El swing de Eliud Kipchoge

DIBUJOeliud-kipchoge

“Yo creo que el elemento fundamental al que siempre he obedecido es el ritmo”

Julio Cortázar.

 Recién inaugurado el otoño, este domingo llega el maratón de Berlín, el mayor homenaje a la velocidad dentro del calendario internacional (en cinco de sus últimas ocho ediciones se ha batido el récord del mundo), y ahí espera Eliud Kipchoge (Kenia, 05.11.1984), posiblemente el maratoniano más en forma del momento, como demostró derrotando a todos en el pasado maratón de Londres.

 El keniano debutó en 2013 con una gran marca de 2h05:30 en Hamburgo y ya, con cinco maratones a sus espaldas (ver cuadro 1), es todo un sinónimo de regularidad y de rendimiento sobresaliente: en Berlín 2013, el año del récord de Wilson Kipsang, fue segundo con una estratosférica marca de 2h04:05 (con la que es sexto en el ránking histórico de maratón); en la primavera de 2014 corrió en Rotterdam en 2h05:00 en un duro y desapacible día; en otoño asombró en Chicago derrotando a Kenenisa Bekele con un registro de 2h04:11; y como decíamos viene de ganar a todas las estrellas mundiales en Londres con 2h04:42 (la tercera mejor marca de la historia conseguida en la capital londinense y mejor marca mundial del año).

 Dos maratones por año desde su debut en 2013. Novena mejor marca de la historia para un debutante. Los cuatro maratones siguientes siempre por debajo de 2h05. Y los tres Majors que ha corrido con 2h04:42 como peor registro y a punto de destrozar la barrera de las 2h04 en dos ocasiones (algo que solo han logrado 5 hombres en 7 ocasiones en recorridos homologados a efectos del ránking de la IAAF). Un sobresaliente ejemplo de regularidad.

 Además, en unos tiempos en los que el maratón se ha reinventado a sí mismo, cada vez más alejado del tartán con la llegada de numerosos africanos criados directamente en la ruta, Eliud Kipchoge es un corredor forjado en la pista (campeón del mundo de 5.000 metros en 2003 por delante de El Guerrouj y Bekele, y subcampeón olímpico en Pekín 2008) que sigue empeñado en representar la vieja tradición, el romanticismo del maratón como última etapa de una carrera de fondo. “Eliud tiene muchísima más experiencia que Dennis y yo. En 2003 estaba corriendo contra Haile Gebrselassie y Bekele. Yo entonces solamente empezaba a entrenar”, reconocía el gran Wilson Kipsang tras caer derrotado en el pasado maratón de Londres.

 Kipchoge lleva mucho tiempo soñando con este momento. En el otoño berlinés de 2013 era solo un novato en la distancia, pero ya consiguió estar junto al plusmarquista mundial Kipsang hasta los últimos kilómetros. Y ahora regresa con la vitola de candidato a todo, junto al excepcional y eterno segundo Emmanuel Mutai (2h03:13 en 2014 para colocarse como segundo mejor de toda la historia). “Nunca he corrido por debajo de las 2 horas y 4 minutos, y ese es mi objetivo. Por supuesto que quiero el récord mundial, es de lo que habla todo el mundo, pero lo importante es ganar la carrera y dejar que el registro caiga por sí mismo” ha declarado el propio Kipchoge estos días previos.

 Y entonces, ante tamaña empresa, el ritmo aparece como un mantra, como la única clave para un desafío tan mayúsculo. Kipchoge, si de algo va sobrado es de ritmo y de calidad, y así no para de repetirlo: “Confío en mi nivel de velocidad y resistencia, pero hay que mantener el ritmo durante toda el maratón”.

 Analizando los 5 maratones de Kipchoge hasta la fecha (ver cuadros 2 y 3), se observa como en sus tres últimas carreras (Rotterdam, Chicago y Londres) el paso por el kilómetro 30 fue prácticamente el mismo (1h28:56),  a un ritmo aproximado de 2h05:00 que permitiese llegar como un diapasón hasta ese punto, sin hipotecar antes todas las opciones, para luego intentar dar el todo en los últimos kilómetros. Llevado hasta el extremo, su mejor planteamiento global en torno a esta idea se aprecia en la carrera de Chicago que preparó con tanto mimo, dónde con la ayuda de sus liebres y amigos, clavó los 5 primeros parciales de 5 kilómetros (hasta el kilómetro 25) en 14:45 (a un ritmo de 2:57 por kilómetro que en ese momento proyectaba un registro inferior a 2h04:30). En aquella ocasión, el plan final se le fue un poco en el parcial del kilómetro 25 al 30 (15:04), pero aun así consiguió correr desde el kilómetro 30 a ritmos siempre por debajo de 2:56, con lo que acabó en 2h04:11.

 Su poderosa velocidad final la ha confirmado en sus dos últimos maratones: la citada carrera de Chicago y sobre todo en el final de Londres, dónde corrió desde el kilómetro 35 a ritmos por debajo de 2:54 por kilómetro. Ahora, esa búsqueda de un ritmo perfecto que garantice estabilidad  (sin quemar las naves demasiado pronto) al tiempo que deja las opciones abiertas para el final, parece el único objetivo de Kipchoge, convertido en uno de los corredores con más ritmo y fiabilidad de todo el panorama mundial.

 Como ejemplo de que puede conseguirlo, bien vale un repaso a su carrera de Berlín 2013, dónde fue capaz de correr a ritmo de 2:56 (parciales de 14:40) hasta el kilómetro 30, de seguir con Kipsang hasta el kilómetro 35 (1h42:37 corriendo ese parcial a 2:55), y pese a que ya le faltó la experiencia y la fuerza suficiente para seguir hasta el final al hombre que batiría el récord del mundo en ese momento (2h03:23), logró no hundirse del todo y mantener el tipo para llegar en 2h04:05.

 Su intento de bajar de 2 horas y 4 minutos parece estar ahí, en aquel ejemplo de 2013. El récord del mundo, tras el nuevo mordisco que dio Dennis Kimetto el año pasado con la bestialidad de parciales negativos que hizo (61:45 la primera media maratón y 61:11 la segunda, con parciales decrecientes de 10 kilómetros en 29:24, 29:11, 29:02 y 28:52 para acabar en 2h02:57), se antoja como una barbaridad (no obstante Kimetto corrió a un ritmo de 2:54.83 el kilómetro, lo que obliga a quién quiera mejorarlo a correr en 2:54 pelados el kilómetro), pero como dice Kipchoge, lo importante es estar ahí y luego se verá, pues si hay un sitio mágico, ese es Berlín.

 Kipchoge llega a Berlín en plena madurez. Se ha preparado y cuidado al detalle para la cita y es, sin duda, el maratoniano más fuerte del momento tanto física como psicológicamente. Con cinco maratones y esa gran regularidad y fiabilidad que siempre ha demostrado, llega en su mejor momento para demostrar si, junto a ese maravilloso swing, tiene escondido un final todavía mejor que nos ponga a todos de pie, como ocurre en esos inolvidables solos en los que el músico deja atrás a la orquesta para rematar el tema como solo el solista puede hacerlo.

“Swing: cuando un intérprete individual o un conjunto toca de una forma tan rítmicamente coordinada que provoca una respuesta visceral del oyente (hasta el punto de provocar el tamorileo de los pies y el cabeceo de la cabeza). Una sensación de irresistible flotabilidad gravitatoria que desafía incluso la misma definición verbal”

“Jazz Resources: Glossary”, Jazz in America, The Thelonious Monk Institute of Jazz

Cuadro1

Cuadro2

Cuadro3

Maratón de Berlín 2015Domingo 27 de septiembre (09:00h).

Web oficial.

Streams disponibles para seguir la carrera según página web Watch Athletics.

Españoles en Berlín para no perder de vista camino de los Juegos Olímpicos:

Iván Fernández (2h13:43)

Sonia Bejarano (debut)

Marisa Casanueva (2h38:25)

Aroa Merino (2h40:02)

hombres

Mujeres

Media Guide oficial del maratón de Berlín 2015 (PDF), con toda la información para seguir la prueba.

Magazine Oficial Maratón de Berlín 2015.

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