Farfales con mucho tomate

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Farfales con mucho tomate y albahaca: sencillez y gusto. (syp)

La pasta es un recurso culinario fácil, bueno, bonito y barato. Energético y apto para cocinillas poco avezados. La propuesta de hoy es una pasta con tomate, pero un poco diferente.


Ingredientes (4 pax)

  • 400 gr pasta, mejor farfales (mariposas)
  • 1kg tomates maduros
  • albahaca fresca (hoja grande)
  • 50 mL de aceite de oliva (AOVE)
  • sal
  • queso rallado (opcional)
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La albahaca fresca tiene un aroma inigualable. Tomates de todo tipo. Se nota la incursión en el huerto de mi madre, proveedora oficial de tomates de Runner’s World. (syp)

Elaboración

Cocemos la pasta en abundante agua hirviendo, con un pellizco de sal. Cuando ya esté hecha, mejor un pelín al dente, la refrescamos y reservamos

Cortamos el tomate en trozos irregulares, pero más bien grandes. La gracia del plato es el contraste de texturas al comer tomate con diferentes puntos de cocción, desde crudos por dentro a prácticamente fritos.

Deshojamos abundante albahaca, La lavamos bien. Aunque llenemos un plato con ella no hay problema, hay que tener en cuenta que pierde casi todo el volumen al cocinarla.

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Las hojas de albahaca, los tomates ya troceados, los cherrys y el queso, recien rallado y listo para su uso. (syp)

En una paella grande, con el aceite bien caliente, tiramos el tomate. Fuego muy fuerte.  ¡Cuidado, que salpica! Deja la tapa cerca para taparla un momento, hasta que el tomate apacigüe sus animos. A nadie le gusta que le salteen a 180 ºC, ni tan siquiera a un tomate. Cuando la cosa esté tranquila, échale un poco de sal.

Dos o tres minutos de salteo vivo, y tiramos la albahaca. Un minuto después, ya tenemos la base tomatil elaborada. Más fácil, imposible.

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Con el tomate salteado, a fuego vivo y la albahaca fresca, removemos y poco más nos queda por hacer. (syp)

Colocamos la pasta refrescada en una fuente. Echamos la tomatada con albahaca por encima, caliente, acabada de hacer. Añade un puñado de tomates cherry, limpios, tal cual.  Ahora ya podemos servir.

Si quieres un toque proteínico animal, añade un buen puñado de queso rallado. Si eres más bien vegano, no te gusta el queso, o tienes un segundo plato de carne, pescado o huevo para acompañar, este paso te lo puedes saltar.


 Nutrición. Comentarios (1 pax)

  • Energía: 550 kcals, 660 con 30 gr de queso
  • Carbos: 83 gr, de IG medio-bajo
  • Proteínas: 14 gr, 22 gr con queso rallado
  • Grasas: 16 gr, 24 gr con queso rallado
  • Vitaminas: C, A y E, grupo B
  • Minerales: Ca y K
  • Otros: fibra, licopeno

Una ración de 100 gr de pasta `por persona es generosa y abundante. Mucha energía. Y con el tomate y la albahaca conseguimos un plato, a parte de energético, muy rico en antioxidantes.

Comer tomate poco cocinado es muy interesante por el hecho de que así se preserva mejor el alto contenido de vitamina C que posee, muy termolábil (sensible al calor). El tomate también es rico en vitamina E, provitamina A (betacaroteno), licopepeno y vitamina B3.

La albahaca (Ocinum basilicum) es una hierba aromática mediterránea, que con el tomate y la pasta combina muy bien. Esta planta de la que consumimos sus hojas, también es conocida como basílico, (alfàbrega en català), a parte de dar un aroma muy característico, tiene buenas propiedades digestivas.

Por cierto, no confudir basílico con Basilisco (Harry Potter), una serpiente gigante que habita en la Cámara de los Secretos de Hogwarts,

En el caso de añadir queso rallado, sumamos proteína y calcio al plato, junto a potasio, y un tanto de grasa.

El aceite, siempre mejor que sea AOVE (aceite de oliva extra virgen), es un estractor perfecto de aromas y sabores. Los concentra y después, al añadirlo por encima de la pasta junto al tomate salteado, impregna de un sabor exquisito toda la preparación. Y es muy cardiosaludable por el acido oleico y la vitamina E que contiene.

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Los cherrys, combinados con el tomate salteado, quedan tremendos. Observad que higos tan lustrosos detras, para el postre. (syp)

El deporte es buenísimo para la salud, pero no hay que olvidar que nos oxida bastante (utilizamos más oxígeno que si solo tuiteamos o jugamos a la play) por lo que las necesidades de antioxidantes se ven aumentadas. De carbohidratos (pasta, arroz, patata…) solemos ir sobrados, pero de antioxidantes no tanto.

La vitamina C es un antioxidante que, entre otras funciones, es fundamental para la recuperación del cartílago, puesto que es imprescindible en la síntesis del colágeno) Correr castiga las articulaciones, y por ende, el cartílago. Hay que ser generosos en incorporar alimentos con esta vitamina en nuestra dieta. El tomate, en su momento óptimo de maduración, puede proveernos de unos 14 mg de vitamina C por cada 100 gr de alimento. Las recomendaciones de esta vitamina para un adulto son de 60 mg/dia. Complementando este plato de pasta con fruta rica en vitamina C (kiwi, cítricos, fresas, etc…) ya tenemos cubiertas nuestras necesidades de dicha vitamina.

¡Salud y piernas!