Carlos Soria, maestro de los ochomiles

Todos las personas llevamos un aventurero dentro. O casi todas. Con esta entrevista, vamos a ver si somos capaces de encontrarlo. El deporte, y la vida en general, pueden ser una gran aventura. Incertidumbre, emoción, adrenalina, decisión…, pero sobre todo, debemos poner máxima ilusión en hacer aquello que nos proponemos.

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Carlos Soria, saliendo del Campo 2, con varios compañeros de su última expedición al Annapurna. (foto gentileza del BBVA)

Para un alpinista, caminar, escalar, correr…, no es más que un medio para conseguir subir y bajar una montaña. No importa tanto el tiempo que tardes, incluso, a veces, ni siquiera es trascendente hacer cima. Lo que importa es superar la dificultad de la ruta elegida y el compromiso contigo mismo y con los compañeros de aventura, con los colegas de cordada. Y ser humilde, sabiendo que la montaña siempre está en el mismo sitio, y que se puede volver a ella, a pesar de las dificultades. Contando con su permiso, claro está.

Carlos Soria es un alpinista que nació en 1939, en plena Guerra Civil. Sí, en España, cuando Carlos Soria nació, había una guerra civil. Eso sale en los libros de historia y en alguna película. A todos nos suena como muy lejos…

Pues Carlos es un deportista ejemplar, de los que crean escuela. Carlos tiene una trayectoria deportiva única. Si queréis conocer su extensísimo curriculum deportivo, echar un vistazo aquí. A sus 76 años sigue subiendo montañas de más de 8000 metros de altura. Y su propósito es hollar la cima de los 14 ochomiles que hay. Su reto, es el Reto Carlos Soria. Hace pocos meses intentó subir el Annapurna pero no fue posible conseguir su cima debido a las malas condiciones reinantes. Y justo al día siguiente de decidir abandonar la empresa, un tremendo terremoto sacudió las montañas del Nepal.

Quería acercar la figura de Carlos al mundo del running, para mostrar que no hay ningún impedimento para ser ambicioso en la vida y tirar adelante con proyectos, sean cuales sean estos. Con ilusión. Incluso siendo un septuagenario.

El caso de Carlos Soria es excepcional, sin duda alguna. No todo el mundo tiene la capacidad ni la posibilidad de participar en tantas expediciones ni en tantos otros proyectos alpinísticos. Pero si que hay que tomar nota de esa fuerza que emana de Carlos. Seguro que leyendo esta entrevista, os cogerán ganas de poneros unas zapatillas y echar a correr, o simplemente caminar y subir por esas montañas de las que tenemos tanta suerte de disfrutar en nuestro país.

La entrevista explica muchos aspectos de la alimentación en una expedición. Merece la pena leerla con detenimiento.

El tamaño físico de Carlos Soria es inversamente proporcional a su magnitud como deportista y persona.


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Carlos Soria, entre el Campo 1 y el Campo 2, en el Annapurna. (foto gentileza de BBVA)

La entrevista

 Explícanos tu rutina alimentaria y deportiva en un día “normal”.

Estando en mi casa, normalmente me levanto muy pronto, a las 6.30 horas. Mi desayuno habitual es una pieza de fruta, 1 o 2 tostadas de pan integral con aceite, pavo o cecina, y un diente de ajo, té verde o rooibos con leche, algún cereal o arroz integral con leche. Después suelo entrenar entre 3 y 4 horas. Intento también beber agua con una pizca de sal, y si el entrenamiento es en bicicleta, tomo 1 barrita o gominolas. Después del ejercicio físico como siempre una pieza de fruta que suele ser un plátano, además de proteína en polvo.

05052014 Carlos desayuna rodeado de sus ajos
El desayuno de Carlos Soria. No se trata de unos simples cereales con leche. Carlos sabe como cuidarse y lo hace. (foto gentileza de BBVA)

Dos días a la semana salgo a entrenar sin desayunar y después de la primera hora y media de ejercicio tomo un plátano o una barrita energética y al llegar a casa me preparo un batido de fruta, proteína, avena y yogur.

Carlos, desde hace unos años tiene un entrenador personal, Juan del Campo, que le ayuda a trabajar la condición física. Hace series de abdomen y tren superior con diferentes pesos y trabaja mucho la parte de equilibrios (con la semiesfera, bosu, etc…). Los días de entreno físico trabaja también en bici estática con cambios de ritmo.
Un par de días por semana entrena fuera de casa. Lo que más le gusta hacer es bici de carretera.

También suele subir a la montaña (Gredos, la Maliciosa, el Yelmo, la Pedriza) y hacer subidas ligeras. En invierno su mejor entrenamiento es el esquí de fondo y va todos los años a los Llanos del Hospital, en Benasque. Cuando puede también se escapa a Noruega a hacer escalada en hielo. Tanto la bici como el esquí de fondo le vienen muy bien para trabajar todo el tema de fondo físico y rodillas, que es lo que sufre en escalada.

Los milagros no existen. Un deportista profesional, o muy comprometido con su actividad, debe seguir un estricto plan de entrenamiento que le permita rendir y disfrutar de su deporte. Eso pasa en alpinismo, running o cualquier otra disciplina deportiva.

En los almuerzos como hidratos, carne y verdura. Hago siempre dos horas de siesta y después meriendo fruta o frutos secos. La cena suele ser parecida a la comida, aunque prefiero siempre pescado. Y en general, las cantidades dependen del entrenamiento y las ganas y por supuesto hay que variarlo.

Explícanos tu rutina alimentaria en un día de expedición, o de actividad en montaña.

En los campos base nos acompaña un cocinero, Nathi Sherpa, y comemos parecido a lo hacemos en casa, normalmente con más arroz ya que en la dieta nepalí es un básico.

Nathi es un cocinero excepcional. Con la escasez de medios técnicos que tiene en un campamento base, es capaz de hacer desde una energética lasaña a una exquisita tarta.

Si queréis hacer un cursillo rápido de cocina de altura, o simplemente curiosear, echad un vistazo al libro clicando en su imágen.

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Recetas de cocina en el Himalaya. (BBVA)

En altitud siempre se come menos, lo más importante es beber para hidratarse. Durante los ascensos comemos barras y geles energéticos y en los campamentos altos sopas, aceitunas, jamón, cecina, queso en porciones, berberechos, frutos secos, atún, té, leche en polvo, miel, chocolate negro, pan seco, esto suele ser lo que mas apetece, dependiendo de la altura y las ganas, lo importante es tener variedad.

En la montaña, ¿cuál es el tiempo máximo que has pasado sin comer nada?, ¿y sin beber?

En las montañas de más de 8.000 metros, el día que vas a la cumbre se come y se bebe muy poco. Subiendo y bajando de la cumbre del Kanchenjunga en 2014 pasé 23 horas casi sin comer ni beber nada, fue una barbaridad que no le recomiendo a nadie.

En la cantimplora, ¿qué sueles llevar?

Siempre agua. Para salidas cortas puede ser suficiente una pizca de sal y un chorrito de limón. En las expediciones, al agua  hay que añadirle sales minerales, lo más importante es la variedad de sabores, en 50 o 60 días te cansas de todos y es muy agradable llevar un poco de agua mineral, se agradece mucho beber algo sin sabor.

A mí me gustan mucho las infusiones, té verde con menta, regaliz, tomillo, hierba luisa, ibisco, siempre con un poco de miel y por supuesto todos los polvitos que hay en el mercado preferentemente con sabor a naranja.

¿Qué es lo más extraño que has comido en tu vida de alpinista?

Para viajar por el mundo hay que tener un estómago generoso y poner buena cara a quien te lo ofrece. Yo creo que lo más extraño fueron hormigas en Colombia. Raritas también algunas sopas en China. Pero sin duda donde peor he comido ha sido en Papua (Indonesia) cuando escalé la Pirámide de Carstensz. Yo nací en 1939, en una España y una familia muy pobres. Quizás por eso nada de lo que he visto y comido me ha parecido terrible.

¿Consumes suplementos nutricionales (geles, barritas, etc…)? ¿Cuáles?

Si, ahora estoy tomando los de la marca VICTORY ENDURANCE.

¿Qué es lo que más echas de menos de los viejos tiempos del alpinismo (himalayismo)?

A muchos viejos compañeros de otros tiempos. Ahora mis compañeros suelen ser mas jóvenes que mis hijas y eso es una experiencia magnifica.

Lo que no me gusta es cuando algún viejo amigo dice con un poco de desprecio: “esto ya no es como antes”. Claro que no es como antes, estaría bueno, el alpinismo como todo en nuestra vida ha cambiado mucho y  sobretodo se ha masificado. Si quieres seguir viviendo hay que adaptarse, como hacen las plantas. Lo bueno de la edad madura es haber conocido cosas y situaciones tan distintas, te enriquece mucho.

Os puedo contar algo más romántico: echo de menos el olor a jara que tenían las cuerdas de cáñamo cuando escalábamos en la Pedriza.

¿Qué es lo más positivo que se ha aportado estos últimos años al alpinismo (himalayismo)? 

La información, los adelantos en el equipo tecnológico y en el material y los rescates.

¿Hacia dónde crees que va el mundo de los deportes de montaña?

El senderismo, la escalada deportiva y las carreras por montaña se ha masificado, el alpinismo puro y duro está a la baja.

¿Qué opinas de Kilian Jornet y su proyecto de Summits of my Life (batir el récord de ascensión y descenso de algunas de las montañas más emblemáticas del mundo)?

Lo que hace Kilian me parece fantástico. Eso es lo que me gustaría estar haciendo a mí pero soy consciente de mis limitaciones. Es un deportista espectacular y creo que acabara siendo un gran alpinista. Yo le admiro mucho.

¿Cómo entiendes y cómo viviste el “maridaje” de montaña y gastronomía que hiciste con Jordi Roca?

Me pareció una experiencia estupenda, tanto para él como para nosotros. Su comportamiento fue extraordinario, en pleno invierno en el Himalaya, haciendo chocolate para 160 niños de un monasterio de lamas y conviviendo y compartiendo con Nathi, nuestro cocinero del Campo Base.

Nunca he comido mejor ni me he sentido mejor alimentado que con los liofilizados que preparó Jordi para la Expedición BBVA al Annapurna.

06032015 CS y Jordi Roca durante la chocolatada en el monasterio de Lho
Jordi Roca preparando una chocolatada bajo la atenta mirada de Carlos Soria. La experiencia para el cocinero fue única. (foto gentileza de BBVA)

Si tuvieras que abrir una ruta inspirada en Jordi Roca y pudieras elegir sus características, ¿cómo sería esta?

Seria a una montaña de 7.000 m todavía sin ascender, por terreno mixto hielo y roca claro. Bellísima y exigente, sin peligros objetivos y con una cumbre con vista estupenda de todo lo que la rodea.

05032015 Té en Lo-Gaon
Tomando un té en Lo-Gaon. Carlos Soria y Jordi Roca junto a un hospitalario nepalí.

¿Crees que tu alimentación condiciona tu forma física y mental? ¿Qué importancia das a la alimentación en los deportes de montaña? ¿Y a la hidratación?

Alimentarse bien me parece fundamental para una buena vida. Yn el deporte y la montaña creo que es imprescindible, la hidratación en la montaña me parece más importante que la propia comida. Alguien dijo: Somos lo que comemos.

¿Cuál es tu plato preferido? ¿Y tu bebida preferida?

La paella y el agua.

¿Y la montaña (y la vía) de tu vida?

Quizás la montaña de mi juventud, el Dru  por la cara oeste. La subí en el año 1962. Pero no estoy seguro, no sabría decirte. Hay tantas y tan bellas, ninguna me ha decepcionado.

¿Cómo modifica la altitud la apetencia por comer? ¿Cuál es tu experiencia?

Hasta 6.000 m estando aclimatado, casi se puede comer de todo (de todo lo que yo como) a partir de ahí, hay que esforzarse para comer y elegir solo lo que te apetece mucho y te sienta bien. Y beber siempre.

Tengo un amigo que dice: “la montaña pone a cada uno en su sitio”. ¿Qué opinas de dicha frase?

Soy de la misma opinión que tu amigo.

Caminar es en sí mismo el único acto voluntario más parecido a los ritmos involuntarios del cuerpo, a la respiración y al latido del corazón (Rebecca Solnit, Wanderlust -Una historia del caminar-) ¿Qué opinas de esta frase? Para un alpinista, ¿es aplicable a subir montañas?

Quizás no te des cuenta de lo maravilloso que es andar, hasta que te empiezan a doler las rodillas.

¿En qué montaña te gustaría acabar tus días?

En ninguna, prefiero morir durmiendo la siesta y lo más tarde posible (pero antes de empezar a decir y hacer tonterías). Morir en la montaña es un lío para los compañeros.

¿Tú mejor compañero o compañera de cordada? 

Todos fueron y son muy buenos, sería muy injusto poner solo un nombre.


De todo lo que me explica Carlos, me quedo con la frase: “quizás no te des cuenta de lo maravilloso que es andar hasta que te empiezan a doler las rodillas”. Tiene una signifiación mucho más profunda de lo que aparenta.


Si queréis saber cómo vivió la experiencia del Annapurna Jordi Roca, de El Celler de Can Roca, considerado uno de los mejores “postreros” del mundo, leed la entrevista que le hice en elPiscolabis.

Gracias, Carlos.

¡Salud, piernas y mucha montaña!

El flow, ese “duende” que llevamos dentro

El otro día leí una noticia sobre un estudio realizado en corredores de maratón, donde se quería ver hasta qué punto pueden trabajar la mente y el cuerpo conjuntamente, aparentemente, sin apenas esfuerzo. Eso es el flow.

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Núria Picas en la Buff Epic Run Aigüestortes 2015. En una carrera de más de 100 km y 6000 metros de desnivel, seguro que el “duende” aparece en muchas ocasiones (syp).

El flow se define como un estado de conciencia en el que se llega a estar absorto por lo que se está haciendo, hasta alcanzar la exclusión de todo pensamiento o emoción. Sería algo así como quedarse “en blanco”, alelado u obnubilado. Estar en trance. De forma armoniosa se unen cuerpo y mente, y se percibe una placentera sensación de bienestar. Una especie de colocón, pero sano y deportivo.

El flow (flujo?) es un estado subjetivo, intensamente positivo y placentero, que induce a:

  • equilibrar la exigencia de la carrera y las habilidades para correrla
  • tener los objetivos claros
  • conseguir una máxima concentración
  • tener una percepción de gran control sobre la carrera

Todo lo anterior se asocia a la capacidad de tener un mayor rendimiento.

El estudio, hecho por científicos andaluces, se realizaró en corredores del Maratón de Sevilla, en la edición del 2010. Fueron 170 personas las que participaron, de entre 19 y 71 años, con una experiencia corriendo maratones de unos 5 años de media. Solo hombres.

El equipo de psicólogos quería saber si corredores de maratón de distintos niveles experimentaban estados de “flow” diferetes, y la manera de percibirlo por parte de cada deportista. Y tambien querían saber la repercusión de ese estado de conciencia en el rendimiento del corredor.

El resultado fue positivo: los corredores que reflejaron en el test un flow con mas frecuencia e intensidad esperan y consiguen mejores tiempos en sus carreras. Otro apunte importante es que el flow que se experimenta en un entreno o en una carrera poco significativa no es el mismo que el de una gran cita, como era el Maratón de Sevilla.

En un maratón se debe ajustar el ritmo con relativa frecuencia, por lo que conseguir un flow profundo es complicado. Suele ser más frecuente que dicho estado aparezca en los primeros 10 km, cuando se está más fresco. A medida que la carrera avanza, el cansancio y el dolor muscular o artícular (en caso de producirse) pueden interferir en alcanzar el flow. Pero también se puede. A partir del km 30, más que un flow, puede aparecer un wall. Son cosas diferentes.

No hay que confundir el flow con el wall, aunque fonéticamente suenen muy iguales. Mejor si hablamos del duende y el muro, así todo el mundo lo tendrá muy claro. Tenemos un léxico tan rico y abundante, que es una pena que los anglicismos se nos coman.

En una de las ultratarils en las que he participado estos últimos años, la Emmona, recuerdo un estado de flow, corriendo de noche, después de 18 horas de carrera. Yo soy de los lentos, camino mucho y corro un poco. Fue en un descenso, por un camino sinuoso, atravesando un tupido bosque, pero sin gran desnivel ni dificultad, que se prolongo durante unos 60 minutos. Ahí si que corria, cómodo, ágil, suave, contínuo, despierto y ligeramente sobreexcitado. Estaba sumido en una especie de éxtasis, supongo que inducido por llevar a Dire Straits enchufado en las orejas. Creo que alcancé el nirvana al oír la guitarra de Mark Knopfler gimiendo un Sultans of Swing. Nunca antes lo habío oído así. ¿Puede que el gel carbohidratos con cafeína que me había tomado minutos antes amplificara mi estado de flow? Eso sería cuestión de analizarlo en otro estudio.

El “flow” se trata de un estado de conciencia alterada, donde se funden el cuerpo y la mente, ¿no? Si se me permite la licencia, y aunque personalmente no sea demasiado flamencón, me gusta más la palabra que define algo similar: el “duende”. La cultura musical y el deporte unidos por el “duende”. En honor a los investigadores andaluces y a los investigados corredores del Maratón de Sevilla.

Pues eso, el duende del corredor, el alma del corredor. Ahí no es na’.

Salud, piernas y duende!

Fuente: UGRdivulga

Tombet de cuscús

¿Has visto que tombet tan majo? (syp)

Ingredientes (1 pax)

  • pimiento rojo bien grande
  • 1 tomate maduro
  • 1 pimientos verde
  • 50 gr de cuscús (antes de cocinar)
  • 1 huevo
  • aceite de oliva (mejor AOVE) y sal
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Ingredientes de lo más normales, salvo el Mazinger-Z. (syp)

Elaboración

Lavamos bien todas las verduras que vayamos a utilizar. Las consumiremos crudas o medio crudas, por lo que que hay que tener mucho cuidado con su manipulación. Manos limpias y verduras limpias.

Cortamos unas rodajas del pimiento rojo, de 3 dedos de ancho. Ese será el molde. Cocemos el cuscús según las indicaciones del fabricante.

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Unas buenas rodajas de pimiento, servirán de molde para nuestro plato. (syp)

Picamos el pimiento verde muy fino y rallamos el tomate. Hacemos una mezcla con todo, añadiendo un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal.

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El cuscús se hace en un momento. Y el picadillo de tomate y pimiento, también. Rápido! (syp)

En una plancha o sartén, echamos un poco de aceite. Colocamos las rodajas, como si de un molde se tratara. Rompemos un huevo en un bol (para evitar que pueda caer algún trozo de cáscara en la reparación) y lo echamos en el interior de la rodaja de pimiento.

Para facilitar la cocción del huevo, podemos tapar la obertura del “molde” pimentero con una tapa pequeña. La parte del “rabillo” del pimiento rojo puede ser perfecta para tal fin.

Cuando el huevo haya cuajado, bien cuajado, rellenamos con el cus-cús previamente cocido, hasta el borde superior del pimiento. Sacamos con cuidado, con la ayuda de una rasera plana, para que no se nos desmonte el invento, y ponemos en el plato.

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Si se sale un poco de huevo por debajo del molde, con cuidado lo cortamos y lo colocamos dentro del pimiento. (syp)

Añadimos el picadillo de pimiento y tomate, por encima del cuscús o alrededor del tombet, y ya está listo para servir y comer.

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Así queda el plato. Otra opción es no rellenar con tanto cuscús y poner el picadillo de tomate y pimiento verde cubriendo el cuscús, sin que salga del molde. (syp)

 


 Nutrición. Comentarios (1 pax)

  • Energía: 450 kcals
  • Carbos: 57 gr, de IG medio-bajo
  • Proteínas: 18 gr, de alto valor biológico
  • Grasas: 33 gr
  • Vitaminas: C, A y E, grupo B
  • Minerales: Fe, K y Mg
  • Otros: fibra, agua

Se trata de un refrescante y nutritivo plato, muy sencillo de hacer, que nos permite utilizar verduras y hortalizas crudas o semi crudas, pero de un modo un poco diferente.

El tombet es un plato típico mallorquín que se fundamenta en las verduras. Esta recreación de dicho plato pretende adaptarse más a las necesidades del deportista, al incorporar un elemento proteico de alto valor biológico (huevo) y una fuente de carbohidratos de primer orden, el cuscús.

Este plato tiene mucha riqueza en vitamina C, el tomate y el pimiento son muy ricos en este nutriente. La pro-vitamina A (beta-caroteno) y la vitamina E que contienen también aconseja su uso.

El huevo es una fantástica fuente de proteína animal, que complementa perfectamente la proteína vegetal de la pasta para darle el máximo rendimiento al plato. También provee de un poco de hierro que ayudado de la abundante vitamina C, será muy bien aprovechado.

El cuscús es una sémola de trigo semicocida, que resulta muy útil en la dieta del deportista como fuente de carbohidratos y proteína vegetal. Armoniza perfectamente con verduras, huevo, carne y pescado. Su preparación es súmamente sencilla: se limita a añadir agua caliente (a igual volumen), un poco de sal y aceite. Se dejar reposar y en menos de 5 minutos ya esta listo para comer.

Variante: si queréis darle un toque especial, antes de añadir el picadillo, darle 3 ó 4 minutos de gratinado al horno. El cuscús queda espectacularmente crujiente y el pimiento rojo se hará más fácil de digerir.

¡Salud y piernas!

Macarrones guaca-guaca

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Macarrones guaca-guaca…, ¿has visto alguna vez un plato tan esplendoroso y sencillo a la vez? (syp)

 Ingredientes (4 pax)

  • 400 gr macarrones (en crudo)
  • 2 aguacates
  • 2 ó 3 tomates maduros
  • 2 latas de mejillones en escabeche (mejor elaborados con aceite de oliva y que sean de calibre pequeño)
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Para el guaca-guaca: aGUACAte, tomate y mejillones en escabeche. (syp)

Elaboración

Cocemos la pasta. Refrescamos y reservamos.

Hacemos el guaca-guaca con los aGUACAtes: aplastamos su carne con el tenedor hasta que quede un pasta más o menos homogénea. Quien haga guacamole en casa sabrá de qué hablo: chafar, no triturar. Veréis que mientras trabaja el tenedor, el aguacate emite un sonido similar a un “guaca-guaca”. Después añadimos los tomates rallados.

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Machacar el aguacate es lo más laborioso. Que a nadie se le ocurra pasarlo por el túrmix (o minipimer). El guaca-guaca hay que hacerlo con amor y cariño. (syp)

Abrimos las latas de mejillones. Escurrimos el líquido del escabeche en la salsa guaca-guaca, mezclando hasta que se absorba toda. Añadimos los mejillones de una de las latas y mezclamos.

En un recipiente grande ponemos los macarrones, préviamente cocidos, y la salsa de aguacate, tomate y mejillones. Mezclamos bien y servimos en una fuente. Decoramos la superficie de la preparación con los mejillones de la segunda lata.


 Nutrición. Comentarios (1 pax)

  • Energía: 550 kcals
  • Carbos: 80 gr, de IG medio-bajo
  • Proteínas: 22 gr, de alto valor biológico
  • Grasas: 13 gr
  • Vitaminas: grupo B, C y E, K, D
  • Minerales: Fe, Na, K y Mg
  • Otros: fibra, agua

El aguacate es una fruta atípica que destaca por su alto contenido energético, concretamente graso (mayoritariamente de ácido oleíco) y proteico, no de azúcares como en la mayoría de frutas.

La pasta, muy rica en carbohidratos, nos rellenará a tope los depósitos de glucógeno muscular.

Los mejillones son un alimento a redescubrir: tienen proteína de alto valor biológico y una riqueza en hierro superior a la carne roja. El hierro es un mineral clave en el deporte, forma parte de la hemoglobina, la proteína que transporta el oxígeno a todas y cada una de nuestras células. Nuestro rendimiento deportivo puede verse comprometido ante un déficit de este mineral.

El tomate, rico en vitamina C, ayuda al máximo aprovechamiento del hierro presente en los mejillones.

Los macarrones guaca-guaca son una maravilla de sencillez y de bondad nutricional, que por su completa composición se pueden considerar plato único. Acompañado de una buena ensalada multicolor (tomate, remolacha, pepino, pimiento, lechuga, zanahoria,…) puede conformar un fenomenal menú de recuperación tras una exigente sesión de entreno o carrera. También es perfectamente apto para integrar en la fiesta de la pasta (pasta party) de la noche previa a la actividad matinal.

Macarrones guaca-guaca: puede que en el mundial del 2010, antes de la final contra Holanda, la roja comiera unos exuberantes macarrones guaca-guaca.

¡Salud y piernas!