¿Cómo me he podido perder todo esto?

Se trata de sensaciones y pensamientos simples que me han surgido al volver a correr por la montaña, después de nosecuantos meses de parón. Saborear de nuevo aquello que tanto nos gusta es una auténtica delicia.


 

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Me he perdido todo esto

El olor a tomillo, romero y resina de pino.

La inseguridad de correr sobre el suelo mojado y resbaladizo, y como de la tierra, al humedecerse con la lluvia, emana el penetrante petricor.

La dureza de la piedra bajo los pies al recorrer un tramo rocoso y las suaves caricias del lecho de hojas caídas al correr por el bosque caduco.

Cómo cada pisada es absolutamente diferente a la anterior y cada zancada la aplico de forma distinta, en el tiempo y en el espacio.

Cómo mis piernas se adaptan al terreno, se cargan los gemelos en la subida y los cuadriceps en la bajada.

Cómo pierdo el aliento en los tramos duros y lo recupero en los fáciles, me explota el corazón en las grandes pendientes y se relaja en las bajadas suaves.

Cómo se reseca el gaznate cuando el sol aprieta y el agua escasea. Cuando los labios se vuelven cuero y la lengua papel de lija ¡que gustoso y reparador es un buen trago de agua!

Cómo el polvo del camino acartona la piel de cuerpo sudado al adherirse a él.

Cómo el frío me agarrota los músculos y el calor del esfuerzo los pone a tono.

El cambio del paisaje de la mañana a la tarde, de un dia a otro, del otoño al invierno.

Cómo se agota la energía y al comer algo recupero las fuerzas perdidas.

Al correr en grupo, la compañía de los amigos y al correr en solitario, la debilidad del individuo. Al correr en grupo anhelo correr en solitario. Y al correr en solitario, hecho en falta la compañía. Incoherente e inadaptado que es uno.

Sin más, paso de un pensamiento a otro. A veces me obsesiono con ideas recurrentes.

Una mayor perspectiva sobre los problemas que me abruman. O simplemente, me olvido de ellos.

Cómo mi mente consciente se minimiza al adquirir máximo protagonismo el instinto de corredor.

Cómo desde una cima la vista se pierde en el horizonte y como cierra mi universo al mirarla desde el fondo del valle.

Una recarga infinita de fuerza transmitida por la naturaleza.

Lo frágil y vulnerable que soy cuando, en la montaña, me despojo de tantas cosas inútiles.

La gran ficción en que vivimos cuando tenemos 4G o wifi y lo realmente bello que es el mundo cuando no tenemos cobertura.

El dolor buscado, el placer sentido. ¿Masoquismo?

Humildad en la subida, arrogancia en el llano y serenidad en la bajada.

Alegría y complicidad cuando veo a alguien como yo, trotando por esos montes de Dios.

Inestabilidad en los cantos sueltos y seguridad en una áspera losa de piedra bajo los pies. En una mala pisada, el crujir de una rodilla o de mi tobillo de cristal.

Reducir el mundo a aquello esencial que tengo bajo los pies y a mi alrededor, concentrado en la pisada y en la frecuencia de la respiración.

Deseos de que empiece la bajada en los duros tramos de subida y de que empiece la subida al llevar media hora de bajada. No me aclaro.

Llámame incoherente, que lo soy un rato largo. Me duelen los pies y las piernas. Estoy cansado. Pero me siento bien. Me recupero y sigo.

Malditos runners

Twitter puede sorprenderte. Estar enganchado a esta red a veces te aporta cosas muy interesantes. En este caso ha sido “Malditos runners

Leed este texto. Hacedlo entre lineas y aplicando la retórica de la ironia… o no. Me gusta como la autora presenta, de una manera mordaz, el lado oscuro del running, que como en toda actividad humana, haberlo, haylo.

Gracias a Ana Ribera “Molinos”, por explicar tan bien las sensaciones y pensamientos que te genera el correr. Y por permitir que publique tu brillante texto en mi blog. Recomiendo los escritos de “Molinos” Cosas que (me) pasan, en general a todo el mundo, pero sobre todo a mujeres y especialmente a madres. Ana, creo que ya te desenganchaste del running. Si algún día vuelves a hacerlo explícanos cómo te va, por favor. En este blog tendrás un amplificador a tu entera disposición.

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Imagen obtenida de internet

Malditos runners

Os odio.

Odio a todos los que corréis.

Os odio a todos, adoradores del running, satisfechos y contentos correteando por el Retiro, por el paseo marítimo, por la playa, por la montaña, colapsando las ciudades con las miles de carreritas con las que alimentaís vuestra afición adicción, carreritas para mostrar el poder de vuestra secta.

“Mira como molamos. No es tan dificil”.

El típico gancho. Mira que fácil, mira que satisfacciones da. Ven con nosotros, déjate llevar, no te resistas…vennn…vennn.

Salgo a correr y quiero suicidarme. Cualquier otro escenario vital me parece mejor que ese sufrimiento supremo al que me someto. No consigo esa cara orgásmica de placer sacrificado, de practicantes del sexo tántrico que lleváis vosotros. Os lo cuento y me decis:

Persevera que ya verás como le coges el gusto

¿Cuánto hay que perseverar? ¿Cuánto tiempo? ¿Cuánto hay que sufrir?

“Empieza poco a poco”

¿Cómo de poco a poco? En el minuto 3 ya estoy al borde del suicidio, del exterminio, me veo a mí misma prendiendo fuego a la sección “running” de Decathlon, me veo con un lanzallamas en la salida de la carrera de la mujer, de los bomberos, de Norte contra Sur, de Atléticos contra Madridistas, en la mediamarathon de cualquier ciudad, en el marathon del Aneto…llegando allí y chamuscando la ropa esa altamente inflamable (pero transpirable) que lleváis todos.

No soy capaz de abstraerme del pensamiento de que correr es un deporte antipático, elitista y completamente idiota. Un sinsentido.

¿Para que se corre? Joder, para llegar antes a algun sitio o porque te persiguen. Corro y no me persigue nadie, claro que al paso que voy no tendría sentido que nadie me persiguiera, con que vaya caminando a mi lado y persevere, pasados 40 minutos me verá pararme y danzar el baile de la victoria: ¡¡he sobrevivido!!!

Entendería correr para perseguir a alguien, para alcanzarle… correr para llegar sin resuello a los brazos de alguien. Eso molaría y tendría recompensa, pero correr para no llegar a ninguna parte, simplemente para volver al punto de partida… ¿hay algo más tonto?

¿Qué es lo que no me estáis contando?

Voy corriendo y pensando: esto es una gilipollez. Cualquier otro deporte (quitando el curling y alguna otra creación nórdica provocada por el aburrimiento supremo de tener noches de 6 meses) tiene un sentido. Nadas para no ahogarte, juegas al tenis para pasar la pelotita al otro lado, juegas al futbol para meter gol, tiras con arco para acertar en la diana, haces gimnasia rítmica para ver si con las costillas puedes tocarte las rodillas sin partirte por la columna… no sé… cosas con sentido… pero ¿correr?

  “Te sirve para aislarte y encontrarte a ti mismo”

¿De verdad? ¿De verdad hay que correr, machacarte las piernas, las rodillas, los riñones, para encontrarte a ti mismo? ¿Cómo de escondidos estáis en vuestro interior que simplemente sentados en un sofá no sois capaces de veros? No sé qué me da más miedo, pensar que soy una simple que solo conduciendo soy capaz de encontrarme a mi misma o pensar que esa fiera de odio descontrolado hacia todos los runners del planeta que brota de mi cuando me calzo las zapatillas (de pronadora, por supuesto) es mi verdadero yo.

Os odio por esa falsa mística. “Contínua que ya verás como al final le coges el gusto y le encuentras el sentido”

¿De verdad? ¿Funciona también ese mantra si me dedico a arrancarme las uñas?

Cuando habéis agotado esos pensamientos, recurrís a lo material, a lo práctico a ver si así podeís convencerme: ¿por donde corres? ¿respiras bien? ¿tienes las zapatillas adecuadas? ¿estiras antes? ¿estiras después? Mejor madruga para correr. ¿Cuántos km corres? ¿Tienes la aplicación pititín que te mide los pasos, las calorias y las pulsaciones?

Malditos. Os odio. Tengo zapatillas, sujetador de correr, ropa transpirable, reloj pulsómetro, respiro bien, sin ahogarme ni causarme flato, estiro antes, estiro después y corro cuando puedo y donde puedo. Y sigue sin funcionar…. decidme el secreto!!!!

Ya veras como al terminar te sientes mejor.

Aquí os doy la razón. Es pararme y sentir como todo mi cuerpo me agradece que haya parado el sufrimiento y la tortura. Mi alma aletea feliz pensando que en las siguientes 24 horas puede descansar tranquila sin tener que estar a la defensiva por si el puto gen deportivo salta y empieza: deberias salir a correr, deberias salir a correr, eres una vaga, no tienes fuerza de voluntad…. Durante las siguientes 24 horas estoy a salvo de vuestros cantos de sirena.

Cuando me entran dudas y pienso en abandonar la secta, en que aquello no es para mi, entonces me decis:  “Si dudas entre salir o no salir a correr… opta siempre por salir”

Sois malos y poco empáticos. Si os digo “no sé si ir a correr” lo que quiero que me digáis es, no salgas… ya fuiste ayer… estás estupenda y no te hace falta. Descansa un día que te sentará bien.

Os odio muchísimo. Muchísimo. Me estáis engañando.

Quiero vuestras drogas para correr y volver a casa como vosotros: felices, sudorosos, satisfechos y diciendo “molo mil”.

Decidme cual es el secreto. Ponedme en contacto con vuestro camello. Presentadme a vuestro Tom Cruise. Dejadme entrar en vuestra secta. Decidme a quien tengo que adorar.

Eso o reconoced que sufrís como perros y dejad de engañarme.

Malditos runners.

Ana Ribera, “Molinos”

So far away… 1.000 km de “Monarch’s Way”

Son 1.000 km (615 millas) la distancia que separa la población de Worcester de Shoreham-by-Sea, en el Reino Unido. Esa es la ruta que recorrió el rey Carlos II de Inglaterra huyendo de Cromwell, allá por el siglo XVII. Actualmente, Monarch’s Way es una ruta de senderismo que recorre el camino que siguió el rey vencido, y que el corredor de Terrassa (Barcelona) Oriol Antolí  hizo desde el 19 a 30 de mayo, en 12 días y en estilo CACO -caminando y corriendo-.


 

Oriol, una carrera de 1.000 km que no ha finalizado nadie anteriormente, ¿cómo afecta esto al ego de un deportista?

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Afecta hasta cierto punto. Uno tiene que ser consciente de lo que consigue y esta carrera es muy difícil y con una modalidad en la que no participa mucha gente. El orgullo es máximo y la satisfacción de las cosas bien hechas y del esfuerzo que hay detrás, es brutal, pero sé muy bien que soy amateur y tengo muy claro que esto para mi es una afición, con lo cuál ya sé que no me puedo comparar con ningún corredor de élite. Lo que si que pasa es que gano confianza y seguridad, con lo que ahora me atreveré a plantearme retos más grandes o difíciles.

En mi caso, me gusta compartir todos mis éxitos (y fracasos) con la gente mas próxima y, en este caso, no ha sido diferente. Además, he podido compartir toda la aventura con la Fundació Prodis Terrassa, con lo que el ego lo hemos repartido.

Todo por una causa benéfica, 1€ por km recorrido que irá a la Fundación Prodis Terrassa, una asociación de ayuda a personas con discapacidad intelectual, enfermedades mentales o parálisis cerebral. Explícanos esta iniciativa.

Tres semanas antes de la carrera empezamos una iniciativa a través de la plataforma migranodearena.org con el objetivo de recaudar fondos para Prodis Terrassa. Es una fundación con la que cada vez tengo más relación y que realiza un trabajo espectacular de ayuda a la sociedad. El proyecto empezó pensando que, con la carrera, podíamos tener la suficiente repercusión como para recaudar fondos. Para atraer a la gente, paralelamente organizamos una carrera virtual, donde Prodis avanzaba 1€ por km recorrido. Estamos muy emocionados con los resultados. Ya llevamos, a falta de unos días para cerrar las aportaciones, 1.663 €

¿Cuál es la preparación física que hiciste previamente a la carrera. Te lleva algún preparador físico?

No tengo preparador físico. Básicamente, hace unos meses me leí los libros de Octavio Pérez y de Brion Powell sobre preparación física y me hice mi propio plan de entrenamiento con las cosas que me gustaban de cada uno y que pensaba que podían ser útiles para este tipo de carreras. La preparación específica para la Monarch’s Way la empecé a principio de noviembre y me basé básicamente en ir incrementando volumen semana a semana. Los entrenamientos han sido 6 días a la semana, sumando 1 hora de core 3 días a la semana. En cuanto a velocidad, durante los meses de base hice las famosas series triangulares de Octavio Pérez y eso creo que me ha ayudado mucho a tener una punta en momentos clave.

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¿Cuál era la rutina de un día de carrera? Horario, alimentación, hidratación, descanso y horas de sueño…

La carrera, en lugar de dividirla en días la dividí en tramos. Había 14 tramos, que quedaban marcados por los checkpoints que habilitaba la organización cada 70-80 km. Intenté dormir un mínimo de 3 horas en cada uno (los últimos días, y sin presión de adversarios, dormía 4-5h ). Al llegar al checkpoint comía arroz o pasta y me tomaba un batido recuperador de Etixx, me curaba los pies (ampollas, heridas), me ponía crema hidratante reparadora, me masajeaba las piernas con Kyrocream y me echaba a dormir en la tienda. Al levantarme comía otra vez pasta o arroz, me preparaba los pies con tape, me ponía Kyrocream Hot en el tibial anterior (lo tengo delicado en las dos piernas) y cargaba la mochila con agua, baterías nuevas y una bolsa de picnic de comida que tenía ya preparada para el tramo en movimiento y que contenía un fuet, una bolsa de cacahuetes salados y con miel Eagle, una snicker, 4 barritas y 3 geles y polvos isotónicos, que me diluía en un bidón.

Hidratación o alimentación, ¿qué es lo más importante para ti?

Todo es importante. Cargaba con 3,5 litros entre agua e isotónico durante la etapa e intentaba comer algo cada 2 horas para así tener el estomago despierto. Si falla cualquiera de las dos cosas, ¡ya puedes pensar en retirarte!

Qué llevas peor, ¿la lluvia, el frío o el calor?

Yo creo que lo peor es la lluvia. El calor es muy peligroso, pero si sabes como gestionarlo, adaptando los ritmos e hidratandote lo suficiente, puedes combatirlo. Igual que el frío, siempre llevo buen abrigo en la mochila; mas vale sumar algunos gramos y llevar una malla térmica para emergencias. Pero la lluvia acaba calando, con la humedad los pies sufren mucho y aparecen muy fácilmente ampollas y rozaduras que pueden ser fatales a lo largo de los kilómetros. En mi caso, la lluvia tiene un problema añadido y es que, al llevar gafas, tengo que vigilar mucho que no se mojen ni empañen.

Estoy escribiendo estas preguntas desde el AVE, de regreso a Barcelona. Entra ida y vuelta habré recorrido unos 1200 km en 5 horas. Cuánto tiempo has estado corriendo para finalizar el recorrido? En cuántos días?

Han sido 298 horas, 35 minutos y 27 segundos. O lo que es lo mismo, 12 días, 10 horas, 35 minutos y 27 segundos (incluyendo los descansos).

Dime tu peso, talla, edad y velocidad media y te calculo, aproximadamente, el gasto calórico que has realizado estos días, y lo compararemos con lo que nos aportan diferentes alimentos…

Pesaba 72,5 kg antes de la carrera y pesé 67,5 kg al acabar la carrera, mido 183cm y tengo 34 años. La velocidad media salía alrededor de 4,7 km/h los ratos que estaba en movimiento. Llevo ya unas cuantas hamburguesas desde que terminé, a ver cuantas tengo de margen :)

He reducido 5 kg mi peso, pero el caso es que tengo la sensación que fueron algo más, ya que retuve muchos líquidos que con los días he ido perdiendo, a la par que he ido recuperando algo de peso, con lo cual se habrá ido compensando…

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Rampas, calambres, dolor muscular y articular, alguna caída, problemas gastrointestinales, heridas en los pies… ¿cómo has gestionado los problemas físicos?

Rampas y calambres, por suerte no los sufrí. Supongo que el hecho que el ritmo de la carrera no era muy elevado ayudó a ello. Los principales dolores que tuve, a parte de los pies, fueron en los tibiales anteriores. Ya sé de otras carreras que son mi punto débil, por ello me informé antes de ir, a través de mi hermano, que es fisioterapeuta, sobre cómo actuar sobre ellos para “minimizar” el problema. Básicamente hice un tipo de masaje concreto con Kyrocream Hot y bajaba el ritmo en los momentos que aparecía la molestia.

Los pies los tengo destrozados. No hay dedo sin herida (debido una ampolla o rozadura) y, de las diez, creo que seis uñas las voy a perder. Los primeros días después de la carrera tuve dolores generales en los pies, pero en seguida me pasaron. El otro problema que tengo es una herida en una uña producida al “chutar” una piedra medio dormido y que se me ha infectado. Eso es lo que duele mas. Tuve los pies en remojo muchos días casi todas las horas, así que entiendo que es normal… De todas formas, he aprendido mucho en esta carrera, la próxima vez no me pasará lo mismo.

En el caso de las ampollas y rozaduras, siempre he seguido el mismo procedimiento, reventar la ampolla, introducir antiséptico y cubrir con tape. Al principio duele, pero cuando el antiséptico seca la herida ya no tienes preocupación. Siempre se tiene que actuar al más mínimo síntoma. Si el problema crece, a lo largo de los km puede ser un desastre.

En cuanto a problemas gastrointestinales, tuve problemas un par de días. Lo que hice fue vigilar con la comida, intentar beber más líquido (incluso alguna Coca-cola que me compré por el camino) y reducir el ritmo. Por suerte pasó pronto.

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Después de la Monarch’s Way, ¿todavía tienes ganas de correr por montaña?

¡Muchísimas! Cuando tenga el pie en buen estado empezare a hacer algún trekking y a ver si puedo aprovechar el verano para subir unos cuantos días al Pirineo. En la montaña es donde disfruto y seguiremos haciéndolo.

¿Tu próximo reto cuál es?

No tengo fijado un reto concreto, pero tengo una lista de proyectos. Este 2018 no creo que haga ningún otro reto grande, ya que el año pasado junté 2 carreras largas en 3 meses y noté la falta de tiempo de recuperación, así que este año lo haré bien y dejaré por lo menos 5-6 meses de margen. Después tengo que decidir, está la Spine Race, que ya intenté en 2013, la Ultra del desierto del Gobi, de 400 km, The Munga Trail, en Sudafrica y algunas otras. Como ves, ideas no me faltan, solo falta decidir cual de ellas.

Viviendo en Terrassa (Barcelona), ¿por dónde sales a entrenar?

Me gusta salir de casa sin necesidad de coger el coche, así que entreno normalmente por l’Obac (una zona declararda Parque Natural que limita con el municipio de Terrassa), y cuando quiero alargar, me voy hacia el lado de Sant Llorenç del Munt. De todas formas, muchos días voy a Sant Cugat (donde trabajo) corriendo por el Camí dels Monjos: es pista, pero me sirve para rodar al hacer 13 Km de ida y 13 de vuelta.


 

Oriol Antolí es un ingeniero que trabaja para Hewlett Packard. Esta multinacional americana, situada en Sant Cugat del Vallès (Barcelona), siempre ha tenido una especial sensibilidad por el deporte. Sus trabajadores disponen de unas estupendas instalaciones deportivas en el recinto donde se ubica. Y promociona e incentiva la práctica deportiva como un elemento más de su filosofía corporativa. Un buen ejemplo a seguir.

Oriol me explica:

“Un día le pedí ayuda a un hombre que encontré en el camino. Él me preguntó “¿hacia dónde vas? y le contesté que a Brighton. Me dijo “entonces, definitivamente es por aquí”, señalando una dirección. Le dije que debía de pasar por Charmouth y me contestó “¡ah!, definitivamente es hacia allá” señalando a otro lugar, que era de donde yo venía. Le dije que no podía ser y entonces, contrariado, me dijo “ pues definitivamente es en aquella dirección”, señalando a otro nuevo lugar. Finalmente le dije que muchas gracias y opté por atender exactamente a las indicaciones de mi GPS. Pasando por algún tramo algo complicado (el track no era exacto) encontré el camino.”


La Monarch’s Way de Oriol Antolí, en números:

  • Tiempo total en completar el recorrido: 12 días, 10 horas y 32 minutos (298 horas)
  • Tiempo total en marcha: 210 horas
  • Tiempo total en reposo: 87 horas
  • Tiempo de marcha al día (media): 17 horas
  • Tiempo de reposo al día (media): 7 horas
  • Velocidad media de la marcha: 4,7 km/h, en modo CACO (caminar-correr)

Me he atrevido a calcular, aproximadamente, la energía consumida en los 12 días de carrera, teniendo en cuenta el peso, la edad y el ritmo de marcha de Oriol:

  • Energía quemada total (aprox): 110.000 kcals
  • Energía quemada al día (aprox): 8.700 kcals

Si nos ponemos a ver lo que nos aportan energéticamente una serie de alimentos o platos, veremos lo que esto supone en términos del global de los días de carrera:

  • 110 BigMac (o menú similar), con patatas fritas y refresco grande: 1.000 kcals/menú
  • 1.100 plátanos (medianos, de 150 gr): 100 kcals/ud
  • 1.375 yogures naturales: 80 kcals/ud
  • 220 platos de espaguetis a la Bolognesa (350 gr): 500 kcals/plato

En el supuesto de que solo consumiéramos grasa corporal (altamente improbable), tendríamos que, suponiendo que por 1 kg  de ésta obtenemos 7.000 kcals de energía, tenemos que podemos llegar a “quemar”:

  • 15,7 kg de grasa corporal en el global de la carrera
  • 1,3 kg de grasa corporal al día

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Que nadie se piense que comer mal se verá compensado por hacer deporte, y menos practicando ultrarresistencia. Todo lo contrario, la exigencia física es esta disciplina es tan grande que resulta imprescindible seguir una alimentación extremadamente cuidada para tener un buen rendimiento y recuperarse óptimamente.

Hay que considerar que llevar tan al límite nuestro cuerpo, por bien preparado físicamente que esté un deportista, acarrea una serie de consecuencias que deberíamos sopesar. No todos estamos hechos para la ulrarresistencia. Y aún así, los más agraciados y motivados para este deporte, deben cuidarse en extremo.

¡Salud y piernas!

Àlex Pérez @elPiscolabis

La huída de Empar Moliner

Empar Moliner es periodista y escritora, y colaboradora habitual de diferentes medios de comunicación catalanes. Hace unos años se inició en el mundo del running, del que se ha convertido en una entusiasta practicante, corriendo los maratones de Barcelona y Nueva York en el 2015. Y conociéndola, no creo que acabe ahí.

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A principio de este año 2017 publicó el libro De què fuges, qui et persegueix? (¿De qué huyes, quién te persigue?), de Columna, en el que explica sus vivencias, hilvanando a través de su rica prosa anécdotas, emociones y reflexiones sobre qué supone el correr para ella. Esperemos que en pocos meses se acabe traduciendo al castellano para que así lo puedan disfrutar los lectores que no dominen la lengua catalana.

Previamente a su publicación, me cité con Empar en el Dry Martini, un conocido bar de Barcelona, donde mantuvimos una interesante y apasionada conversación durante más de una hora, de la que os transcribo alguna de sus partes.

La culpa de todo la tiene un perro

Empar era una mujer de gimnasio, de clases colectivas dirigidas por un monitor y de sudar en grupo grupo. Había intentado correr pero no le enganchaba. Aquello no era para ella, ni en broma. Cuando tuvo a su hija se mudó a Valldoreix, una pequeña población muy cercana a Barcelona, donde se necesita un vehículo para hacer todo lo que en una gran ciudad se puede hacer caminando o en transporte público. Por ese motivo dejó de ir al gimnasio.

Hace unos años, en Navidad, en su casa adoptaron un perro de la perrera. Cuando lo sacaban a pasear estiraba tanto el cuello que casi se provocaba una traqueotomía, se lo destrozaba, tosía y se ahogaba, se estrangulaba. El día de Reyes decidieron empezar a correr con él, a ver si su ansiedad por estirar de la familia no le provoca la asfixia. Y les fue de puta madre. Y el inicio de una gran afición.

“Primero fue una actividad muy solitaria. Salia a correr sin ningún otro humano a mi lado, solo con el perro. Poco a poco me fui emocionando. En general tiendo a las adicciones. Aquello que me gusta me engancha y profundizo en ello. Por suerte no hay demasiadas cosas que me gusten”….“Iba apuntando cada día el rato que estaba corriendo. Cinco, diez, quince minutos, media hora… No me marcaba objetivos. No entendía mucho lo que pasaba, pero al tercer més empecé a ser feliz. Como el que quiere la cosa, hice una carrera de 10 km. Me sentí muy bien. El entorno donde vivo es una zona boscosa, y un día que salí a correr me perdí. Dando vueltas para regresar a casa, estuve más de una hora y media corriendo. Igual recorrí 17 ó 20 km, no sé. Entonces dije, ¡ostras, pues eso es un medio maratón!. Y me inscribí para correr un medio maratón. Y cuando acabé la carrera me plantee, que pues si me encontraba así de bien podía llegar a correr un maratón”.

Dice Empar que correr tiene una gran ventaja sobre la mayoría de cosas de la vida. Si te dedicas a correr y te lo curras, es relativamente fácil conseguir el objetivo que te has propuesto. Eso no pasa en la mayoría de cosas. Puedes trabajar mucho en algo y no conseguir tener éxito. Te puedes enamorar de alguien, esforzarte por que te quiera y que no te ame nunca. Te puedes preparar muy bien un examen y que, por cualquier motivo, el resultado sea una mierda. Por eso le gusta tanto correr. Es matemático. Si te entrenas, llegas a la meta. Si corres 40 ó 50 km a la semana bien corridos, puedes acabar un maratón.

La socialización te lleva a competir

La gente del entorno donde vive Empar le veían correr y le animaban. Poco a poco fue “engañando” a otros padres y madres del colegio donde lleva a su hija para que le acompañaran en sus entrenos. Se formó un grupo de gente unido por correr. Algunos no corrían y se iniciaron, otros ya lo hacían, incluso a muy alto nivel: maratones, ultratrails, incluso había algún ironman. Un grupo de whatsapp hace las veces de intercomunicador entre todos, y quedan sin demasiada planificación:  -hoy puedo salir, ¿alguien se apunta? Y así van haciendo. Se marcan objetivos comunes. Por ejemplo, el Maratón de Sant Cugat o el Marató de Barcelona…

“Me lo paso de puta madre. Dejamos a los niños en la escuela, y si nos lo podemos combinar por el trabajo, nos vamos a correr. Tenemos el bosque a 10 minutos.”

Empar ha hecho el Maratón de Barcelona en 3h50 h, y dice que no cree poder bajar de ahí. Le pregunto si se ve corriendo trails o ultratrails, y me contesta que, aún entrenarse básicamente por bosque y montaña, no se ve participando en carreras de montaña.

“Hoy hemos salido a correr y había niebla en el bosque. Al compañero que teníamos delante no lo veíamos, y al de detrás tampoco. Caían gotas de los árboles, y si teníamos calor, agitábamos alguna rama y nos duchábamos con el agua que caía de sus hojas. ¡Qué suerte tenemos!”.

Correr y el proceso creativo. El bienestar

Sobre todo corre por el bosque o la montaña. Con subidas, y después bajadas. Por asfalto o ciudad lo encuentra más aburrido.

“Me pongo a correr y digo, voy a hacer el artículo del día. Voy pensando mientras corro, le voy dando vueltas a los temas, y cuando llego a casa, lo escribo”.

 

Hablamos sobre correr y pensamiento, sobre oxigenación cerebral. Empar me explica que existe la siguiente teoría: cuando teníamos que perseguir mamuts para comer, en nuestra fase evolutiva de cazadores y recolectores, podíamos pasar muchas horas caminando y corriendo. Para poder correr durante horas y horas, el cerebro segrega dopamina en cantidades industriales, el neurotransmisor que nos hace sentir placer a la vez que nos activa todo el organismo… La tribu necesita que caces para sobrevivir, y la evolución ha hecho el resto. Empiezas o correr con pereza, pero cuando la dopamina funciona, la sensación de bienestar es brutal. Podrías correr hasta el fin del mundo.

En la editorial le propusieron a Empar que hiciera un libro sobre correr. De entrada dijo que no. Entonces, astutamente le plantearon: -si te conseguimos un dorsal para el Maratón de Nueva York y te pagamos el viaje, ¿lo harás?- Y sin dilación les dijo-¡vámonos!- Pues el libro ya está parido. Un disfrute para los lectores. Gracias, Empar.


 

Algú dirà—amb raó—que tot això que explico, aquestes èpiques nicieses, podria explicar-les si només passegés. És cert. Però mentre pugui correré, perquè córrer m’apropa de manera diferent a les coses. Quan torno de passejar estic contenta, però quan torno de córrer estic eufòrica. M’agrada anar de pressa. De què fujo? De tot. Qui em persegueix? Tots els altres. Per què? Per si de cas. 

Alguien dirá -con razón- que todo esto que expico, estas épicas necedades, podría explicarlas si solo paseara. Es cierto. Pero mientras pueda correré, porqué correr me acerca de manera diferente a las cosas. Cuando vuelvo de pasear estoy contenta, pero cuando vuelvo de correr estoy eufórica. Me gusta ir deprisa. ¿De qué huyo? De todo. ¿Quién me persigue? Todos los otros. ¿Por qué corro? Por si acaso.


 

Empar sabe como provocar e incitar a la reflexión. El año pasado generó una gran polémica al atreverse a simular que quemaba, en un programa de televisión, un ejemplar de la Constitución Española. Con ese acto pretendía protestar contra la derogación por parte del Tribunal Constitucional de una ley de pobreza energética aprobada en el Parlament de Catalunya. Cuando hace frio y te cortan los suministros básicos (agua, luz, gas…) por no poder pagar las facturas, ¿qué haces?. El mismo papel que da cabida al texto constitucional, al quemarse, puede dar calor y reconfortar a quien se acerque a sus llamas.

Venus O’Hara: Sex Teacher y deportista

En el amplio currículum de Venus O’Hara llama mucho la atención su faceta como “probadora de juguetes eróticos para mujeres”. Escribe libros, es modelo y actriz. Muy conocida como la Sex Teacher de Antena3. Colabora en El País con el Blog Eros. Como modelo fue portada de la conocida revista Interviú. Pelirroja. No usa despertador y se levanta todos los días a las 7:00h. Venus nació en Manchester y tiene aires irlandeses. Vive en Barcelona.


 

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Foto obtenida en http://venusohara.org

Sexo y alimentación

Para Venus la alimentación es un pilar fundamental de su vida. Sigue una dieta vegana, desde hace aproximadamente diez años. De pequeña no era buena comedora, le gustaban pocos alimentos. Poco a poco la carne y el pescado dejaron de interesarle, hasta llegar el momento en que optó por apartar absolutamente de su dieta dichos alimentos. Con la leche y los huevos el camino fue similar.

Me explica que su dieta habitual consiste en verduras y hortalizas de todo tipo, fruta, cereales y legumbres, frutos secos y semillas… No le gusta el tofu ni los productos similares. Su primera ingesta es a las 7 de la mañana: un batido vegetal de un litro en el que utiliza una gran variedad de verduras (kale, calabacín, apio, remolacha, espinacas…) y un poco de fruta. A las 10 de la mañana, se hace un segundo batido. Suele comer a eso de las 14 h, pero me dice que suele llegar con tanta hambre, que se está replanteando hacerlo un poco antes, que aquí en España comemos muy tarde. Otra opción, si no puedes adelantar horarios, es modificar un poco la ingesta de la primera mitad del día, Venus.

Al medio día come cereales y legumbres, con semillas y frutos secos, siempre con una buena cantidad de verduras u hortalizas como base, claro. Suele merendar algo ligero. Para cenar repite el mismo planteamiento que a medio día, pero con un poco menos de cantidad. Calcula que entre fruta y verdura suele ingerir unas 10 ó 12 raciones al día.

Con la dieta vegana, si se hace bien, no debe haber más problema. Hay que vigilar con el hierro y la vitamina B12 (solo presente en los alimentos de origen animal). Venus, con el hierro no ha tenido nunca déficit. Y con la vitamina B12, gracias a la suplementación que hace cada més, cubre sus necesidades. Por lo que me ha explicado, dietéticamente lo está haciendo muy bien.

Venus cree que la dieta del futuro será el flexitarianismo: una alimentación de base vegetariana con la presencia de alimentos de origen animal más bien anacdótica y pocos procesados. Por salud y sostenibilidad.


 

Sexo, alcohol y rock & roll

Venus dice que sexo y alcohol son incompatibles y que eso de beber con moderación es una trampa mortal, que nadie lo hace moderadamente. ¡O se bebe o no se bebe! (risas). Me explica que el alcohol repercute negativamente cuando queremos disfrutar a tope del sexo. Incluso que es peligroso para la salud sexual, puesto que se puede perder el control y hacer cosas de las cuales después nos podemos arrepentir. O no hacerlas por no estar en condiciones, y después tambien arrepentirnos. El argumento que se esgrime para ligar alcohol y sexo es que puede facilitar la aproximación entre las personas debido, fundamentalmente, al estado de desinhibición que produce el etanol. Beber alcohol altera la percepción sensorial y la respuesta sexual. Me explica que hace años cuando salia por la noche, habiendo bebido alcohol, al llegar a casa y masturbarse o practicar sexo con otra persona, las sensaciones no eran tan profundas ni placenteras. Quien más quien menos hemos tenido alguna experiencia similar al respecto.


 

Sexo, cultura y comportamiento 

Hablamos sobre cultura y sexo. ¿Cómo es que la alimentación ha desarrollado una complejísima y rica cultura gastronómica, aceptada por toda la sociedad, y el sexo no? ¿Por qué la cultura del sexo se circunscribe solo a ciertos grupos sociales, en ocasiones casi marginales, y no se muestra de una forma más abierta? Venus me dice que la religión y el costumbrismo casposo tiene mucha culpa de que el sexo no haya avanzado. Y el machismo, ejercido por los hombres e incluso por las propias mujeres, tiene también mucha culpa de esto.

El sexo, entendido como comportamiento sexual, no deja de ser una herramienta de la especie humana para reproducirse. La fuerza que tiene la sexualidad es debida a que se ha establecido como un instinto. Afortunadamente, como otros instintos, queda modulado por la razón y la cultura.

La atracción sexual que se produce entre dos personas, a veces inexplicable, obedece al lenguaje no verbal que ofrecen los gestos, el olor perceptible y consciente, las feromonas, las miradas, el aspecto corporal…, y a las expectativas que todo eso genera. Se trata de un complejo lenguaje, común con la alimentación, donde el aspecto, el olor y el sabor, y las  expectativas también forman parte del juego de atracción que se establece entre la comida y nosotros.

Tanto la conducta sexual como la alimentaria usan del placer como refuerzo y mecanismo de ejecución. Comer nos gusta y practicar sexo también. La alimentación es una necesidad que debe ser cubierta varias veces cada día y está ligada a las relaciones sociales y forma parte de nuestra identidad (zona geográfica, adscripción socio-politica o religiosa, de grupo de edad…). El sexo es una necesidad, individual o compartida, que debe ser cubierta en función de la necesidad que tenga cada persona.

El sexo todavía está visto por muchas personas como algo prescindible e innecesario, secundario, aunque en realidad en nuestro interior no se perciba así. Culturalmente no tiene el mismo prestigio, aunque muchas de las cosas que aprendemos sobre él sean a través de la cultura: libros, televisión, cine, internet… El porno es una de las fuentes de información más accesible, y es mayoritariamente de muy baja calidad, y muestra una visión del sexo sesgada, irreal y extremadamente machista. Como la comida basura, que satisface al momento pero no nos aporta nada especial.

A todo lo que se salga de la práctica más “tradicional” se le da la categorçia de anormal. Mi reflexión es que si se puede comer de muchas maneras diferentes y no pierdes la salud (si se hace siguiendo un criterio acertado), también puedes vivir la sexualidad de formas dispares y ser una persona absolutamente sana. Diversidad sexual y dietética.


 

Sexo y salud

Venus me deja claro que es una activista del sexo, y reivindica el derecho al placer sexual, sobre todo de las mujeres. En general, la sexualidad femenina está supeditada a la del hombre. La mujeres muchas veces no se conocen ni se atreven a hacerlo. A estas mujeres nadie les ha explicado que disfrutar del propio sexo es maravilloso, que produce bienestar y salud, y que la sexualidad no debe focalizarse en proporcionar placer a sus parejas. Disfrutar del sexo puede ser producto de un acto compartido, al follar, o individual, al masturbarse.

La salud sexual, a parte de actuar ante las disfunciones, prevenir o tratar las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y evitar embarazos no deseados, integra el poder disfrutar plenamente de la sexualidad.

La sexualidad tiene aspectos físicos y emocionales que están íntimamente ligados. A la alimentación le ocurre exactamente igual. Disfrutar de lo que comes es tan necesario como disfrutar del sexo. Y aquello que comes y cómo lo comes condiciona tu sexualidad. La obesidad o la diabetes son claros ejemplos de enfermedades que pueden alterar nuestra sexualidad. Hay algunas enfermedades en las que su tratamiento fármacológico pueden tener ciertos efectos secundarios que alteran la función sexual, al hacer disminuir el deseo o la propia función fisiológica sexual.

Venus O´Hara dice que disfruta más del sexo, y lo vive diferente, desde que es vegana. Como dietista opino que, llevar una dieta saludable, sea la que sea (hay muchas opciones) ayuda a que una persona se sienta mejor. Comer saludable admite muchos matices, y uno de ellos es el veganismo. Cuando una persona se siente bien, disfruta más y le da un mayor sentido a todo lo que hace. Somos un compendio de muchos aspectos, y cuando más realizados nos sintamos con aquello que hacemos, entendiendo el cómo y por qué lo hacemos, más felices seremos. Amigos, trabajo, familia, sexo y alimentación…, todo forma parte de un pack.


 

Sexo y ejercicio

La relación de Venus O’Hara con el deporte es reciente. Me explica que ha empezado a ir al gimnasio hace unos seis meses. Hace fitness, trabaja con máquinas y asiste a clases dirigidas. Va al DiR, un centro deportivo de Barcelona, unas cuatro veces por semana. Dice que se nota más dura. Que le va muy bien para mantenerse tonificada, y mantener un peso y una composición corporal con la que se encuentra a gusto. Y que su resistencia sexual ha aumentado.

Venus antes caminaba mucho, probablemente más de 10.000 pasos al día. Y le iba muy bien. De hecho, cuando intenté quedar con ella para hacerle esta entrevista, ya hace casi un año, nos teníamos que ver dando un paseo. Ahora dice que desde que hace ejercicio de una forma más intensa y regular, se encuentra mucho más enérgica físicamente, y mentalmente más activa. Su sexo ha mejorado, en calidad y en cantidad.

Venus O´Hara, el día que empieces a correr y le cojas el gusto al running, no habrá quien te pare. Ya te veo haciendo maratones… ¿sexuales?


 

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La Máscara de Venus (Planeta, 2014) es un relato sincero y provocador, en el que Venus O’Hara nos habla de su sexualidad tal y como la ha vivido y sentido, con toda la naturalidad del mundo.


Salud, piernas ¡y sexo!

Propósito de enmienda

Al acabar un año y comenzar otro parece ser que muchas personas nos replanteamos la vida. Aprender inglés, dejar de fumar, perder peso, hacer deporte…, son quizás los objetivos más populares.

Del inglés mejor desistir, cuesta mucho dinero una buena academia y tampoco sirve para demasiado. Con el Google Translation y alguna app traductora, ya se puede ir tirando para cubrir eventualidades socio-lingüísticas.

Pero eso de hacer ejercicio y comer con corrección, si que es importante. Vivir largo y bien depende mucho de ello. Y dejar de fumar es aún más importante. Tengo suerte de haber dejado el tabaco en su día. Ahora, con lo flojo que me he vuelto, no sé si sería capaz de hacerlo.

Tengo un amigo exfumador (como yo) y muy deportista (uf!, no como yo) y siempre que lo veo me dice -se repite mucho el pobre-: “cuando cumpla 65 años volveré a fumar, y serán puros monstruosos, como los de Fidel Castro”. Yo siempre le contesto lo mismo -también me repito mucho-, que con lo que le gusta correr, cuando cumpla 65 años (no le falta demasiado) será un auténtico “abuelo-runner” que participará en todos los maratones que se le pongan por delante y que Raul Gómez le hará una entrevista para Maraton Man. Que volver a ser un fumeta es incompatible con ser un famoso corredor veterano. Y también le digo que los hombres maduros que corren y no son demasiado horteras con su indumentaria ligan mucho. Creo que con estas poderosas razones poderosas ya le he medio convencido para que no vuelva a fumar.


 

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¡No quiero fumetas en mi programa! Si quieres que te entreviste, pórtate bien.

Bueno, ahí van unos consejos para cambiar nuestras vidas:

Podemos hacer dos cosas a la vez. Y sí, también los hombres. Sé que suena a topicazo eso de no ser multitareas pero, por ejemplo, ¿alguién (hombre) ha probado a hacer una tortilla de patatas mientra mantiene un conversación por whatsapp? O te sale una tortilla brûlé o se te espachurran los huevos en el suelo. Y en el caso de que te salga bien la tortilla, revisa a quien le has enviado la última foto cachonda con un primer plano de un aparato sexual descomunal, si a tu jefe o a tu hermana. Lo que sí podemos combinar es bajar la barriga con una buena dieta y empezar a mover nuestro cuerpo serrano. Y también podemos dejar de ahumar nuestros pulmones inhalando humo de tabaco u otras hojas (envueltas en forma de cilindro o cucurucho, en función de si el proceso es industrial o artesanal, o de la propia habilidad manual) y empezar a correr suave o hacer trote cochinero, que para el caso es lo mismo. Hacer tres cosas a la vez solo está al alcance de mentes proderosas como las de Trump, Rajoy o Putin.

Regla de los cuatro pasos.

1) Establecer una estrategia. Troya se ganó con un monumental caballo de madera y un plan de batalla. Piensa en que si no compras lotería, nunca te tocará. La suerte siempre ayuda, pero no decide.

2) Tener confianza en nosotros mismos. Seguir el ejemplo de Cristiano Ronaldo: -el premio The Best es para “the best”, que soy yo-. Pero no nos olvidemos que la modestia tambien es virtud.

3) Hacer pública nuestra decisión y, sobre todo, explicarlo a gente que no nos caiga bien: suegros, el compañero plasta de la oficina o nuestro jefe, el vecino que pone la lavadora a centrifugar a la 1:00h de la madrugada, incluso a nosotros mismos cuando hablemos solos. Por no demosrar nuestras fracasos y debilidades al enemigo, somos capaces de cualquier cosa.

4) Hay que ser realista. Eso no quiere decir ser del Real Madrid, de la Real Sociedad o del R.C.D. Espanyol. Me refiero a no pasarnos al marcar nuestros objetivos. Dejar de fumar como un carretero para que las cortinas de casa dejen de estar amarillas como la yema de un huevo, sí se puede. Dejar de beber cerveza como un camello, sí se puede. Dejar de merendar cada día un bocadilo de chistorra con morcilla, sí se puede. Ir al Maratón de los Monegros de aquí a dos meses cuando solo corremos si son las 8 y nos cierran el estanco, no se puede. Alimentarnos a base de alpiste y hojas de lechuga para perder esos 10 kg que nos sobran, no se puede. Dejar de beber como una walkiria cuando el plan habitual con los amigos es superar el consumo medio per cápita de cerveza en Múnich durante la Oktoberfest, no se puede.

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Si no estás muy motivado, hoy no es un buen día para intentar moderar el consumo de alcohol.

Fallar es humano. Por supuesto. Pero tampoco falles mucho, no es bueno ser demasiado humano, con un poco basta. Si quieres dejar de fumar, fallar 15 veces al día puede indicar que no vas por buen camino. Si te llaman del gimnasio diciendo que te echan de menos, resulta que te decides a volver, vas y no conoces a nadie de recepción, ni monitores, ni personal de limpieza, y donde ante estaba el vestuario ahora hay una sala de spinning, es señal de que te falta constancia, que fallas demasiado. Fallar cada día después de cenar con el chocolate y las galletas, tampoco creo que sea del todo bueno.

Buscar apoyos: grupos de soporte, amigos, familia, y otros apoyos en la comunidad. No confiar demasiado en colegas del club de cannabis, amigos de la oscura y misteriosa noche, nuestra querida suegra, o el camarero que nos sirve el enésimo whisky.

El “quiero sentirme mejor” tiene más fuerza que el “quiero mejorar mi imagen”. Pero a veces se junta una cosa con la otra. ¿Te acuerdas de aquella chaqueta molona que el año pasado aún te entraba y que este año te hace parecer apretado como una sobrasada de Mallorca? Es una clara señal de que para no sentirte oprimido, para estar menos “embutido” en tu querida chaqueta molona, debes mejorar tu imagen y adelgazar un poco.


Hace falta una estrategia para superar los momentos difíciles. ¿Cómo vencer la pereza de salir a entrenar vs quedarme en la cama como un oso en hibernación? ¿Cómo no permanecer despachurrada en el sofá viendo en Late motiv a Buenafuente y Berto Romero partiéndote de risa y pasar a revisar durante 3 horas seguidas todos sus vídeos? ¿Cómo conformarse con una ensalada de berros, aguacate y atún al natural cuando nos comeríamos un sandwich mixto con mayonesa acompañado de nachos con salsa de queso? Hay que pensar en la manera vencer a la tentación y no pasar al lado oscuro de la vida.

Sentirse bien al hacer ejercicio, al dejar el tabaco o al perder michelines, se percibe a medio plazo. Disfrutar de una sesión de sofing (sin levantar el culo del asiento) viendo “The Walking Dead”, fumarse un cigarrillo después de practicar sexo sucio y decir obscenidades simultáneamente, o comerse un bocadillo de panceta con pimientos fritos acompañado de una jarra de cerveza, mínimo de 1/2 litro, se percibe a corto plazo. Eso de ser gente sana, hay que currárselo. Nadie dijo que fuera fácil. Venga, tú lo vales, ¿a qué esperas?


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Creo que esta gente necesita de un urgente cambio de hábitos.

Para escribir estas sandeces y majaderías me he basado en los sabios y eficaces consejos dados por el Dr. Paco Camarelles en el post Propositos saludables para el 2017, del Grupo de educación sanitaria y promoción de la salud, PAPPS. El texto que menciono es muy serio y útil para aquel que necesite y quiera un cambio en su estilo de vida.

Incluso la salud, cosa seria, necesita de unas risas. Y si no nos reímos de nosotros mismos, mal vamos.

En Girona, todo a punto para la Cursa de la Dona

En Girona todo está preparado para una gran cita: la 3ª Cursa de la Dona. El martes 27 de octubre, a las 20h, justo cuando empezaba a oscurecer, un numeroso grupo de mujeres se concentró para poder acabar de prepararse y volver a correr por la ciudad catalana.

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Como ya viene siendo habitual en los últimos años, previamente a la Cursa de la Dona se organizan semanalmente unas sesiones de entrenamiento. Ayer aconteció uno de estos encuentros deportivos en el Parc de la Devesa, llenándose de cientos de mujeres entusiastas del running. Muchas de ellas estaban ataviadas con la ya característica camiseta rosa que las identifica. Se veían muchas caras de felicidad y emoción debido a la cercanía de la Cursa, que se celabrará el próximo domingo 2 de octubre.

En función del nivel, se organizaron diferentes grupos, y tras un breve calentamiento, salieron a correr alrededor y por el interior del parque más emblemático de la ciudad. Tras unos 30-40 minutos de carrera, todas las participantes bailaron una coreografía a modo de sesión de estiramientos.

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Después del entreno colectivo, Carns Damià obsequió a todas las participantes con un saboroso bocadillo de botifarra, hecha a la brasa en el mismo lugar de la cita. Correr y después una cena informal: un fantástico maridaje para un martes cualquiera.

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El objetivo de la carrera del próximo domingo es, en esta 3ª edición superar las 5.000 particiapantes. Se ha cumplido con creces (hay 5.500 mujeres registradas) y la organización no ha tenido otro remedio que cerrar la inscripción. Este año 2016 la Cursa de la Dona será la carrera popular más multitudinaria organizada jamás en Girona.

La 3ª Cursa de la Dona, el 2 de octubre, en Girona

La 3a Cursa de la Dona (Carrera de la Mujer) es un evento deportivo donde el objetivo principal no es luchar contra el crono. Se trata de una carrera popular y solidaria, dedicada exclusivamente a la mujer, que se celebrará en la ciudad de Girona el próximo domingo 2 de octubre.

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El cartel oficial de la Cursa de la Dona de Girona, 2016.

La Cursa de la Dona cuenta con el grupo IRIS (mujeres afectadas de cáncer de mama) y la asociación Guapes i valentes, y con la organización de Esports Parra, l’Ajuntament de Girona y el Club Atletisme Girona.

El objetivo de la organización es que todas las participantes en la carrera pasen un buen rato asumiendo por un día el protagonismo deportivo de Girona. Con una distancia de 5 kilómetros que discurren por la ciudad, la carrera está concebida para que cualquier mujer, tenga el nivel que tenga, pueda disfrutar del deporte más popular, el running.

Para pasarlo estupendamente bien, la organización ha dispuesto en cada kilómetro de carrera de un equipo de animación que aliente a las participantes. Todo está pensado para que la experiencia deportiva sea lo más divertida posible.

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La fiesta está garantizada en la Cursa de la Dona

La Cursa de la Dona es una fiesta deportiva y femenina. Las mujeres que no se vean con ánimos o con suficiente condición física para correrla, pueden optar por hacerla caminando, en su modalidad de marxa. Primero saldrán las corredoras y después las marchadoras.

Para quien quiera participar, que sepa que una vez a la semana se organizan entrenos coletivos, gratuitos, tanto para las caminadoras como para las corredoras. Los entrenos son multitudinarios, y de por sí, ya suponen una pequeña fiesta deportiva, preámbulo de lo que será la carrera. Toda la información sobre los entrenos, aquí.

Una de las personas más implicadas en esta carrera es Laura García, impulsora del grupo de corredoras GiRunneres, del que ya hablé anteriormente en este mismo blog.

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Laura García, dirigiendo una sesión de entrenamiento

No queda otra cosa que, si eres mujer, vives en Girona o cerca de allí, o si te animas a visitar la ciudad el primer fin de semana de octubre, apúntarte en la Cursa de la Dona. La fiesta deportiva está garantizada.

El secreto de los corredores de Jamaica

Traducción del artículo de Orlando PattersonThe Secret of Jamaica’s Runners, publicado en The New York Times el 13 de agosto de 2016. Orlando Patterson es profesor de sociología en Harvard University y especialista en sociología del deporte. Cambridge, Mass.


 

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Arthur Wint de Jamaica, ganó los 400 metros en los JJ.OO. de Londres (1948). Herb McKenley de Jamaica, derecha, gano la medalla de plata, y Mal Whitfield de Usa, centro, ganó el bronce. Credit Associated Press.

El hombre y la mujer más rápidos del mundo son de Jamaica, isla originaria de 19 de los 26 plusmarquistas mundiales de 100 metros lisos. ¿Cuál es el motivo de esto?

La historia se remonta a los años 50. En los Juegos Olímpicos de Helsinki, Jamaica empezó a destacar en velocidad.

Contrariamente a lo que puede parecer, la genética no es tan importante. Los antepasados de los actuales jamaicanos provienen mayoritariamente de África Occidental. En Brasil u otros países de América, también existe mucha población negra con el mismo origen, y no han surgido tantos velocistas de alto nivel como tiene Jamaica.

Fundamentalmente, el éxito de los atletas jamaicanos tiene su origen en los campeonatos interescolares de atletismo que se disputan entre los centros de educación secundaria (Inter-Secondary Schools Sports Association Boys and Girls Athletics Championship, Champs para abreviar). Se trata de una competición de carácter anual de tremendo éxito a la que acuden más de 30.000 personas. Puede que sea el único lugar del mundo donde se celebre un evento similar.

Los campeonatos son lo más llamativo. Pero antes de llegar a competir hay que entrenar mucho y duramente. El deporte escolar es la base de los éxitos de Jamaica.

El gobierno de Jamaica es responsable en gran medida de todo esto, desde principios de siglo XX, cuando se institucionalizaron los campeonatos de atletismo, desde las escuelas de élite para blancos a las escuelas populares para negros. Este modelo también se utilizó en otros países del caribe. Deportistas destacados, como G. C. Foster, se erigieron como modelos de conducta, tutores y promotores deportivos, seleccionando y entrenando a los nuevos talentos deportivos.

Explica Orlando Patterson que cuando iba a la escuela secundaria, allá por los años 50, el atletismo era tan popular en su país, como podía serlo el beisbol en Brooklyn (o el fútbol en España). Sus héroes habían triunfado en Helsinki. Noel A. White y Foster se aliaron para trabajar y entrenar a los atletas de la escuela secundaria donde estudiaba, llevándola a ganar el campeonato escolar de 1957. White también fue el tutor y profesor de historia de Patterson, y posteriormente a su paso por la escuela secundaria, le entrenó sin cobrar nada por ello, de forma desinteresada.

Pero el éxito de todo esto quizás esté en una política de salud pública en la que la higiene (potabilizar y controlar las aguas residuales, control sobre los mosquitos…) y el ejercicio físico eran dos de los principales pilares. Mente sana, cuerpo sano. Todo este plan comenzó en la década de 1920 a través de un programa de la Fundación Rockefeller, donde muchos maestros y maestras fueron formados para participar en el programa. Y después hay que hablar del ejercicio: correr es el deporte más barato.

Usain Bolt recibió su educación inicial en una escuela rural, pública, mal equipada, pero que respondía al patrón de escuela saludable y deportiva.

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James Riley, un historiador y demógrafo, habló de la paradoja de Jamaica: un país pobre con una esperanza de vida alta. En 1920 la esperanza de vida era de 36 años al nacer. En 1977 la esperanza de vida al nacer era de 70 años. La persona de mayor edad que ganara una medalla olímpica en la pista de atletismo es la jamaicana Marlene Ottey.

La violencia crónica que se vive en Jamaica tiene mucha relación con el individualismo, que por otra parte, le otorga una extrema confianza en sí mismo. Los jamaicanos son extremadamente competitivos. “Ganar, ganar, ganar. Dominar. Aplastar”

El mundo tiene la imagen de la fuerza de Jamaica en los mundiales de Pekín, donde Bolt, cuando tras ganar los 100 metros en un tiempo record, corrió lentamente por toda la pista golpeándose el pecho y extendiendo los brazos en un gesto desafiante. “Somos un pueblo con mucha confianza en nosotros mismos”, dijo después a la BBC.

Jamaica no está exenta de las sombra del doping. Varios de sus atletas han dado positivo por consumo de sustancias prohibidas.

Los jamaicanos son, en general, grandes consumidores de suplementos dietéticos, por lo que el peligro de dar positivo en un control anti-doping cuando se usan este tipo de productos pero de procedencia incierta, está aumentado.

Algunos de los mejores atletas jamaicanos han sido becados por universidades de USA, llegando a competir bajo su bandera, tal como lo hicieron muchos otros bajo las banderas de Gran Bretaña o Canadá. Sin embargo, unos cuantos de esos atletas regresaron a Jamaica y formaron a generaciones de nuevos campeones, tal como hicieron Dennis Johnson y Herb McKenley.

Hasta no hace demasiado, muchos de los atletas que no recibían becas o trabajos para poder entrenar, tenían que dejar el deporte después de secundaria. Hace unos 20 años que la iniciativa empresarial está ayudando a dar estabilidad al deporte de base y de competición. En la actualidad, casi todas las estrellas del atletismo se entrenan en la propia isla. Eso disminuye la fuga de talento y permite alargar la vida deportiva de los atletas, dar más visibilidad a Jamaica a nivel internacional y, evidentemente, intensificar la pasión que vive su población por el deporte.

La supremacía mundial en el atletismo de velocidad y la construcción de un buen sistema de salud pública son dos éxitos en Jamaica. Ahora bien, ¿por qué ha fallado el desarrollo de su economía?

La respuesta es compleja e incompleta. Los éxitos políticos y económicos suceden de arriba hacia abajo, beneficiando también a las personas no tan influyentes que no forman parte de la élite. La reforma de salud pública y el éxito deportivo, e incluso la industria que hay detrás del reggae, actúan de abajo hacia arriba. Jamaica se está desarrollando. Y no le falta talento, energía, ni autosuficiencia, cualidades evidentes tanto en las estadísticas de salud como en la pista de atletismo.

Los ojos de Bernat se llaman Carme

Tengo la suerte de ir caminando al trabajo. Y de transitar por una de las vías más interesantes de Barcelona, la Avenida Diagonal. Raro es el día que no veo algo peculiar. Desde la Plaça Francesc Macià hasta la calle Numància coincido con corredores que van y vienen en su quehacer deportivo, con rápidos caminantes que marchan marcando un buen ritmo, y con ciclistas que pedalean en dirección a la zona universitaria, o a sus trabajos, o al lugar que sea. La Diagonal de Barcelona es una amplia avenida que admite la circulación de vehículos en su parte central, de un tranvía (el Trambaix) y de multitud de seres anónimos que se mueven con su propio esfuerzo.

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La Avenida Diagonal de Barcelona es un lugar de convivencia de peatones, runners, ciclistas y vehículos. (syp)

Es una mañana cualquiera de las que, después de dejar a mi hija en el colegio, voy al trabajo. Me encuentro con lo habitual: gente corriendo, ciclistas, caminantes… Pero esta vez veo algo diferente: un hombre y una mujer me adelantan, corriendo juntos de la mano. Siento curiosidad, mucha. El semáforo rojo para los peatones y ciclistas hace que se detengan. Aprieto el ritmo y me pongo deliberadamente a su lado. Los miro, al principio con disimulo, después con más descaro. Llevan las manos enlazadas con una cuerda, reverso contra reverso, ella su derecha y él su izquierda.

Semáforo en verde, y empiezan a correr. Camino muy rápido, les persigo. Tengo que correr para que no se me escapen. Por suerte, el siguiente semáforo está en rojo. Les alcanzo y me detengo a su lado. Les hago un preciso escrutinio. Él es invidente, ella hace de guía. Mi gran curiosidad me hace vencer la timidez de hablar con desconocidos. ¿Os puedo hacer una foto? -les pregunto- De entrada dudan (razonablemente, es obvio), pero acceden ¡Qué bueno! Así conocí a Carme y Bernat. Lo siguiente fue quedar una tarde y hablar con ellos.

Bernat ahora tiene 30 años, y perdió la visión hace unos 10. En poco más de 6 meses pasó de la luz a la oscuridad. La vida sigue, y es demasiado bonita para lamentarse y no hacer nada. Acabó sus estudios de biotecnología y se puso a trabajar. Empezó a hacer atletismo con la ONCE. Le gustaba y seguro que le ayudó en el proceso de adaptación a su nueva condición. El deporte tiene eso. Te acompaña e impulsa por la vida. Me explica que a la gente le gusta correr con una persona ciega y que ha encontrado bastantes personas que han querido compartir asfalto con él. O la pista de atletismo.

Carme es farmacéutica, le gusta mucho bailar y practica danza jazz. No corre demasiado. Es madre de 3 hijos (curiosamente, de un Bernat que tiene la misma edad que mi hijo, también Bernat, 13 años).

Carme y Bernat, de ser compañeros de trabajo pasaron a ser grandes amigos. Se conocieron hace 7 años en un laboratorio de análisis clínicos, donde en la actualidad él sigue trabajando, pero Carme no. Allí coincidieron con un tercer compañero muy corredor. Hicieron alguna salida en grupo, pero sin continuidad. Ahora hace unos 9 meses, Carme y Bernat decidieron que debían correr más habitualmente. Sería la excusa perfecta para verse con más frecuencia. Se han hecho “pareja de running”. Y se ven dos veces a la semana.

¿Correr solo? Con menos de un 5% de visión, sería muy imprudente, me explica Bernat. En su época de atleta en la ONCE, si que había corrido algún tramo en solitario, cuando llevaba la trayectoria bien fijada y en la parte final de alguna carrera, pero siempre en pista. En la calle no lo haría.

¿Siempre el mismo recorrido? A Carme le gusta investigar (tiene vocación científica) y cambiaría de recorrido. Pero el hecho de que los dos viven cerca de la Diagonal hace que para facilitar su actividad hayan establecido su “tartán” particular en esta ancha avenida. Y a Bernat, para correr con comodidad prefiere tener unas referencias fijas, por lo que hacer un mismo recorrido le va bien, le da más seguridad. Carme dice que le gustaría cambiar de zona. Incluso correr por montaña. Tampoco les gusta madrugar mucho, por lo que no se plantean hacer tiradas muy largas o buscar otras zonas para correr donde haya que sumar el tiempo del desplazamiento extra.

Bernat dice que le da pereza explorar nuevas zonas para ir a correr. Por los estímulos que va captando y el resto visual que le queda, sabe en cada momento en el lugar del recorrido que se encuentra. Carmen apunta que siempre se sorprende de lo bien que se ubica Bernat. “Aún yendo siempre por el mismo lugar y junto a una persona de absoluta confianza, a veces se “asusta” por percibir algo extraño con mi resto visual”, dice Bernat. Por eso va mucho más cómodo y seguropor esta ruta que conoce tan bien.

Un paso detras, un paso al lado. Una persona invidente, cuando se ayuda en otra para caminar, se coloca un paso por detrás, apoyando suavemente su mano en el hombro de su guía. Eso le da la posibilidad de “leer” el camino para saber si hay obstáculos en su trayectoria. Corriendo, esa técnica no es viable. Con la mano unida a la persona guía se pierde esa posibilidad de reacción, pues las dos personas corren paralelas. Carme corre por montaña de vez en cuando y le gustaría que Bernat le acompañase. Probablemente lo hagan por una pista ancha y con un recorrido sencillo, que les permita correr con la técnica actual. La Carretera de les Aigües es un lugar ideal para hacerlo, donde entrenan muchos corredores barceloneses. Sin coches, sobre tierra, con una vista preciosa sobre la ciudad… Debemos pensar que un invidente puede ver gracias a los ojos de su acompañante. Las palabras pueden describir muy bien una bonita vista, o o que sea. Me parece que pronto estarán corriendo por Collserola.

¿Quién corre más? Por rapidez, Bernat. Por resistencia, Carme. Hay unanimidad. Aunque no les importa demasiado que sea así. Yo diría que nada en absoluto.

Carme no ha sido demasiado continuista en sus actividades deportivas, ha hecho bastantes cosas. Voleibol en su época de estudiante, bailar jazz,… Empezó a correr hace 5 años, pero de forma irregular. Ahora sí que lo hace con regularidad, desde que sale con Bernat. Dos veces a la semana, durante unos 60 minutos.

¿Por qué corres, Carme?

De entrada, correr no me gusta demasiado. Pero cuando lo hago, después me encuentro muy bien. Endorfinas. Es fácil, barato, al alcance de cualquiera. Supongo que Carles, mi marido, al ser corredor habitual, me ha inoculado un poco el virus por correr. Alguna vez salgo con él, pero poco. También me gusta hacerlo por la montaña.

Bernat explica que uno de las principales motivaciones que tiene para salir a correr es poder hablar con Carme. Recordemos que son grandes amigos. Antes se veían cada día en el trabajo. Pasaban más horas juntos que con sus respectivas parejas. Correr juntos ha sido como reencontrase y poder intensificar de nuevo su relación. Bernat había ido al gimnasio, pero no le gusta. Nadar tampoco, le agobia. En cambio, correr le satisface mucho, cumple con sus necesidades emocionales y físicas.

Bernat corre por estar en forma. No tanto por poder subir las escaleras más rápido, sino por tener las piernas fuertes y ágiles. Para un ciego, sufrir una simple torcedura de tobillo, puede significar un handicap más importante que para una persona que no lo sea. La confianza en los pies debe ser máxima cuando la visión no funciona. Por su condición de invidente, necesita estar “en forma” para que su cuerpo sea capaz de responder ágilmente ante cualquier imprevisto. Le da más seguridad en sus desplazamientos. Le pregunto si esta reflexión se la hacen muchos invidentes. No lo sabe, puesto que apenas tiene contacto con personas de su misma condición visual. A él le gusta juntarse con gente por intereses comunes que no sean precisamente su limitación. –“Yo camino por otros caminos”– dice convencido.

Siendo ya ciego, ha hecho alguna excursión por la montaña. Caminando y siguiendo a su guía. Teniendo la precaución de levantar bastante los pies para no tropezar con las irregularidades del terreno. Corriendo sería diferente, puesto que no hay tiempo de reacción. Se muestra un poco reticente a salir de su “área de confort”. Carme le anima (va home, va!), tiene ganas de salirse del camino convencional, de experimentar. Bernat es más conservador.

La falta de visión hace que la propiocepción se desarrolle muchísimo. Lo mismo que el resto de sentidos: tacto, gusto, olfato, oído…, los despierta y posibilita que se les saque más partido. Las personas invidentes tienen mucha sensibilidad.

Bernat suele salir a correr en ayunas. Carme le recrimina un poco esta costumbre. Por la intensidad de su ritmo, y la duración del ejercicio (no más de una hora) no hay demasiado problema, pero mejor sería que desayunara alguna cosa. Solo bebe un poco de agua. Dice que le cuesta comer nada más levantarse, y que también va con el tiempo muy justo. Los días que no entrena, antes de entrar al trabajo, se bebe un zumo de naranja natural y se come alguna pasta. Los días que entrena, después de correr, desayuna un zumo de naranja y un croissant de chocolate de la panadería Baluard (son espectacularmente buenos, todo hay que decirlo). Es el premio. En cambio, Carme siempre desayuna antes de salir a correr: un vaso de leche con cereales o unas galletas, y a posteriori, un pequeño bocadillo de lo que sea. Va cambiando de tipo de pan y de relleno. Carme dice “me gusta cambiar de camino como me gusta cambiar de pan”.

Bernat

“Tenemos otra rutina que compartimos: después de ir a correr vamos a comprar las naranjas para el zumo. Los días que corro, como más cantidad y más variado. Debo hacer un esfuerzo por no comer cada día pasta, mi plato preferido”.

Bernat no vive solo. Comparte piso con Ana, Esteve y Marc. Le da mucha pereza cocinar, por lo que suele comprarse la comida preparada, precocinada, o acaba yendo a casa de la familia. Eso de hacer la compra y tener que ponerse a cocinar, dice que no va con él. Aunque sí suele cocinar cuando está con más gente, en ocasiones especiales. Su cena suele ser una ensalada ya elaborada, un bocadillo o cualquier cosa, y muchas veces compartiendo mesa con amigos fuera de casa. Tiene una vida social bastante intensa.

Carme, al ocuparse de la alimentación de su familia, es más cocinillas. Son 5 personas en casa. Por lo que explica, elabora platos variados y saludables, aunque es de comer más bien poco. Algunos de sus hijos comen en la escuela, por lo que, ha optado por hacer el mismo menú al mediodía para quienes comen en casa. Así la cena por la noche es la misma para todos, diferente y complementaria al menú del mediodía. Buena estrategia.

Bernat: “confío mucho en Carme”Carme: “de momento no nos hemos caído ningún día y no hemos chocado con nada ni con nadie”. Bernat a Carme: “cuando me dices que no estás demasiado bien para correr, no voy tranquilo”. Carme a Bernat: “a veces, cuando corremos, me lloran los ojos, y no vemos ninguno de los dos”. (risas)

Carme explica que las personas con las que se cruzan siempre les miran con curiosidad (yo me incluyo) y, cuando se percatan del tema, se les nota que quieren saber quién es el que guía y quién el guiado. Aunque como se corre de maneras variopintas (descalzos, con zapatillas o indumentarias bien extrañas, con perro…) igual algunas personas se piensan que correr unidos por las manos es una nueva modalidad de “running”.

Reciprocidad. Bernat se “obliga” a no fallar al entreno, aunque ese día no tenga muchas ganas, por no defraudar a Carme y el esfuerzo que hace al quedar con él. Carme se “obliga” a no fallar al entreno, aunque ese día no tenga muchas ganas, sabiendo que si no va, Bernat no saldrá a correr. Por lo que he visto en la charla que he tenido con los dos, esa “obligación” quizás no sea tanta. Quizás corren por lo muy amigos que son y por lo bien que se lo pasan haciéndolo. El compromiso personal y social refuerza el hábito del deporte.

Carme y Bernat cruzan las calles que atraviesa la Avenida Diagonal por las rampas habilitadas en el carril bici, para así evitar el escalón de las aceras. En ese punto deben extremar las precauciones, por el tráfico de bicicletas que circulan por ellas. Carme verifica que no haya ciclistas demasiado cerca por delante o por detrás, viniendo de cara o por la espalda. Deben extremar las precauciones. Carme, cuando corre o camina sin Bernat, de una forma inconsciente, siempre cruza las calles por las rampas, nunca bajando directamente el escalón de la acera.

Una vez, explica Bernat, una bicicleta se le cayó encima estando parados en un semáforo. El ciclista era un patoso. Algo le pasó con los calapies y acabo él y su bicicleta sobre Bernat. Y Bernat enganchado de la mano de Carme. Un autentico lío. Una foto hubiera estado bien (risas).

“Normalmente cuando salgo de casa voy con bastón. Los días que quedamos para correr, para no tener que cogerlo, Carme entra hasta la puerta de mi casa para acompañarme hasta la calle. Aunque sea un espacio conocido, imagínate que hay un cubo de agua en el rellano y meto dentro el pie. ¡Qué ridículo!”

“Hoy, cuando le he abierto la puerta de casa y me ha visto de esta guisa, con la ropa de invierno, lo primero que me ha dicho Carme ha sido: ¿saldrás vestido así, con mallas largas y chaqueta? Me da pereza buscar mi equipación de verano. Siempre que me decido, tiene que llover y no lo hago. Los pantalones cortos creo que los tengo localizados. El resto, no sé. Reconozco que soy descuidado en algunas cosas. El tema ropa es algo crítico. Vivo un poco en el caos, pero controlado”, dice Bernat. (risas)

Carme, ¿no eres un poco “maternal” con Bernat? Rápidamente, contesta Bernat por ella (recordad que es el más rápido de los dos): “debe ser deformación profesional, tienes 3 hijos”.

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Bernat y Carme, cruzando un paso de peatones de la Diagonal. (syp)

¡Ostras, al final no tomamos nada! Hemos entrado en el local Praktik-Bakery-Baluard y como tienes que pasar por el mostrador a pedir lo que quieres y no lo hemos hecho, así nos hemos quedado, sentados y hablando. En ayuno. Como Bernat cuando sale a correr con Carme por la Diagonal. El próximo día, consumición doble. Pediré un croissant de chocolate.