Kingston, ¿tenemos un problema?

dibujo Jamaica

“No sé lo que ha pasado, no puedo explicármelo”

Usain Bolt tras ganar la prueba de la Diamond League de Nueva York, pero lejos de las marcas esperadas.

 En Kingston, con las colinas azules de fondo impidiendo el paso de las lluvias que traen los vientos alisios del noreste, la vida sigue tranquila, aparentemente relajada. Y bajo la atenta mirada del entrenador Glen Mills, el grupo de velocistas jamaicanos que, con Usain Bolt al frente, ha marcado una época en la historia del atletismo mundial, continúa con sus rutinas de entrenamientos, intentando transmitir calma y confianza total en cada declaración. Pero es cierto que la música y la fiesta no suenan tan alto como los últimos añosPor un lado, están los casi dos años sin ver a Bolt compitiendo al cien por cien y las pobres marcas de lo que llevamos de 2015. Por otro lado las continuas lesiones de Yohan Blake y sus últimos y discretísimos registros (“corre con miedo”, ha llegado a decir de él su entrenador). Y sobre todo, una mirada al ránking mundial del año, termina con un rumor de intranquilidad entre los aficionados a los velocistas jamaicanos.

 Mientras que en categoría femenina Fraser-Pryce y Elaine Thompson si lideran ya el ránking femenino, entre los 14 atletas que han bajado de 10 segundos en lo que llevamos de año, Jamaica solo tiene al poco ilusionante Asafa Powell (de regreso tras su sanción por dopaje) segundo en el ránking mundial de los 100 metros en 2015 con 9.84, y a Nesta Carter, duodécimo con 9.98, ninguno bajo las órdenes de Mills. Para encontrar a Bolt tenemos que bajar al puesto número 48 con una marca de 10.12.

 En los 200 metros, Bolt es noveno con 20.13, y luego hay que ir a los puestos 16 y 17 para encontrar a Ashmedade (20.18) y a Julian Forte (20.19), con Warren Weir y Yohan Blake aún desaparecidos.

 Los norteamericanos, con un calendario más largo que les lleva a competir mucho más desde mucho antes, siempre empiezan más fuerte, pero el recuerdo de los pasados IAAF World Relays con la supremacía estadounidense, las exhibiciones de atletas que han cumplido sus correspondientes sanciones por dopaje como Justin Gatlin (líder mundial del año con 9.74 y 19.68) y Tyson Gay (9.88 este año), y las ganas que tienen de derrotar a los jamaicanos tras unos largos años a su sombra, hace que se esté echando mucha más leña al fuego.

 Bolt, tras su última carrera de Nueva York quiso dejar un mensaje cargado de optimismo que relativizara un poco la situación. “Trato de no preocuparme nunca. Solo sigo trabajando, porque por alguna razón siempre termino dando con la solución”.

 Llegados a este punto, puede resultar interesante llevar a Usain Bolt a un sencillo laboratorio de análisis estadístico (Ver gráfico 1 y cuadros número 1 y 2), desde donde dejamos las siguientes seis reflexiones (que evidencian dudas sobre el futuro inminente del velocista jamaicano, pero que no dejan de recordarnos que nos encontramos ante uno del mejores atletas de la historia) para que cada uno de ustedes saque sus propias conclusiones.

1.- En agosto se cumplirán seis años de los récords mundiales de Usain Bolt en el Campeonato del Mundo disputado en Berlín, donde mejoró sus dos récords mundiales conseguidos en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, lo que cada año que pasa hace aumentar la sensación de que seguramente ya hayamos visto al mejor Bolt (aunque cuando más se ha acercado fue de nuevo en la principal cita: las finales de los Juegos Olímpicos de Londres 2012).

2.- La capacidad competitiva (y de programación) de Usain Bolt es indiscutible. En la final olímpica de 2008 batió los dos récord mundiales (9.69 y 19.30), y de nuevo, en la final del Campeonato del Mundo de Berlín 2009 los volvió a mejorar (9.58 y 19.19). Cuando más se ha vuelto a acercar a sus propios récord fue en la mejor cita posible, las finales de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 (9.63 y 19.32). Y además, con la salvedad de su error y consiguiente descalificación en la final de los 100m del mundial de Daegu, sus mejores marcas anuales siempre han sido en la gran cita internacional del año, como fueron los 200 metros del citado mundial de Daegu (19.40) y las finales del campeonato del mundo de Moscú (9.77 y 19.66). La conclusión no deja lugar a dudas: no solo hemos visto al mejor Bolt en las grandes finales de las mejores citas, sino que, año tras año desde 2008, el mejor Bolt de cada temporada ha explotado en la final clave del año, lo que deja un claro aviso para navegantes ante la próxima cita mundialista y olímpica (ver cuadro 1).

3.- En la misma línea siempre se ha mantenido que las temporadas de Bolt van de menos a más, sobre todo en comparación con los velocistas norteamericanos (que suelen tener picos de forma mucho antes). Esto es cierto, pero en todo caso, si vemos la mejor marca de Bolt de cada año a 1 de julio, la situación de este año es totalmente novedosa y añade uno de los principales puntos de preocupación: en los seis años que van de 2008 a 2013, Bolt siempre había llegado a principios de julio habiendo corrido, como muy lento, los 100 metros en 9.94 y los 200 metros en 19.86 (con la única salvedad de 2009 con 20.25 ventosos, año en el que precisamente acabó batiendo el récord del mundo con 19.19). Este año, de momento, y a falta del Campeonato Nacional de Jamaica de la semana que viene (clasificatorio para Pekín), solo acredita por el momento 10.12 y 20.13 (ver cuadro 2).

4.- Relacionado con el punto anterior, el aspecto que más inquieta tras haber visto las carreras de Bolt durante esta temporada, es la sensación de que ha perdido la fluidez que siempre ha transmitido, hasta el punto de que ahora parece que le cuesta muchísimo lo que antes le salía con una muy aparente facilidad.

Estadísticamente, dejando de lado sus tremendos años de récords mundiales (2008 y 2009), hemos establecido la comparación con tres años muy parecidos a los que nos encontramos, a efectos de que la preparación puede ser más similar: 2010 (año sin gran cita internacional), 2011 (Campeonato del Mundo) y 2012 (año olímpico). En 2010 solo corrió 5 carreras de 100 metros, pero en 4 de ellas estuvo por debajo 10 segundos (únicamente 10.10 en una serie en Estocolmo), y con 2 carreras de 200 metros en ambas corrió por debajo de 19.80. En 2011, de sus 7 carreras de 100 metros 5 fueron por debajo de 10 segundos (salvo las dos rondas clasificatorias en el mundial), y de sus 6 carreras de 200 metros, 4 fueron por debajo de 20.20 segundos (todas sin contar las dos rondas clasificatorias en Daegu). Y de nuevo demostró su gran eficacia en 2012, con 7 de sus 11 carreras de 100 metros por debajo de los 10 segundos (todas menos un doblaje en Ostrava, los trials y una ronda previa en los Juegos), y 4 de sus 8 carreras de 200 metros por debajo de 20 segundos (de nuevo sólo más lento en los trials y en las rondas clasificatorias olímpicas, y aun así con un peor crono de 20.39).

Precisamente esa infalibilidad a la que nos tenía acostumbrados para correr siempre tan deprisa, contrasta con los resultados obtenidos en lo que va de año, que rompen  su eficacia para correr por debajo de 10 o de 20 segundos salvo que se tratase de una ronda clasificatoria o una prueba del campeonato nacional. De esta forma,  sus únicos 100 metros de 2015 (10.12 -1.3 Río de Janeiro 19.04.2015) son la peor marca de todas las de los años mencionados (2010, 2011 y 2012) y en 200 metros solo ha bajado en 1 de 3 ocasiones de 20.20 (20.13 +0.6 Ostrava 26.05.2015), lo que, como ya hemos mencionado, es además su peor marca a 1 de julio de siempre salvo en 2009, si bien es cierto que ha corrido con viento en contra (-0.2 y -2.8) en Kingston (20.20) y en Nueva York (20.29).

Y lo que es más preocupante, más allá de las frías estadísticas, las sensaciones que nos ha dejado en cada carrera no han sido nada buenas, con unos movimientos más lentos y pesados que evidencian que no está todavía en forma, y dónde las declaraciones de Bolt que sucedieron a su carrera de Nueva York sonaron a nuevas: “No estoy contento con mi carrera de hoy. No sé lo que ha pasado, no puedo explicármelo. Ha sido de las peores curvas de mi vida. Si no encontramos rápido la solución mis títulos están en peligro”, tal y como llegó a decir el plusmarquista mundial tras una prueba en la que tuvo que esforzarse muchísimo más de lo que estamos acostumbrados para ganar a unos rivales menores.

5.- En un análisis de los dos últimos ciclos olímpicos (2009-2012 y 2013-2016), el planteamiento teórico es el mismo, siempre enfocado a las grandes citas internacionales, que son las que han dominado todo su calendario y condicionado sus esfuerzos (ver gráfico 1), si bien, el bajón de sus mejores marcas personales tras los Juegos de Londres es muy evidente respecto a los años que siguieron a Pekín (ver cuadro 1).

Los años que han sucedido a cada año olímpico (2009 y 2013), han estado centrados en las respectivas citas mundialistas, donde Bolt ha conseguido dos tripletes históricos (100m, 200m y 4×100), aprovechando la punta de velocidad tras las buenas preparaciones olímpicas previas. Atendiendo a los esfuerzos realizados (ver gráfico 1) en ambos años ha bajado 7 veces de 10 segundos en los 100 metros con viento legal, y prácticamente las mismas veces (5 y 4 respectivamente) de 20.20 segundos en los 200 metros. No obstante, y pese a su superioridad en Moscú, las marcas de 2013 fueron muy inferiores a las del mayúsculo 2009 con sus récords mundiales en Berlín.

El segundo año de cada ciclo (2010 y 2014) se ha correspondido al verano si una gran cita internacional (ni mundial ni Juegos Olímpicos), y la idea de Bolt ha sido prodigarse mucho menos. No obstante, pese a lo poquísimo que pudimos verle en 2010 (5 carreras de 100 metros y 2 de 200 metros), está claro que se mantuvo en una gran forma pese a no competir, y así bajó de 10 segundos en todas sus carreras de 100 metros (a excepción de una serie previa) y en de 19.80 en sus únicas dos apariciones en los 200 metros. En 2014, entre la idea inicial de buscar un año sábatico y las lesiones y molestias que le fueron lastrando, no le llegamos a ver sobre los 200 metros y sin apenas competir solo sumó una marca por debajo de los 10 segundos.

El resto del ciclo olímpico de Londres supuso un in crescendo con la cita olímpica en mente. 2011 estuvo enfocado a reeditar sus títulos mundiales al tiempo que aumentó sus apariciones (5 carreras por debajo de los 10 segundos y 4 por debajo de los 20.20) y mejoró sus marcas. Y ya en 2012 los esfuerzos competitivos aumentaron un poco más (7 y 5) y las marcas mejoraron más, siendo el año que más se ha acercado a los récords de 2009, y reeditando sus títulos olímpicos.

Con ese planteamiento, 2015 debería de traerle un aumento de los esfuerzos competitivos en busca de los oros del mundial de Pekín, para el año que viene volver a competir más y mejor en busca de la gloria olímpica. De momento, como ya hemos visto, su eficacia e infalibilidad para correr siempre rápido no ha aparecido, y es donde comienzan a surgir las dudas que ya veremos cómo acaban.

6.- Tal y como estamos contando, un aspecto parece clave en el análisis: el parón de 2014, dónde las lesiones y las ganas de forzar lo mínimo, lo tuvieron todo el año prácticamente en el dique seco.

Prácticamente desde el tartán del estadio olímpico de Moscú donde reeditó en agosto de 2013 todos sus títulos mundiales, Bolt, sabedor ya del aumento del cansancio, del desgaste lógico de tantos años arriba, y sobre todo condicionado por molestias que cada vez le exigían cuidarse más, como sus problemas de espalda, no dudó en declarar que estaba planteándose un 2014 sabático a efectos de regular esfuerzos e intentar llegar lo mejor posible a Pekín y sobre todo a los Juegos de Río, donde la leyenda le espera.

Ya durante la temporada se fueron anunciando algunas carreras, pero entre lesiones en el pie y molestias, las citas se fueron suspendiendo, hasta el punto de que solo le pudimos ver en el relevo de los Juegos de la Commonwealth y en algún meeting veraniego.

El equilibrio entre la reserva de esfuerzos para poder luchar mejor contra el paso de los años y la pérdida de la forma competitiva se planteaba como la principal incógnita a resolver dentro de la ecuación. En 2010, sin apenas competir, Bolt estaba en un estado de gracia tal que, cada carrera, por pocas que fueran, suponía una exhibición con una aparente gran facilidad. Fuere como fuere, entre las molestias y los parones, esa magia parece que ha desaparecido desde Moscú, y ahora mismo todo apunta a que el año en blanco, finalmente obligado por  las lesiones, ha traído muchos más inconvenientes, al menos a corto plazo, pues a la clara está que un Bolt más mayor, por primera vez en su vida, está mostrando que le está costando coger la forma. Tras este verano y los Juegos del año que viene, sabremos quién ha ganado en esa batalla entre Bolt y el paso del tiempo.

 Si los entrenamientos han ido bien, tal y como como ha mantenido una y otra vez el propio Bolt en varias de sus declaraciones, y durante esta temporada las molestias han desaparecido, el fantasma de que llega muy corto de competición, con la pesada sombra de un año en blanco detrás, cobra cada vez más fuerza, y es uno de los aspectos que más centran las palabras del entrenador Glen Mills.

 “Va a correr muchas carreras para poder meterse en el pico de forma competitivo, porque hasta ahora no ha estado haciendo mucho en términos de competición. En los próximos dos meses  le veremos en muchas más carreras, con un enfoque más agresivo, con el fin de obtener el nivel que nos gustaría”.

 Usain Bolt corre contra sí mismo. Contra sus propios récords y sobre todo contra los efectos del paso del tiempo en su cuerpo y su cabeza, cada vez más desgastados tras siete años de absoluto reinado. Los rivales, eclipsados por su figura durante tantos años, le esperan llenos de motivación con el cuchillo entre los dientes.

 Además, ante la amenaza del lado oscuro y la posibilidad de unos pódium mundiales y olímpicos que ningún aficionado quiere ver, seguramente el atletismo actual lo necesite mucho más de lo que nos imaginamos.

 Nueve semanas nos separan del Campeonato del Mundo de Pekín. Algo más de un año de los Juegos Olímpicos. Evidentemente, Usain Bolt no es el de siempre, pero ya trabaja contrarreloj en busca de dar, de nuevo, con la tecla adecuada. Es posible que su superioridad durante todos estos años nos haya hecho perder un poco la perspectiva, pero nadie ha dicho nunca que uno de los mayores desafíos de la historia del deporte, el tercer reinado olímpico, fuese a ser sencillo.

 El reto es mayúsculo. Y apasionante.

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Gráfico 1. Marcas de Usain Bolt Sub-10 y Sub-20.20 por temporada (2008-2014).

Grafico 1

Cuadro 1. Mejores Marcas Anuales de Usain Bolt (2008-2015).

Cuadro 1

Cuadro 2. Mejore Marca de Usain Bolt a 1 de julio.

Cuadro 2

3 opiniones en “Kingston, ¿tenemos un problema?”

  1. Buenas. “Además, ante la amenaza del lado oscuro y la posibilidad de unos pódium mundiales y olímpicos que ningún aficionado quiere ver” Si te refieres a Gatlin y Gay, para nada estoy de acuerdo. Yo estare empujando a Gatlin en Pekin (en realidad preferiria Gay, pero eso es irreal). Lo que tengo claro es que estoy aburrido de Bolt. Go Gatlin!

    1. Desde luego, aunque aquí al final son solo opiniones personal (por supuesto), entiendo que haya gente cansada de Bolt. Si todos coincidiésemos, ibamos a ser muy aburridos.

      El comentario sobre Gatlin y Gay también era personal, que de eso se trata, pero creo que sí que hay una corriente muy generalizada contraria a atletas con pasados inmersos en dopaje que me permitía hablar en esa frase en términos más generales. En Lausana, la organización juntó un Gatlin, Gay y Asafa Powell que desde luego no generó un clima de optimismo dentro de la gran mayoría de aficionados (entre los que me incluyo).

      En todo caso, ojalá (creo que por el bien del atletismo) este ciclo mundial-olímpico sea el momento en el que exploten muchos de los nuevos valores de la velocidad mundial. Tanto como acicate para los Bolt y compañía, como sobre todo para mostrar rejuvenecimiento y nuevos aires. La velocidad y el atletismo mundial lo necesita.

      Y por favor, muchas veces echamos de falta algo de pasión dentro del atletismo. Está claro que el aficionado siempre va a ser más moderado, sin esa enorme rivalidad entre equipos propia de otros deportes, pero creo que ese gusto/disgusto que podemos tener por diferente por distintos atletas le da mucho interés al asunto (clásicas rivalidades como Coe/Cram o Abascal/González dieron momentos inolvidables e irrepetibles a nuestro deporte). Mi postura aquí va de momento con Bolt, en tanto que, por ejemplo, un podio con tres atletas con sanciones por dopaje sería una imagen muy contraria al deporte en el que creemos.

      Muchísimas gracias por participar.

      Un saludo

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