Las dudas de Dafne Schippers. El viaje de Roberto Aláiz a Oregon.

Fotografías tomadas de las web personales de Dafne Schippers y Roberto Aláiz.
Fotografías tomadas de las web personales de Dafne Schippers y Roberto Aláiz.

“Algunas personas crean arte con palabras, con música o con un pincel. A mí me gusta hacer algo hermoso cuando corro. Me gusta hacer que la gente se pare y diga: “nunca he visto a nadie correr así antes”. Es algo más que una carrera, es un estilo. Es hacer algo mejor que nadie. Se trata de ser creativo”.

Steve Prefontaine (25.01.1951 – 30.05.1975)

 “Estaré en Gotzis a finales del mes de mayo del año que viene”. La frase es de agosto de 2014, y pertenece a Dafne Schippers (Utrecht, 15.06.1992), que en ese momento acababa de lograr un histórico doblete en los 100 y los 200 metros del Campeonato de Europa de Zúrich, abriendo las comparaciones con la leyenda de su compatriota Fanny Blankers-Koen, la “holandesa voladora” que logró ese doblete en el europeo de Bruselas 1950 (donde además ganó los 80 metros vallas) y que había alcanzado su apogeo en los Juego Olímpicos de Londres 1948 con cuatro oros.

 La declaración no estaba exenta de importancia. Por una parte, Gotzis es uno de los principales encuentros mundiales de pruebas de combinadas (se disputa este fin de semana en la localidad austriaca). Por otra parte, Schippers, a pesar de sus fantásticos resultados en las pruebas de velocidad, es ante todo una gran heptatleta, campeona del mundo junior en 2010, décimo segunda clasificada en los Juegos Olímpicos de Londres con solo 20 años, y bronce en el mundial de Moscú 2013. Y sobre todo, la frase aludía directamente a una de las principales incógnitas del atletismo internacional actual: ¿el futuro de la excelente Schippers pasará por las pruebas de velocidad o por las combinadas?

 Lejos de haber encontrado una solución a esta bonita incógnita, la neerlandesa se ha proclamado este invierno campeona de Europa en pista cubierta de los explosivos 60 metros bajo techo, y por echar más leña al fuego, acaba de romper la barrera de los 11 segundos en los 100 metros con viento legal en Hengelo (10.94, +1.8), lo que constituye un nuevo récord nacional y la mejor marca europea de los últimos diez años.

 En perspectiva, su bronce en el pasado Campeonato del Mundo de Moscú deja claro que puede aspirar a todo en el heptatlón, donde acredita una mejor marca personal (desde el año pasado en Gotzis) de 6.545 puntos. Pero por añadir más incógnitas, la velocidad es sin duda una de las pruebas más relevantes del panorama mundial, y los cantos de sirena dicen que con su reciente marca en los 100 hubiese sido finalista en los Juegos Olímpicos de Londres. Y es más, todos los análisis coinciden en destacar que su fuerte son los 200 metros, dónde con su mejor marca conseguida en la final de Zúrich del pasado verano (22.03 y viento en contra de 0,5 m/s), hubiese ganado la plata en Londres 2012 (y el oro en el mundial de Moscú).

 Con todo, y a punto de cumplir los 23 años, Dafne Schippers se ha convertido ya en uno de los fenómenos mundiales del atletismo, y en uno de los rostros que más admiración causa.

 El año pasado la atleta reconocía que la base de su entrenamiento siguen siendo las combinadas, tal y como la tradición de los Países Bajos cuida a los niños hasta los 15 años, convencidos ella y su entrenador de los beneficios de tanta complementariedad, con una Schippers más fuerte, más rápida y con menos lesiones. Por poner un ejemplo, la temporada pasada, donde la velocidad del europeo de Zúrich se constituyó en su principal objetivo, las combinadas fueron su forma de entrenar durante todo el año, con solo unas semanas dirigidas al entrenamiento específico de la velocidad.

 Justo esta semana, Schippers ha salido al paso, en las redes sociales, a algún comentario que aseguraba que la neerlandesa se centraría en los 100 y los 200 metros en el Campeonato del Mundo de Pekín de este verano, afirmando que ni ella misma lo sabe todavía, y que esperarán a ver la sensaciones que tiene en la importante competición de estos días para ir tomando alguna decisión en vistas al objetivo central del año.

 Junto a Gotzis, la otra gran cita internacional del fin de semana estará en el Prefontaine Classic, la prueba de la Diamond League que se disputa en el mítico Hayward Field de Eugene (Oregon), dónde el viernes, como cada año desde 1975, los gritos del público que abren el encuentro (“Go Pre! Go Pre!”) en recuerdo de Steve Prefontaine, pondrán de nuevo los pelos de punta en un año tan especial en el que se conmemora el 40 aniversario del fallecimiento en accidente de tráfico del rebelde corredor, uno de los atletas más icónicos de la historia del atletismo.

 Como si de la continuación de un viaje iniciático se tratase, allí estará este año (sábado 22:11h hora española) nuestro Roberto Aláiz con su melena al viento de Oregon, con su corazón de Rock & Roll. Y es que el atleta leonés empezó la temporada en el valle del Rift, en el epicentro atlético de Kenia. Pocos lugares en todo el mundo pueden encerrar hoy en día una mayor experiencia en el plano físico y mental para un corredor de fondo. Y ahora, tras iniciar sus competiciones hace un par de semanas con su mejor marca de siempre en 3.000 metros (7:48.82), abre fuego en otra de las cunas del atletismo mundial, en la casa de Bowerman, de Prefontaine, en la meca del fondo norteamericano y en las entrañas de la marca comercial Nike.

 El enorme talento de Aláiz, como a Schippers, también le ha originado dudas sobre el terreno en el que debe de centrarse. El año pasado acumulaba mínimas, y le empezaron a surgir novias en distintas distancias, hasta acabar quinto en los 5.000 metros del Campeonato de Europa de Zúrich. Pero él lo tiene claro. Ama los obstáculos, igual que Schippers las combinadas. Y ahí está su principal objetivo: bajar su mejor marca personal, ya muy desactualizada (8:24.53 desde 2012), y conseguir cuanto antes la mínima para el Campeonato del Mundo de Pekín de este verano (8:28.00). Sin duda, la ría del Hayward Field, con los mejores corredores de obstáculos del mundo y en plena Diamond League, es el mejor escenario para que estemos deseando verle corriendo allí.

 En la película argentina “El Secreto de sus Ojos”, Eduardo Sacheri y Juan José Campanella recogen una gran definición de un sentimiento. “El tipo puede cambiar de todo, de cara, de casa de familia, de novia, de religión, de Dios, pero hay una cosa que no puede cambiar: no puede cambiar de pasión”.

 Con tanto talento, a Aláiz seguro que le veremos alternando distancias en un futuro, pese a que él tiene muy claro su prioridad y que su alma siempre será siendo de obstaculista. Schippers, pronto tiene que tomar una decisión en vistas a Pekín y a los Juegos de Río del año que viene. El influjo de la velocidad seguramente sea demasiado atractivo, pero lo que es seguro es que su corazón seguirá latiendo siempre como el de una heptatleta.

marcas Schippers

Historial deportivo de Roberto Aláiz (RFEA).

Listas de inscritos y horarios encuentro de Combinadas de Gotzis (30 y 31 de mayo).

Listas de inscritos y horarios Prefontaine Classic (Diamond League) 29 y 30 de mayo.

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