Praga, Kevin López y los 800 metros

Último entrenamiento Praga 2015 (fotografía cedida por Kevin López)
Último entrenamiento antes de Praga 2015 (fotografía cedida por Kevin López)

 El atletismo moderno, el atletismo más mediático que desde finales de los años setenta, y sobre todo durante la década de los ochenta, se convirtió en un fenómeno global, presume de rivalidad, del terremoto que supuso el enfrentamiento entre Coe y Ovett, y de cómo la época dorada del mediofondo británico y las estrellas mundiales de la disciplina colocaron al atletismo en las portadas de todos los telediarios del mundo.

 Año cero de la nueva época. Mes de Agosto de 1978. Y un escenario, Praga y el duodécimo Campeonato de Europa al aire libre.

 Steve Ovett ya había ganado la plata en los 800 metros de los anteriores europeos celebrados en Roma en 1974, y en 1977 el oro en los 1.500 metros de la primera IAAF World Cup que se disputó en Dusseldorf. Por su parte, Sebastian Coe llegaba a Praga con el nuevo récord británico de las dos vueltas al estadio bajo el brazo, y siendo el líder mundial de 1978. Y la capital checa asistió, con aquella memorable final de los 800 metros, al primer enfrentamiento directo entre los dos corredores que, con su rivalidad, llevarían el atletismo europeo y mundial a un lugar muy destacado de las páginas de la historia del deporte.

 La prensa, sobre todo la británica, había creado una expectación inusitada, y el duelo no defraudó. Coe lanzó una carrera suicida (49.32 al paso por el 400). Ovett atacó después ante el delirio general. Y en la recta final, el alemán Olaf Beyer se aprovechó de la situación y remató una gran victoria con un fantástico crono de 1:43.84 que suponía un nuevo récord de los campeonatos y se quedaba muy cerca del récord de Europa, con Ovett segundo y Coe tercero. Acababa de nacer el fenómeno mundial desde el cual el atletismo moderno comenzaba a contar el inicio de su era, y el nombre de la ciudad de Praga quedaba ligado para siempre al mediofondo.

 Regresamos a Praga con motivo del XXXIII Campeonato de Europa de Pista cubierta (5-8 de Marzo), y mucho ha cambiado la situación desde entonces. “El calendario de competiciones internacionales cada año está peor”  nos dice Kevin López, nuestro Sebastian Coe particular, nuestro actual recordman de España  (1:43.74). “Realmente quedan sólo cuatro meeting importantes, y entre que te coinciden, como ha pasado con Birmingham y el Campeonato de España, y que al haber tan pocos y que todos queramos ir es más difícil que te inviten, como me ha pasado en Estocolmo, en una temporada tan corta como es la pista cubierta este año sólo he podido competir en el extranjero en Dusseldorf”.

 Ante la falta de carreras, refugiado todo el invierno en su ciudad de Sevilla y en la cercana pista de Antequera, auténtico bastión del atletismo español de este año (15 de las 26 mejores marcas españolas de lo que va de 2015 se han conseguido allí, 13 durante el Campeonato de España Absoluto), las palabras de Kevin, de paso por Madrid para incorporarse a la expedición española rumbo a Praga, definen el panorama actual del atletismo español y europeo. “Me hubiese gustado competir más este invierno, como el año pasado. Pero tocaba buscarse las habichuelas. Es cierto que me han faltado carreras de verdad, sucias, de meeting, pero por suerte tenemos un gran grupo de entrenamiento, y hemos podido sacar la temporada juntos”.

 “Llego en buen momento. Entrenando me estoy encontrando muy a gusto y el otro día me vi muy bien en el campeonato de España, pudiendo cambiar varias veces sin mucho desgaste, así que creo que puedo hacerlo bastante bien en el europeo” nos asegura el propio atleta, que cuenta sus participaciones en los campeonatos continentales de pista cubierta por medallas (bronce en París 2011 y plata en Goteborg 2013), y que llega a la gran cita invernal tras las magníficas sensaciones que transmitió en Antequera dónde, con la preciosa y descarada carrera que tan valientemente plantearon Luis Alberto Marco, David Palacio y Alex Rodríguez, supo resolver con una enorme autoridad en el momento justo.

 “El ochocientos es muy complicado, y habrá que ir carrera a carrera intentando pasar lo más limpio posible – continúa el sevillano -. Igual que al aire libre te diría que no, en pista cubierta creo que si beneficia ir en cabeza, no tirando, que no suelo tirar, pero si poniendo un ritmo alto que vaya desgastando un poco al resto. Intentaré correr así, controlando y aguantando la cabeza hasta el final, pero ya sabemos que luego las carreras pueden salir de veinte mil formas diferentes”.

 En los últimos días, la noticia de la baja del polaco Adam Kszczot, el gran dominador del ochocientos europeo de los últimos años (campeón en Zurich 2014, Goteborg 2013 y París 2011), ha sacudido la disciplina. “Adam era el máximo favorito y está claro que la carrera queda bastante abierta – analiza Kevin -. Lewandowski ha demostrado estar en un gran estado de forma, pero entre comillas es más asequible, no tan explosivo. Si está delante será muy difícil pasarlo, pero como no esté en cabeza, una última vuelta se le puede aguantar bien” concluye el actual subcampeón europeo bajo techo deshojando la libreta táctica de la carrera que, en una distancia tan apasionante y difícil como los ochocientos metros, puede quedar en nada en cuestión de segundos.

 Junto a Kevin estarán en Praga su amigo Luis Alberto Marco (20.08.1986), subcampeón de Europa en pista cubierta en 2009 y en pleno proceso de recuperación de sensaciones tras su medalla de plata en Antequera; el debutante David Palacio (08.06.1988), uno de los atletas que mejor impresión ha dado este invierno y que, en el mejor estado de forma de su carrera, ha estado a punto de llegar con mínima en 800 y 1.500 metros. En mujeres la jovencísima Victoria Sauleda (28.08.1992), que llega a su debut con la selección absoluta dispuesta a seguir con una prometedora progresión que, con su mejor marca de esta temporada (2:03.40), le coloca ya como la novena en el ránking español absoluto de todos los tiempos en pista cubierta.

 Estos días de atrás, el atletismo español encogía la respiración a cuenta de un tobillo, el de nuestra estrella Eusebio Cáceres, en un gran estado de forma y llamado a todo, pero al que finalmente un edema óseo en el pie de batida le ha impedido viajar a Praga. En el momento cumbre, a escasas horas del inicio del Campeonato de Europa y lejos de la melancolía, otros tobillos mágicos, lo de Kevin López, como los de Ruth Beitia, como los del jovencísimo Pablo Torrijos, son un valor seguro dónde depositar nuestras ilusiones.

Otras miradas en Territorio Beamon al Campeonato de Europa de Pista Cubierta de Praga 2015:

El factor Mechaal

La pausa de Pablo Torrijos

Video de la final de 800 metros Campeonato de Europa de Praga 1978

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