La nutrigenómica al servicio del rendimiento deportivo

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Hace casi dos años hablé en este blog por primera vez de la Nutrigenómica, después de asistir a una interesante charla del Dr. David de Lorenzo. En todo este tiempo el campo de aplicación de esta área de la ciencia sigue avanzando, y parece que ya es posible que los deportistas se beneficien de conocer la información contenida en sus genes. Cerca  de un 50% (30%-70%, según deporte) de las diferencias que existen en el rendimiento deportivo entre distintos deportistas pueden ser explicadas por la existencia de diferencias genéticas entre ellos. Nuestros genes determinan nuestro rendimiento máximo, eso es así. Pero… ¿sabías que, a través del conocimiento de nuestros genes, podemos adaptar nuestra dieta y nuestro entrenamiento para sacarles el máximo provecho? Vamos a profundizar un poco más.

 Más de 200 posiciones en nuestro genoma son responsables de la variabilidad en el rendimiento deportivo, afectando a características funcionales tan diversas como son el procesamiento de la energía, el rendimiento muscular, el flujo de sangre y la capacidad de transporte de oxígeno. Además, nuestro genoma particular determina también el efecto que en él pueden tener factores ambientales como el entrenamiento o la nutrición. Es lo que se denomina interacción genoma – ambiente, y es la clave que nos permitirá adecuar y optimizar tanto el entrenamiento como la dieta individual, con el objetivo de optimizar el rendimiento deportivo.

 A modo de ejemplo tenemos el gen CKM, que codifica para la proteína creatina quinasa muscular (del inglés Creatine kinase, muscle) implicada en obtención de energía en el interior de la célula muscular a partir del sustrato fosfocreatina. Una determinada posición de este gen (el denominado polimorfismo NcoI) puede presentar dos variantes diferentes en un genoma: la variante A y la variante G. Como cada uno de nosotros posee dos genomas (uno proveniente del padre y el otro de la madre), existen por tanto tres posibles combinaciones (genotipos) de estas variantes – AA, AG y GG -. Las personas con genotipo GG de este gen (sus dos copias del gen son G), tienen una actividad reducida de la proteína CKM, por lo que necesitan mayores niveles de energía durante el ejercicio. Además, la recuperación posterior es significativamente más larga. En este caso, los atletas con este genotipo necesitan tras el ejercicio una mayor cantidad y calidad de proteínas que les permita recuperarse con mayor facilidad.

 Otro ejemplo es el del gen PPARD (del inglés Peroxisome proliferator-activated receptor), que codifica para los receptores activados por proliferadores de peroxisomas. Estas proteínas -con este nombre tan raro- colaboran también en la obtención de energía por parte del músculo, a través de la oxidación de ácidos grasos presentes en la célula. Es, por tanto, un regulador del metabolismo de las grasas; en concreto ayudan a quemarlas. La variante G de este gen está asociada a un mayor rendimiento muscular, ya que se ve favorecida la utilización de las grasas como combustible, pero también está asociada a problemas en la proporción de los diferentes tipos de ácidos grasos y por tanto a problemas cardiovasculares. Las personas con genotipo GG deben controlar su ingesta de grasas y consumir preferentemente grasas poliinsaturadas (grasas omega 3 presentes en el pescado y algunas semillas y grasas omega 6 procedentes en aceites vegetales).

 Otros polimorfismos que se analizan en estudios nutrigenómicos para deportistas, están relacionados con la potencia muscular (genes ACE, ACTN3), con el riesgo cardiovascular (genes MTHFR, COMT, MTRR), con el metabolismo lipídico (genes APOA1, APOA5, APOE, CETP), con la capacidad de detoxificación del organismo (GSTM1, EPHX1, SOD3), con la respuesta inflamatoria (genes IL-6, TNF-alfa), e incluso con la estabilidad de los tendones, encargados de unir el músculo al hueso (genes COL1A1, COL5A1, MMP3).

 Sabemos que podemos disponer de toda esa información relativa a nuestros genes, pero ¿realmente estamos preparados para utilizar todo este conocimiento a un nivel práctico? ¿Podemos personalizar las recomendaciones nutricionales en base al conocimiento de la genética de cada uno? Este mismo mes de Febrero, la Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos ha publicado un artículo   con su postura sobre la práctica de la Genómica Nutricional. Es la siguiente (traducción propia, si quieres leer el artículo completo puedes hacerlo en este enlace):

 “Es la posición de la Academia de Nutrición y Dietética que la genómica nutricional proporciona una idea de cómo las interacciones entre la dieta y el genotipo (los genes) afectan al fenotipo (rasgos observables; lo que se manifiesta). La aplicación práctica de la genómica nutricional en las enfermedades crónicas es una ciencia emergente y el uso de test nutrigenéticos como herramienta para prestar asesoramiento dietético, no está listo para la práctica dietética rutinaria. Los Dietistas-Nutricionistas necesitan adquirir competencias básica en genética como base para poder comprender la genómica nutricional. Las competencias en esta área requieren conocimientos y habilidades avanzados. La aplicación práctica de la genómica nutricional en la práctica dietética requerirá un enfoque basado en la evidencia para validar que las recomendaciones personalizadas beneficiosas y no causan daño.”.

 Os copio (también traducido) la opinión que el Dr. De Lorenzo publicó en su muro de Facebook sobre este artículo, y que comparto:

 “El artículo afirma que “el uso de los tests nutrigenéticos para proporcionar asesoramiento dietético no está listo para la práctica dietética rutinaria” … No estoy de acuerdo con esta afirmación, y creo que la información genética / genómica para el asesoramiento dietético está listo para ser utilizado y contribuyen positivamente a una mayor probabilidad de éxito/respuesta tras la intervención nutricional. La pregunta es, en mi opinión, si los Diestistas/Nutricionistas están listos para el uso de los tests genéticos en su práctica dietética rutina … y aquí es donde los profesionales de la genómica nutricional deben centrar sus esfuerzos: al hacer esta información accesible, comprensible y útil para todos. Simplemente decir “no está listo”, y girar la cabeza abrirá la puerta a posibles malos usos y enfoques pseudocientíficos”.

Está claro que la información que proporciona un análisis genético será poco útil sin un profesional que sepa interpretarla, al igual que un análisis de sangre no sirve de nada si el profesional que lo lee no sabe interpretar la infamación que proporciona. La formación en Nutrigenómica de los profesionales de la Nutrición será clave en este sentido.

Resumiendo:

A través de los test genéticos, podemos conocer cuáles son las variantes genéticas de cada uno. Pero para poder aprovechar al máximo esta información, necesita ser interpretada por un experto en genómica nutricional. La combinación de esta información (genética + interpretación experta) puede ser una poderosa herramienta para aquellos atletas cuyo metabolismo se encuentra trabajando a un máximo temporal, pero que no es el máximo potencial al que pueden llegar. Asimismo, es posible adaptar el entrenamiento a los requerimientos fisiológicos, optimizándolo para reducir así la posibilidad de sufrir una lesión. Todo ello ayudará al deportista a alcanzar el máximo rendimiento potencial con un mínimo riesgo de lesión.

 Si estás interesado:

En España, en el Centro de Estudios en Genómica y Nutrición (CESGEN), y en colaboración con el centro Nutren-Nutrigenomics de la Universidad de Lleida, se está trabajando en un sistema experto que permita, con un coste para el usuario de alrededor de 500 euros, integrar la información proveniente de diversos marcadores metabólicos y genéticos presentes en un atleta, para poder así realizar un asesoramiento nutricional personalizado, que le permita no sólo optimizar su rendimiento deportivo, sino también realizar un seguimiento a nivel molecular de las mejoras producidas por la personalización de las pautas de alimentación. Para más información: info@cesgen.es

No quiero terminar el post sin agradecer al Dr. David de Lorenzo toda la información que me ha brindado sobre los últimos avances en Nutrigenómica. ¡Gracias!

Libros recomendados, escrito por españoles:

“La nueva ciencia del bienestar. Nutrigenómica” del Dr. Jose María Ordovás

 “Nutrigenómica y Nutrigenética: hacia la nutrición personalizada” del Dr. David de Lorenzo

Imagen: web www.gacetaslocales.com

12 opiniones en “La nutrigenómica al servicio del rendimiento deportivo”

  1. Estoy muy contento por ésta publicación. Bien utilizada sera un adelanto digno de éstos tiempos. Hago medias maratones, y me encantaría utilizar éste adelanto. Soy de Córdoba, España. Ya que me encanta salir a correr,necesito de suplementos, para avanzar, con respecto a mis objetivos. Ojala llegue pronto a Córdoba. Sin mas.un saludo y mi mas sincero respeto.gracias.

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