del Divino Salvador donde esta la Iglesia del mismo nombre y que si bien por fuera no es de gran belleza dentro esconde unos excelsos retablos y techos. Impresionante puede ser la palabra más repetida cuando además veáis de las tallas más importantes de la Semana Santa Sevilla como Jesús de la Pasión. Dirigiremos nuestros pasos de nuevo hacia arriba buscando la Plaza de la Alfalfa y posteriormente la del Cristo de Burgos donde en una Iglesia se recoge la talla del mismo nombre, seguramente la más antigua de la Semana Santa Sevillana. Bajaremos por la calle Imagen en dirección a la Campana donde bien podremos retomar el paseo de retorno por la archifamosa calle Sierpes o bien callejear hasta encontrar la Plaza de San Lorenzo para encontrarnos con la majestuosa talla de Jesús del Gran Poder, el llamado Padre de Sevilla. Su impresionante talla no necesita de la devoción para escalofriar, impresionante realismo y ternura. De allí no estaremos muy lejos de la Alameda de Hércules donde podremos tomar un café en un ambiente un tanto romántico.
Pensando ya en el maratón la familia podrá ver nuestra gesta mientras pasea por el Parque de María Luisa, aproximadamente el Km. 30, delimitado por la Avenida de la Palmera (por donde pasaremos) y por el otro por la conocida Plaza de España (lugar donde se grabaron escenas de la ultima entrega de la Guerra de las Galaxias) a la que para no perder el encanto tampoco conviene acercarse mucho pues el mayor exponente esa manía muy nuestra de no cuidar nuestros tesoros. Para verte allá para cuando el tío del mazo te haya clavado las piernas tendrán que dirigirse al barrio de Triana, la otra Sevilla como dicen los trianeros, un barrio de pescadores muy particular y con carácter propio donde estará situado el Km. 35 aproximadamente.
…Y POR SI TE QUEDAS CON GANAS.
Sevilla se vive en primavera. El olor a azahar se mezcla con el de incienso y el embrujo se desborda cuando llega la Semana Santa. No hace falta devoción cristiana para disfrutarla, basta con una mínima sensibilidad por la belleza. Imagineria popular sin par que estremece por su realismo, ternura y a la vez crueldad. No hace falta mucho para ver esta película cuyos protagonistas son un hombre humilde condenado a morir en la cruz y su madre que lo presencia a su lado. Hay que vivirlo para saber de que se habla. Y cuando aun tienes metidos los olores y la pasión en la sangre llega la Feria de Abril donde si que conviene al menos tener una caseta para disfrutarla mejor.
¿DONDE COMER?
Sevilla posee una amplísima oferta de locales con sabor propio donde se trabaja con esmero y buenos productos a la vez que se sirve con ese arte que conservan los que de toda la vida han estado detrás de una barra. La tapa es la reina de la gastronomía Sevillana y podremos encontrarla por doquier. Se recomienda la zona del centro y de Triana para degustar las mejores y más puras.