El triple salto según Johnny Cash

tamgho Dibujo Paris

 Teddy Tamgho (París, 15.06.1989), con un físico tan explosivo solo a la altura de su propio carácter, abandonó el pasado viernes en camilla el inicio de la Diamond League en Doha. 

 Mientras, el joven Pedro Pablo Pichardo (Santiago de Cuba, 30.06.1993)  volaba hasta los 18,06 metros, la tercera mejor marca de toda la historia, y el campeón olímpico Christian Taylor (Fayetteville, Georgia, 18.06.1990) respondía con otro estratosférico salto de 18,04 metros. En total, siete veces se ha superado la barrera de los 18 metros en el triple salto, con viento legal, y el mundo acababa de ver dos de esos saltos, mientras que Tamgho, el francés llamado a todo y que prácticamente regresaba tras un nuevo parón por lesiones y sanciones, se rompía otra vez. Pocas imágenes recogen mejor la frontera que hay en el deporte, en la vida, entre la gloria y el olvido.

 Y es que, pocas disciplinas expresan mejor que el triple salto la belleza, la explosividad, la plasticidad que hay en el punto de equilibrio entre la máxima velocidad y la máxima coordinación. Pero también, impacto desmedido, pura agresividad, pocas modalidades encierran tanta crueldad, tanto sufrimiento para el castigado cuerpo del atleta.

 Una explosión. Tamgho, que se crio a ritmo de rap en los suburbios de París, donde forjó una de las personalidades más rebeldes del panorama atlético actual, abre los ojos. La luz blanquecina de la habitación del hospital vuelve a inundarlo todo, y de nuevo tiene ante sí un camino que, tras tantas épocas de silencio (entre las primaveras de 2011 y 2013 acumuló casi dos años de ausencia por una fractura de tobillo, la sanción por una agresión a una compañera y una calcificación en el tobillo; y entre noviembre 2013 y la primavera de 2015, 18 meses más de baja tras una fractura de tibia y una nueva sanción por no estar localizado), ya conoce de memoria: el quirófano, los largos días de inmovilidad en la cama, las interminables jornadas de recuperación en el gimnasio. Y sobre todo ese deseo de saltar, de volar, de canalizar tanta energía interior y explotar en un triple salto al infinito.

 Otra explosión. La que nos recuerda a Tamgho en estado puro. Al Tamgho campeón del mundo y continental en pista cubierta en 2010 y 2011 con tres récords del mundo bajo techo incluidos, hasta situarlo en 17,92 metros. Al Tamgho que rompía la barrera de los 18 metros (18,04 m) para ganar el mundial de Moscú 2013. Al espectacular saltador que hemos podido ver con cuentagotas entre sanciones y lesiones, y que, de nuevo, se enfrenta a una dura lesión que veremos si puede volver a superar.

 Y entre tanto, los focos cambian de objetivo, y en una nueva y fulgurante explosión, el inicio de la temporada en Doha fue la primera competición de la historia en la que dos atletas superaban los 18 metros, anunciando que el triple salto va a ser una de las disciplinas más calientes de la temporada. Allí sobresale el cubano Pichardo, campeón del mundo junior en Barcelona 2012, que acaba de refrendar fuera de la isla las marcas que ya apuntaba en La Habana (donde consiguió sus mejores marcas de 2013 y 2014, y dónde este año ya había saltado 17,76 y 17.94 metros), hasta convertirse en el tercer triplista que más lejos ha llegado en toda la historia. Junto a él está el americano Taylor, campeón del mundo en 2011 y olímpico en 2012, que acaba de dar un salto de gigante al igualar a Tamgho como el cuarto mejor saltador de todos los tiempos por marca.

 En este ciclo olímpico, a la espera de los Juegos Olímpicos de Río, el atletismo está viviendo un apasionante ataque a cumbres que se creían inalcanzables hace tan solo unos años. El pequeño Lavillenie desafió a Bubka hasta superarlo. Barshim y Bondarenko encabezan una apasionante carrera por alcanzar los límites del cielo que estableció Sotomayor. Y ahora, la irrupción de Pichardo, la experiencia de Taylor y el dolor por la ausencia de Tamgho hacen que miremos cada vez más al recuerdo del británico Jonathan Edwards.

 En la década de los noventa, Edwards nos descubrió elementos como el equilibrio, la regularidad, la liviandad. La pausa que parecía hacerlo flotar, como si no hubiese contacto con el suelo ni posibilidad de lesión. Y con su inconfundible estilo de fluidez, dejó el límite en 18,29 metros. En las antípodas del británico, Tamgho, al que de nuevo echaremos mucho de menos, nos ha hecho disfrutar desde la explosividad en estado puro. Tanto, que ni su propio cuerpo ha solido poder resistir tanta energía.

 Y ahora, con la plasticidad de Pichardo a la cabeza, el relevo parece estar anunciado, con la vieja y enorme escuela cubana de saltos anunciando que tiene un nuevo candidato a futuro mito.

 Hace tiempo, en una conversación con Pablo Torrijos, el actual plusmarquista español,  hablábamos de qué es el triple salto, de cómo se lo describiríamos al público. “Es una disciplina muy bonita y espectacular. Tan explosiva, que siempre es muy entretenida. Ver en directo a alguien saltando más de diecisiete metros es sencillamente fantástico”. La misma filosofía en la que cree Ana Peleteiro, una de las jóvenes joyas con las que sueña nuestro atletismo, y que hace unas semanas, como queriéndonos convencer de ello, nos mostraba a través de las redes sociales un precioso vídeo de uno de sus entrenamientos, en el que queda muy claro el valor estético y espectacular de esta prueba.

 La vida y la música de Johnny Cash trascurrieron siempre entre el éxito y el olvido. “La vida es una mezcla de éxitos y fracasos. Un artista que no tiene éxitos y fracasos no deja huella, y Cash ha dejado huella porque siempre vivió como él era”, dijo de él Loquillo en una entrevista en la que le preguntaron por uno de los mayores iconos de la historia del rock.

 El triple salto, siempre tan duro como lo es ahora con Teddy Tamgho, seguirá dejándonos el dolor de las lesiones en una especialidad que no perdona al físico. Pero sobre todo seguirá dejándonos imágenes tan inolvidables, tan estéticas, como las que dibujan los saltadores en cada rebote antes de caer en el foso de arena. Seguramente, por esa espectacularidad y por esa línea tan frágil que marca entre el olvido y el éxito, el triple salto sea tan bello.

https://vimeo.com/40817203

10 mejores marcas All-Time Triple Salto (Ránking IAAF)

Triple Al Time

18.29 (+1.3) Jonathan Edwards (Goteborg, 07.08.1995):

18.09 (-0.4) Kenny Harrison (Atlanta, 27.07.1996):

18.06 (+0.8) Pedro Pablo Pichardo (Doha, 15.05.2015):

https://www.youtube.com/watch?v=GkzyEBlSHmo

18.04 (+0.3) Teddy Tamgho (Moscú, 18.08.2013):

18.04 (+0.8) Christian Taylor (Doha, 15.05.2015):

https://www.youtube.com/watch?v=yEyCk_SzUvo

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