Abril

Localidad de Hopkinton, Masachusetts. Punto de salida del maratón de Boston.
Localidad de Hopkinton, Masachusetts. Punto de salida del maratón de Boston.

 La pasada semana falleció el portugués Manoel de Oliveira. 106 años, tan longevo. Superviviente del cine mudo, tan fundamental en la historia del cine europeo. Y les confieso que desde entonces permanezco atrapado en la manera en que el cineasta describía su concepción del séptimo arte y que Gregorio Belinchón recogía en las páginas del diario El País el día después de su muerte.

 “Cuando empezó el cine, los Lumière querían dar movimiento a las fotografías, que son fijas. El asunto está en mover lo que está dentro del cuadro, no en mover el cuadro. El tiempo no tiene movimiento, sino que el movimiento está dentro del tiempo. A mí me costó entenderlo” explicaba Oliveira.

 Durante su juventud, el reconocido director tenía muy claro que los estudios no eran lo suyo, y con unas grandes cualidades atléticas e infinitas inquietudes, fue destacando como trapecista, acróbata, saltador de pértiga y piloto automovilístico, hasta que a los veinte años le llegó su primer papel como actor, cuando las películas todavía no tenían voz. A partir de ahí, y desde su especial manera de entender el cine, fue diseñando una de las carreras cinematográficas europeas más personales, más íntimas, basada fundamentalmente en el cine estático mediante el uso de planos fijos, muy largos, y la marcada teatralidad de sus obras, tan cercanas a la literatura, con unos textos muy trabajados.

 Los principales acontecimientos del mundo del maratón se desarrollan fundamentalmente en dos actos a lo largo del año (primavera y otoño, las estaciones de transición que todo lo cambian). En tres si incluimos el más bello, la gran competición internacional del verano.  Por lo que con abril recién instalado en el calendario, las próximas semanas se configuran como una cita ineludible para disfrutar al máximo el que ya se considera como uno de los mejores momentos de la historia de las pruebas de  fondo en ruta.

 En resumen, en un intervalo de menos de una semana podremos ver dos de los seis  mejores maratones del mundo (los agrupados bajo la denominación de Majors): Boston el lunes 20 de abril, Londres el domingo 26. Y además, dentro de las principales carreras del panorama internacional, catalogadas dentro de la clasificación IAAF Label Road Races, en los próximos tres fines de semana se disputan 16 maratones por todo el mundo, entre los que destacan, junto a los dos Majors ya indicados, Rotterdam, París y Viena (este domingo 12 de abril); Hannover, Nagano y Lodz (19 de abril) y Madrid e incluso Hamburgo (el próximo domingo 26).

 Por una parte, como cada primavera desde hace 119 años, abril nos trae el placer de disfrutar de Boston, uno de los maratones más carismáticos del mundo, meca para los corredores de todo el planeta. Con su aroma a raíces, a constante que permanece inalterable con el transcurso de los años. Como si se tratase de un plano largo, infinito, de Oliveira, que quisiese demostrar su premisa de que el tiempo no tiene movimiento por sí mismo.

 Boston es tradición. Sentimiento. Una sucesión de emociones forjada a través de miles de historias anónimas, las que mejor reflejan el espíritu del maratón, y de muchos de los principales relatos de la historia de esta distancia, entre los que la carga emocional del “Boston Strong” que surgió después del salvaje atentado de hace dos años es un capítulo más.

 El maratón de Boston nació en 1897, un año después del primer maratón en los Juegos Olímpicos de Atenas de 1896, los primeros de la Edad Moderna, y a su imagen y semejanza nació del espíritu romántico de aquellos pioneros que quisieron que los Estados Unidos tuviesen su propia carrera como la que, con tantas connotaciones históricas, iba de la llanura de Maratón hasta Atenas.

 De la misma forma que la prueba ateniense, el recorrido se planteó en línea recta, a través de Nueva Inglaterra, como homenaje a la historia y a las características de la prueba original. Por ello, las primeras ediciones  tuvieron como punto de partida la localidad de Ashland, a 25 millas de Boston (alrededor de 40 kilómetros, la misma distancia que separa Maratón de Atenas). Posteriormente, igual que la carrera de maratón creció hasta las 26 millas y 385 yardas (42.195 metros) en los Juegos Olímpicos de Londres 1908 debido a la distancia existente entre el castillo de Windsor y el estadio White City londinense (incluyendo los metros correspondientes para que la carrera finalizase bajo el palco presidencial de la reina), Boston hizo aumentar la distancia de su maratón en 1924, llevando la salida hasta Hopkinton, la pequeña población de Masachusetts que desde entonces es el comienzo de la ya mítica carrera. El pintoresco pueblo de Hopkinton luce orgulloso el famoso lema “It all starts here”, al tiempo que Ashland reclama su derecho a que se reconozca que es allí donde verdaderamente nació todo.

Como si no pasase el tiempo, sin variaciones y sin demasiadas preocupaciones por la imposibilidad de que sus registros se homologuen a efectos de récord según los criterios establecidos en la actualidad por la IAAF (dado que el recorrido es en línea recta y con más desnivel acumulado del permitido), la carrera de Boston, mejor que ninguna otra, sigue apegada a la tradición y, con sus duros criterios de selección, sigue siendo la maratón que todo corredor de fondo sueña con poder correr alguna vez. Y mientras que la mayoría de maratones del mundo han entrado en una búsqueda continua del recorrido perfecto, a pesar de los debates, Boston sigue fiel a su espíritu y a sus propios e insustituibles valores.

Ese sentimiento lo entienden perfectamente los corredores norteamericanos, y en un año en el que Londres se ha llevado prácticamente a casi todas y todos los mejores maratonianos del mundo, la pimienta de la carrera la volverán a poner los estadounidenses, que sueñan con una victoria como la de Meb Keflezighi el año pasado, o con un nuevo brindis al sol de la fantástica Shalane Flanagan (2h22:02 aquí el año pasado desafiando a las mejoras corredoras africanas y 2h21:14 en Berlín) que, convertida en todo un símbolo de esta carrera, ya ha anunciado que tras el tercer lunes de abril (Día del Patriota en el Estado de Masachusetts, en el que se disputa la carrera) se dedicará a descansar y a afinar su punta de velocidad final con la vista puesta solamente en el camino hacia los Juegos de Río.

 Por otra parte, si atendemos al maratón en general como plano fijo, como el tiempo al que se refiere Oliveira, dentro de él podemos ver tanto movimiento en los últimos años que el mundo del atletismo no deja de mirar asombrado a la carretera. La explicación a este fenómeno lo encontramos en otro apasionante viaje, el que nos llevaría a la cuna del fondo actual, a Kenia, a pleno Valle del Rift, cuyos corredores representan el gran avance en forma de registros y récords del mundo que vivimos en la actualidad, por encima incluso del resto de africanos.

 Todo desmesura, todo derroche, Londres, empeñada en conseguir la carrera del siglo, es el mejor paradigma de este ejemplo. Rápido. Muy rápido. Todo a la mayor velocidad posible, en un continuo intento de juntar a los mejores corredores. Mejor dicho: a todos los principales corredores del panorama comercial actual. Un planteamiento que hasta ahora, complicaciones de gestionar tantos egos y ritmos demasiado suicidas, no ha dado los efectos que se han conseguido en Berlín con un planteamiento muy diferente basado en una apuesta por un número mucho más reducido de grandes estrellas internacionales, pero con un enfoque más cuidado, más colectivo.

 Desde luego, no se pierdan el nuevo asalto al record del mundo y la batalla de los campeones que anuncia Londres a bombo y platillo el próximo día 26, con la presencia de los dos últimos plusmarquistas mundiales (Dennis Kimetto y Wilson Kipsang) y una gran nómina con los corredores más rápido del año pasado, incluidos Eliud Kipchoge o Stanley Biwott, quienes parecen los mejor colocados para suceder en el trono a los reyes actuales. Y una insuperable línea de salida femenina, con Edna Kiplagat, Mary Keitany, la rutilante récord del mundo de medio maratón Florence Kiplagat, Priscah Jeptoo y la nota del regreso a la carretera de Paula Radcliffe.

 Entre todo, y por último, el mes de abril también aspira a escribirse con mayúsculas dentro del maratón español, tan necesitado de alegrías. En Londres estarán los aventajados pupilos de Antonio Serrano: Alessandra Aguilar, con el récord de España (2h26:51 de Ana Isabel Alonso en 1995) siempre en la cabeza; y Javi Guerra, que tras rentabilizar fantásticamente sus cualidades en el mundial de Moscú y el europeo de Zúrich, quiere dar un paso más y merodear las 2h10. Ese mismo día, en Hamburgo, Iván Fernández, tras enamorarnos en los últimos inviernos de cross, ha confirmado su esperado debut en la distancia, a la sombra del gran Martín Fiz, su entrenador. Una nueva mezcla de raíces y futuro que seguro va a traer algo de la ilusión que necesitamos.

 La película de Oliveira titulada “Viaje al principio del mundo”, estrenada en 1997, fue el último trabajo de Marcelo Mastroianni, que falleció antes de verla. En ella, el mítico actor italiano encarna a un director de cine, alter ego del propio Manoel de Oliveira, que durante el rodaje de una película acompaña al actor que la protagoniza en busca de sus orígenes familiares, lo que sirve al director portugués para construir un precioso mundo creado por palabras en busca de las raíces, como si de un ejercicio de mezcla de vida y de nostalgia se tratase.

 Disfruten del apasionante mes de abril que tenemos delante. Disfruten de ese fantástico viaje a la tradición que siempre representa Boston, del precioso escenario inalterable que es, como ese tiempo que carece de movimiento del que nos habla Oliveira. Pero disfruten también del momento actual, de Londres, del resto de fantásticas carreras que vamos a poder ver, del asombroso movimiento que estamos pudiendo presenciar en una etapa tan dorada para el maratón.

Imagen promocional del maratón de Boston 2015. Fotografía tomada de la web oficial.
Imagen promocional del maratón de Londres 2015. Fotografía tomada de la web oficial.
Imagen promocional del maratón de Londres 2015. Fotografía tomada de la web oficial.
Imagen promocional del maratón de Londres 2015. Fotografía tomada de la web oficial.

Ránking IAAF All-time Maratón: Hombres / Mujeres

Inscritos maratón de París (12 de abril), por Alberto Stretti

Inscritos Maratón de Rotterdam (12 de abril)

Inscritos Maratón de Boston (20 de abril)

Inscritos Maratón de Londres (26 de abril):

Mujeres (más Aselefech Mergia, pero con la baja de Feyse Tadese)

Hombres (más Geoffrey Mutai, pero con las bajas de Kenenisa Bekele y      Ayele Abshero)

Calendario IAAF Label Road Races – Abril 2015:

05.04.2015 Daegu International Marathon (Silver)

11.04.2015 Great Ireland Run – Dublín (Silver)

12.04.2015 SuisseGas Milano Marathon (Bronze)

12.04.2015 Mangyongdae Prize Marathon – Pyongyang (Bronze)

12.04.2015 Brighton Marathon (Bronze)

12.04.2015 Rotterdam Marathon (Gold)

12.04.2015 Maratón de Santiago de Chile (Bronze)

12.04.2015 Schneider Electric Marathon de Paris (Gold)

12.04.2015 Vienna City Marathon (Gold)

19.04.2015 Yangzhou Jianzhen International Half Marathon (Gold)

19.04.2015 HAJ Hannover Marathon (Silver)

19.04.2015 Nagano Marathon (Bronze)

19.04.2015 Lodz Marathon Dbamo Zdrowie (Silver)

20.04.2015 B.A.A. Boston Marathon (Gold)

26.04.2015 Yellow River Estuary International Marathon (Silver)

26.04.2015 Orlen Warsaw Marathon (Silver)

26.04.2015 Virgin Money London Marathon (Gold)

26.04.2015 Rock´n´Roll Madrid Marathon & Half (Silver)

 

2 opiniones en “Abril”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *