Cuerpos cetónicos en la ultraresistencia

La ciencia de la nutrición aplicada al deporte sigue avanzando. Nos parecia que estaba todo inventado: bebidas recuperadoras, geles, creatina… pero resulta que no es así. Actualmente se están desarrollando unos preparados alimenticios en los que ciertos compuestos, llamados cuerpos cetónicos, parece ser que pueden ayudar a aumentar el rendimiento deportivo en deportes de larga duración.

Dean Karnazes and Topher Gaylord. Dolomites, Cortina, Italy
Dean Karnazes and Topher Gaylord. Dolomites, Cortina, Italy

Estos nuevos suplementos pretenden aprovechar las ventajas de la cetosis como fuente energética, pero sin sufrir los efectos negativos que la acompañan. Pero vamos por partes, antes hay que explicar varios conceptos.

¿Qué es la cetosis?

La cetosis es una respuesta metabólica capaz de proporcionar energía a nuestro organismo en una situación de ayuno prolongado, y que también se activa en las personas diabéticas, cuando la enfermedad está mal controlada. En los anteriores contextos está bien estudiada. Pero la cetosis también se produce en el transcurso de un ejercicio físico intenso y prolongado.

¿Qué son los cuerpos cetónicos?

El ciclo de Krebs es una cadena de reacciones bioquímicas relacionadas entre sí que proporciona la energía necesaria para que funcionen las células. En él se pueden incorporar productos metabólicos provinientes de la glucosa, de las grasas y de algunos aminoácidos (los BCAA o áminoacidos ramificados) producidos a partir de la degradación de la proteína. El beta-hidroxibutirato, sustancia que pertenece al grupo de los cuerpos cetónicos, también puede incorporarse en esta serie de reacciones para suministrar energía.

Nuestro organismo, en condiciones de alta demanda energética, puede encontrarse con los depósitos de glucógeno muscular agotados y sin disponibilidad de glucosa. La grasa corporal, siguiendo la vía metabólica normal, no puede ser utilizada con la velocidad necesaria para la generación de la energía que nuestro cuerpo necesita. En estas condiciones, se puede activar una vía energética alternativa, capaz de sintetizar, a partir de la grasa corporal, los cuerpos cetónicos, que se pueden incorporar en los ciclos metabólicos de células musculares y nerviosas.

Los cuerpos cetónicos se producen fundamentalmente en las mitocondrias (orgánulos celulares) de los hepatocitos, las células del hígado, desde donde pasan a la sangre y se distribuyen por todo el organismo. Los riñones también tienen la capacidad de sintetizar cuerpos cetónicos, pero en menor cantidad.

En algunas investigaciones se ha calculado que en un proceso de cetosis, los cuerpos cetónicos pueden suponer hasta un 17% de las calorías que utiliza nuestro organismo.

Los cuerpos cetónicos son tres: el acetoacetato es el primero que se genera, y es el precursor tanto de la acetona como del beta-hidroxibutirato. La acetona se elimina a través de la orina o de la respiración, puesto que nuestro organismo no la puede aprovechar.

Las personas que excluyen los carbohidratos de su dieta, a veces presentan un característico aliento afrutado, producto de la acetona que exhalan. La orina que producen también posee un peculiar olor. El acetoacetato y el beta-hidroxibutirato son los que, en un proceso de cetosis, interesa que circulen por la sangre, siendo el segundo compuesto el que se incorpora en el metabolismo energético.

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¿Cómo aprovechar los cuerpos cetónicos para aumentar el rendimiento deportivo?

Mediante el suministro endógeno de cuerpos cetónicos, a partir de preparados dietéticos líquidos para beber, se pretende generar una respuesta cetogénica sin que se haya producido previamente un agotamiento de glucosa o glucógeno en el organismo.

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El suministro de cuerpos cetónicos produce los siguientes efectos:

  • Gracias a ser un sustrato energético alternativo hace disminuir la glucólisis muscular, por lo que favorece el ahorro del principal sustrato energético necesario para obtener energía en esfuerzos de alta intensidad, la glucosa.
  • Disminuye las concentraciones de lactato en plasma, por lo que favorece el control sobre la sensación de fatiga.
  • Hace aumentar la oxidación de las grasas, incluso sin haber agotado previamente la existencia de glucógeno muscular y estar ingiriendo carbohidratos a partir de suplementos y tener la insulina elevada por este hecho.

La manipulación dietética

Se ha visto que el suministro directo de beta-hidroxibutirato en forma de ácido o sal por via oral, a través de suplementos dietéticos, no es efectiva. Incluso genera efectos no deseados, como aumentar la acidosis de la sangre y acelerar el proceso de fatiga.

Para ello se ha diseñado una forma especial de beta-hidroxibutirato para evitar estos problemas. Bioquímicamente se trata de un éster, que parece ser está dando buen un buen resultado, tanto por su eficacia como por su buena tolerancia, con ausencia de efectos indeseados. Una vez digerida y absobida, la forma especial de este derivado del beta-hidroxibutirato exógeno (el que suministrimos a partir de la bebida) tiene el mismo efecto que el endógeno (el que fabrica nuestro metabolismo).

Justo se ha empezado a aplicar todo esto en ciclistas de alto nivel. Parece ser que los resultados son prometedores. Habrá que ver como avanzan las investigaciones al respecto. Seguiremos el tema con interés.

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Por cierto, no hay que olvidar que muchos estudios hechos en deportistas de alto rendimiento, en los cuales el nivel de estrés fisiológico y metabólico asociado a la preparación y competición es muy elevado, pueden ayudar a entender los mecanismos de funcionamiento del cuerpo humano en situación de enfermedad, cuando muchos de estos mecanismos también están alterados. Es aquello de hacer pruebas e innovaciones tecnológicas en los coches de Fórmula 1 para después utilizarlas en la fabricación de utilitarios.

Si quieres saber más sobre este tema: Nutritional Ketosis Alters Fuel Preference and Thereby Endurance Performance in Athletes, Cell Metabolism.

¡Salud y piernas!

I feel gut…, siento mi intestino

La práctica deportiva no deja de ser una situación estresante para nuestro cuerpo, que aporta muchos beneficios, pero que también puede conducirnos a situaciones de enfermedad en algunas ocasiones. Y no solo hablamos de lesiones del aparato locomotor. El sobreesfuerzo, sea en competición o en enreneamiento, cuando no se compensa adecuadamente, puede producir enfermedad.

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Los corredores deben planificar bien sus avituallamientos. Syp

“Pongamos el caso de un deportista que viene a la consulta con el vientre hinchado, más fatigado de lo normal y su analítica muestra un déficit de hierro. Depende que especialista médico le vea, relacionará su problema con una anemia y le recetará suplementación de hierro o corticoides para desinflamar su intestino. o las dos cosas. Los corticoides le pueden desinflamar, pero le causaran más fatiga… Creo que es necesario ver al paciente más en su conjunto y analizar mas profundamente su contexto”. Dra. Lizarraga.

En el corredor de fondo y ultrafondo se produce una hipoclorhidria, una disminución importante en la segregación del ácido estomacal. También pasa lo mismo en los ancianos. Eso lleva a que la barrera de protección del ácido gástrico no actúe de forma eficaz.

A veces, el origen del problema orgánico puede estar relacionado con un situación emocional que se arrastre desde hace muchos años. Hay una relación directa entre el sistema inmunitario y el estrés. En situaciones vitales complicadas (la enfermedad o muerte de un ser querido, una separación, una fase prolongada y mal levada de estrés laboral, etc…) el organismo mantiene su función correctamente, pero cuando pasa el episodio negativo, el organismo se resiente por el estrés al que ha sido sometido. Necesita recuperarse.

En condiciones de mucho esfuerzo se puede llegar a reducir la funcionalidad digestiva hasta tan solo un 10% de la que tenemos en condiciones de no esfuerzo. Incluso disminuye la producción de bilis, con todo lo que eso supone para la digestión de las grasas.

Aquí hay que añadir el efecto mecánico del correr, que también daña una ya frágil y poco irrigada mucosa intestinal, provocando micro-fisuras por donde las bacterias pueden introducirse y generar una respuesta inflamatoria. Y eso no solo sucede en el transcurso de la carrera, también se dan esas condiciones de debilidad intestinal tras ella. Por este motivo (y por otros) cuando practicamos deporte hay que cuidar la dieta antes, durante y después del esfuerzo.

Al deportista de ultrafondo le interesa tomar probióticos y glutamina. Los probióticos, cuanto más cantidad y diversidad bacteriana tengan, mejor. Hay una asociación directa entre el bioma y la salud intestinal, y obviamente, la salud en general.

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En nuestro intestino, hay un alto nivel de competición para ver quien lo coloniza. Infosalus

Hay deportistas que por una carga muy importante de trabajo, entran en un cuadro de “sobreentreno”. Sube el cortisol y baja la inmunidad. Pueden llegar a perder peso. Y aunque de cabeza y motivación estén pletóricos, físicamente no hay manera que remonten. Como el intestino no está en condiciones se da una mala absorción de nutrientes. Aunque se dé suplementación de vitaminas y minerales, al haber una mala absorción, no se recuperan. El perfil analítico en vitamina D baja, Fe y Zn también bajos, incluso de malabsorción de grasas. No es un problema extraño en deportistas de alto rendimiento, que también viajan y que ven alterado sus ritmos circadiananos. Llegan a presentar un estado de fatiga cronificado.

Un corredor que tenga un intestino tocado a veces rechaza los geles y otros suplementos dietéticos: es probable que le sienten mal. La fructosa, el sorbitol, los oligosacáridos, son mal tolerados. Entonces suelen optar por seguir una dieta FODMAP, libre de este tipo de carbohidratos. A veces también presentan una mala tolerancia a la lactosa y el gluten. Algunos de estos deportistas acaban elaborándose ellos mismos sus avituallamientos y descartar el uso de los preparados comerciales.

Últimamente se ha visto que, tanto el aceite de coco como la mantequilla de cacahuete, ejercen un efecto protector a nivel intestinal, debido al perfil lipídico (MCT, acido butírico) que tienen, que favorece la proliferación de ciertas bacterias beneficiosas en el colon y protegen la mucosa. Antes se consideraban a estas grasas aterogénicas y no se recomendaba su uso. Ahora se está viendo que quizás no sean tan malas.

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Imagen de bacterias intestinales tomadas con un microscopio electrónico. Internet

Consejos prácticos para los deportistas

Lo primero, hay que escucharse. Ser conscientes de lo que nos pasa. Cuando hayan problemas gastrointestinales reiterativos (dolor abdominal, diarrea, vómitos) la Dra Lizarraga aconseja que se ponga remedio y que acudamos a un buen profesional para que nos aconseje.

La primera comida después de un esfuerzo intenso debe ser suave y de fácil digestión. No picantes, pocas grasas, cuidado con alcohol, volumen pequeño… Evitar los alimentos que hayamos identificado que no nos sientan bien hasta que recuperemos bien nuestra función digestiva. Recordemos aquello de la isquemia en en nuestro aparato digestivo durante el ejercicio, que la circulación esplácnica queda muy reducida. Y de la posible inflamación. Se recupera la funcionalidad normal pasadas unas cuantas horas tras haber acabado, incluso días, según el nivel de esfuerzo y punto de partida previo.

Es absolutamnete cierto que cuando el intestino no está al 100%, el gluten, la lactosa, etc…, pueden ser entidades nutritivas que, en general, presentan una tolerancia digestiva más baja que otras. Sin que la persona sea ni celiaco ni intolerante a la lactosa. Pero lo que está claro es que no existe una norma fija, y que cada persona tiene una tolerancia diferente.

Si quieres saber más sobre este apasionante tema, pásate por mi otro blog, elPiscolabis. Explico cosas muy interesantes sobre el intestino y su funcionamiento.


La doctora Mª Antonia Lizarraga es médico del deporte y profesora de nutrición deportiva en la Universitat de Barcelona, en el Grado de Dietética y Nutrición Humana. Fue profesora mía y ahora colega profesional. Trabaja en el ámbito de la medicina funcional y tiene un gran bagaje tratando a deportistas de alta competición. Colabora con el servicio médico del F.C. Barcelona.

Esté artículo está elaborado en base a una interesantísima charla que mantuve con la doctora Lizarraga, en la que tuve la suerte de que me diera una clase magistral sobre sistema digestivo y deporte. Espero transmitir el gran conocimiento aportado. Gracias, Toña.

Gracias por tus consejos, Dra. Lizarraga. Los corredores tomamos nota.