Juan del Campo: “Jesús España siempre es muy ambicioso”

Entrenador y atleta: Juan del Campo y Jesús España
Entrenador y atleta: Juan del Campo y Jesús España

 A sus 37 años, tras una temporada en la que no nos hemos cansado de alabarle, Jesús España (Valdemoro, 21.08.1978), en una decisión que ha golpeado de ilusión al atletismo español, acaba de anunciar que deja la pista y que se centra en el maratón, con los Juegos Olímpicos de Río 2016 entre ceja y ceja.

 Desde su silencio y profesionalidad, su condición de atleta elevado casi a mito y referente para las nuevas generaciones ha quedado claramente manifestada en la temporada 2014/2015: segundo en la San Silvestre Internacional Vallecana; segundo en los 3.000 metros del Campeonato de España de pista cubierta de Antequera en una carrera que llegaba como el plato fuerte del campeonato y en la que solo se vio superado por el huracán Mechaal; cuarto en el Campeonato de Europa de Pista Cubierta de Praga, a un solo paso de las medallas tras una lección de cómo competir; tercero en los 5.000 metros del Campeonato de España al aire libre de Castellón; y un nuevo ilusionante viaje a un Campeonato del Mundo, en Pekín, donde a pesar de todo no consiguió dar con la tecla adecuada y demostrar que estaba para bajar de 13:20.

 Pero lejos de acomodarse, y con su competitividad y ambición como bandera, el fondista de Valdemoro siente que ya no está para correr con los de más arriba en la pista, y sabedor de que es ahora o nunca, acaba de embarcarse en el siempre difícil, y a la vez ilusionante, camino del maratón.

 El objetivo es clasificarse para los Juegos Olímpicos del próximo verano, y sin tiempo que perder hablando de pruebas, de experimentos y adaptaciones, el debut será a lo grande: el 21 de febrero de 2016 en el maratón de Sevilla, Campeonato de España de la distancia, y donde el ganador, en caso de correr por debajo de la mínima establecida por la RFEA (2h13) conseguirá un billete automático (quedan dos por repartir) para la maratón olímpica, donde ya espera, con su plaza ganada, su amigo Javier Guerra.

El paso de Jesús España a la mítica distancia abre directamente dos puertas muy ilusionantes. Por una parte, la de ver como se desenvuelve uno de nuestros mejores fondistas y competidores de los últimos años dentro de un nuevo escenario, tras demostrar que está en un gran momento de forma. Por otra parte, el interés por el maratón de Sevilla, que no para de crecer y crecer, y donde bajo el título de Campeón de España, aunque todavía es pronto, ya podemos soñar con las posibilidades de que allí se reúnan atletas de la talla del propio Jesús España, José Carlos Hernández, Rafa Iglesias, Iván Fernández, Pablo Villalobos, Pedro Nimo, Jaume Leiva, Iván Galán… en lo que va a ser la gran fiesta del maratón español (en mujeres: Paula González, Yolanda Gutiérrez, Marta Silvestre, Vanessa Veiga…).

 Con la misma profesionalidad e ilusión que caracterizan a Jesús España, sus pasos están controlados por el entrenador Juan Manuel del Campo, del que, por si hay alguna duda, él mismo se define en su perfil en las redes sociales como “entrenador de soñadores”.

 Tras anunciar la decisión, y justo en las semanas de preparativos que preceden lo que será la preparación específica de su corredor hacia el maratón, podemos charlar tranquilamente con Juan del Campo sobre el nuevo horizonte que acaban de abrir.

 Cerca, en la ya otoñal Casa de Campo en la que desemboca en silencio la ciudad de Madrid, casi se pueden oír las zancadas de Jesús España hacia su nuevo sueño, hacia su nuevo reto, pues como nos cuenta su propio entrenador, acomodarse o no buscar lo que hay más allá, nunca entra en sus planes.

– ¿El paso de Jesús España al maratón es tan natural como parece?

– Sí, es tan natural como parece. Realmente Jesús siente que sus opciones a nivel competitivo y de seguir siendo ambicioso pasan por aumentar la distancia pues, como se ha visto en el mundial, la pista es muy cara y el tiempo va pasando irremediablemente. Sigue queriendo competir a alto nivel y sabe que la chispa que se necesita para poder competir en los metros finales con los mejores del mundo no está ahora mismo a la altura que él puede dar. Lo otro, creer que puedes acabar en 2:19 y disputar la carrera a los primeros, sería engañarse. Jesús se siente todavía deportista de alto rendimiento, quiere ir a unos Juegos Olímpicos para hacer el mejor puesto que pueda y estima que la mejor distancia para ello puede ser la maratón.

– Ahora es el momento de adaptarse a la nueva distancia…

– Claro, adaptarse a la nueva distancia… Si esta realidad él la hubiese visto por ejemplo hace dos años, hubiese tenido dos años más de aprendizaje y adaptación al maratón. Lo que pasa es que justo hace dos años estaba lesionado, y él sabía que todavía tenía mucho que ofrecer en pista.

 Ahora el tiempo que tenemos es escaso pero, frente a ese aprendizaje corto, juega mucho que él lo vive a tope, que se siente un auténtico fondista y que tiene muchas ganas de ver y experimentar qué es lo que puede dar de sí mismo en maratón. Está tan ilusionado como cuando fue a la primera escuela de atletismo, o como cuando corrió el primer mil quinientos de su vida… Tiene la misma ilusión que un niño, y eso es un arma que puede llegar a ser casi invencible, entre comillas. Siempre es muy ambicioso. Ahora mismo ese reto ya no es el de los 5.000 metros, como cuando corría 1.500 metros y subió la distancia queriendo convertirse en un buen corredor de cinco mil. Ahora se ha abierto un nuevo horizonte en su vida y él está deseando comenzar a preparar la maratón. Está encantado, contentísimo. Como alguien a quién se le presenta un nuevo reto y quiere afrontarlo. Y más con fu forma de ser.

 Te hablan mucho de la zancada de Jesús, de si corre tan bien que quizás sea demasiado para adaptarse al maratón… Pues hombre, esos mitos ya ha habido gente que los han echado por tierra, y ahora mismo vemos a corredores que está corriendo en dos horas y cuatro minutos y parecen auténticos mediofondistas. Que él también lo eche por tierra, todavía no lo sabemos, pero no creo que sea determinante. Vemos las fotos de muchos maratonianos actuales, y eso parece una milla. Claro, es que corren a menos de tres minutos por kilómetro… Salvando las distancias con esa gente tan buena, él tendrá que demostrar que puede hacer lo que otros ya han demostrado que es posible.

 Sobre todo está la ilusión de quién empieza algo nuevo, y eso es muy importante en cualquier actividad, ya sea deportiva o de cualquier ámbito. Tener una lucha, una ambición, un reto… Jesús no es de los que tienen un reto en la cabeza pero que luego no se pone a ello. Jesús se va a poner al 100%. Sin ninguna duda. Eso es una garantía. Viniendo de él, el trabajo, la ilusión, la dedicación y la profesionalidad están garantizados, pero ahora bien, tendremos que trabajar bien, que no aparezcan dolores, que ese día haga buen día… todas las cosas que conlleva una maratón. Jesús es una persona a la que nunca tienes que pedir más. Lo que le digas lo va a hacer al 100% y va a darlo todo en ello. Está encantado con esta oportunidad, y sabe que es el momento: ahora o nunca.

– Como entrenador, es fácil imaginar lo encantado que debe de estar con Jesús…

Es el alumno deseado. Ojalá tuviésemos más chavales de estas características. Es la persona perfecta para afrontar un reto deportivo: siempre da todo de sí mismo y nunca se acomoda. Precisamente, ahora se pasa al maratón buscando otro reto. Alguien te puede decir: “¿por qué no lo hizo antes?” La respuesta es que él siempre quiere estar arriba, y hasta ahora pensaba que podía estarlo en los cinco mil metros. Cuando ha visto que en la pista no puede estar tan arriba como él quiere, dice: “vamos a buscar más allá”. Eso es ser valiente y jugártela, porque el valiente es el que se la juega, y el que dice: “vamos a ver otras posibilidades”. No se acomoda, siempre busca más: estar lo más arriba que pueda y ser lo más competitivo posible. Con él tienes mucho ganado porque se va a poner a hacer las cosas intentando hacerlas perfectas. Luego ya se verá hasta donde puedas llegar.

– Venís de una excelente temporada 2014/2015. Desde luego está claro que acomodarse no es el objetivo.

– Si, desde luego el año pasado Jesús puso todo lo que tenía en la pista. En pista cubierta demostró que podía estar ahí y al aire libre, aunque no salió todo tan bien como esperábamos, dio todo lo que tenía. Realmente estaba mucho mejor de lo que demostró en Pekín, pero las cosas no salieron y, por más que le hemos buscado explicación, no hemos encontrado la causa. Estaba ampliamente por debajo de 13:20 (de hecho bajó de Sierra Nevada y corrió en 13:22 con mucho volumen…) pero no salieron las cosas. Y en todo caso, de saber que estás por debajo de 13:20 a estar con los de delante, hay otro paso bastante grande, y él ya no se ve ahí. Es un salto más allá, para lo que él cree que ya no está, y de ahí que se abra un nuevo horizonte donde cree que si puede tener más recorrido.

– Con el maratón ya como reto, ¿cómo están siendo vuestros entrenamientos?

– Ahora mismo estamos entrando en forma, haciendo entrenamientos muy distintos a los habituales de un maratoniano. Hemos programado tres semanas más suaves, diferentes, y ya en noviembre comenzaremos la preparación específica. De momento estamos empezando como cualquier año normal, e incluso haciendo cosas más rápidas que otras temporadas a estas alturas, porque para hacer ritmos más lentos y prolongados vamos a tener enseguida muchos meses por delante.

 Y sobre todo estamos cuidando mucho el tema de la fuerza, intentando que no aparezca ninguna gotera por ahí. El año pasado fue bien, y ojalá este año tampoco aparezcan. De momento, estamos intentando prevenir mucho todo lo que podemos, para llegar listos para empezar la preparación más específica en torno a la primera quincena de noviembre.

 Con todo, él ahora mismo está en su salsa, en lo suyo, en lo habitual, e incluso un poco más rápido. Hoy, por ejemplo, ha hecho unos 200m en 30 segundos. Está haciendo cosas que luego no va poder disfrutar durante la maratón: sus últimos momentos de mediofondista.

– ¿Luego echará mucho de menos esa velocidad?

– A Jesús es que le encanta el atletismo, e igual que te digo que le encanta correr rápido, lo que mejor le define es que le encanta correr, y él, corriendo maratón va a disfrutar igual o más que lo que ha disfrutado corriendo mediofondo. La pasión por esto es lo que mejor le caracteriza, y precisamente eso es una de las cosas que parece que se ha perdido un poco entre los más jóvenes.

 Independientemente de que esto dé más o menos dinero, la crisis, las becas… Lo primero que tienes que tener claro es si esto te gusta mucho, tanto como para dejarte el alma por ello. Luego, coyunturalmente, habrá momentos mejores o momentos como los que hemos pasado, pero lo primero es la definición de que esto te gusta mucho y que le das una prioridad muy importante en tu vida. Los estudios y la familia también son prioritarios, pero esto debe de estar a la misma altura si quieres llegar al alto rendimiento. Es muy lícito poner otras cosas en la balanza: los amigos, un fin de semana, pasártelo bien… y tiempo hay para todo, más cuando tienes diecisiete años, pero como bajes esto al cuarto o quinto nivel, no podrás llegar a la alta competición. Está claro que tu trabajo debería de valorarse y reconocerse como se merece, pues es muy sacrificado, pero si las cosas van mal como en estos años que hemos pasado, lo primero es que te guste mucho esto y tengas verdadera pasión por ello. Y Jesús lo tiene. Ojalá tuviésemos muchos como él.

– Precisamente, ¿podemos aprender mucho de los valores que trasmite Jesús?

– Exactamente. Pero no solo de Jesús. Tenemos un ramillete de atletas con mucha experiencia que se deberían de aprovechar todo lo posible. Como ejemplo, como imagen, como referentes, en concentraciones, en posibles charlas… En definitiva, como motivación a los más jóvenes. Si un grupo de chicos a los que realmente les gusta el atletismo les escucha hablar, se quedan completamente boquiabiertos, y es algo que deberíamos de aprovechar mucho más, pues son un referente en cuanto a profesionalidad, dedicación, ilusión y estilo de vida.

 Parece que en los tiempos que corren, en medio de esta crisis hasta existencial y de dudas que parece que estamos pasando, no tenemos estos ejemplos, pero claro que los hay. Y hay que apostar por ellos en el sentido de que difundan el atletismo, su experiencia, y motiven a las nuevas generaciones, porque claro que tenemos talentos muy prometedores, y una de las primeras cosas que hay que hacerles sentir es lo bonito que es esto, hasta donde puedes llegar y que si llegas arriba eres profesional.

– ¿Por qué elegís el maratón de Sevilla para debutar?

– Por una parte creemos que, con los Juegos Olímpicos en mente, Sevilla es un objetivo muy bien colocado temporalmente: si hubiese algún contratiempo, al ser pronto, tendríamos la posibilidad de maniobrar; y si las cosas saliesen bien tendríamos tiempo de sobra para recuperar, para hacer otra programación diferente y para poder afrontar los Juegos con garantías. Por otra parte Jesús ya conoce el circuito porque acompañó a su hermano, y sabe que es un recorrido que se adapta muy bien a lo que buscamos. Y sobre todo porque es el Campeonato de España: Jesús es muy competitivo y si algo huele a Campeonato de España él quiere estar allí. Sabe que si es campeón de España y hace mínima (2h13), tiene asegurada la participación en Río 2016.

– Porque como dices, el objetivo son los Juegos Olímpicos…

– El objetivo es el máximo: intentar mínima olímpica y ganar el Campeonato de España. Siempre siendo muy cautos porque, como estoy hablando mucho con Jesús, la maratón es una prueba que en cualquier momento se da la vuelta y te mete un revolcón de cuidado. En el kilómetro 30, en el 35, en el 38, en el 40, en el 41… en cualquier momento te puede tocar y la tortilla se da la vuelta. Pero en definitiva, siendo muy cautos y trabajando mucho para ello, vamos a intentar lo mejor, porque él es lo que ambiciona. Luego, como me decía Jesús esta misma mañana, la preparación nos irá poniendo en nuestro sitio, y ya veremos si podemos hacer algo o no, si llegamos muy justos y hay que ir a asegurar, si podemos ambicionar un poco más… Eso nos lo irá diciendo el entrenamiento, pero de salida vamos a ambicionar lo máximo.

– Aunque imagino que todavía es muy pronto… ¿tenéis en mente alguna media maratón o algún test similar durante la preparación?

– Más que medias, que es muy posible pero que todavía no lo hemos hablado, nos importa mucho el tema de la adaptación a la larga distancia, y no nos dice demasiado la marca que él pudiera hacer en una media maratón a tope, pues no nos garantiza tanto como que él se adapte a esos rodajes vivos y largos y que se adapte a ser cada vez más económico, y más económico, y más económico. Eso es lo que más nos preocupa.

 También buscaremos el apoyo de algún experto en preparación de maratón, que nos asesorará también en la parte más biológica de la prueba. Y en definitiva, vamos a poner lo mejor para conseguir lo mejor. Lo hablamos mucho, y seguimos dándole muchas vueltas para cuidar todos los detalles al máximo. Luego ya veremos hasta donde podemos llegar, pero queremos atarlo todo lo mejor posible. Esa es mi labor de estas semanas, y en lo que estoy ahora mismo: qué test vamos a hacer, dónde se van a hacer, cuáles van a ser los circuitos en los que vamos a trabajar, dónde vamos a rodar… El mientras se está preparando en estas semanas previas a la preparación específica, va cogiendo la forma y cuidando su chispa, y yo voy pensando en lo que vamos a hacer a partir de mediados de noviembre.

– Dentro de esos circuitos, seguro que la Casa de Campo juega un papel determinante…

– Indudablemente, por todo, será nuestro lugar de referencia. Luego ya buscaremos sitios para hacer algunas tiradas largas o algo más específico. En Madrid tenemos sitios muy buenos como puede ser la ribera del río Manzanares: muy llano e ideal a primera hora de la mañana, donde se puede correr muy rápido y muchos kilómetros.

 Buscaremos recorridos, pero en ese sentido, como siempre, intentaremos ser muy naturales. Jesús es un hombre de casa, de su ambiente, muy familiar, y no romperemos eso. Él se encuentra a gusto en Valdemoro, en Madrid, en la pista del INEF, en la Casa de Campo… y ese es nuestro sitio. No descartamos que haya alguna posible salida puntual a entrenar, pero en principio, aunque estudiaremos la posibilidad, las condiciones climatológicas en estas fechas tampoco son las mejores para ir a altitud, y tampoco descartaremos la posibilidad de ir a algún sitio más cálido si la cosa se pone fea… Pero intentaremos ser lo más naturales posibles y no romper su dinámica personal y familiar, que es su hábitat, donde él se encuentra a gusto y dónde ha encontrado todos sus resultados. Con eso tenemos mucho garantizado y no necesitamos más. Siempre tienes que valorar lo que puedes ganar con lo que puedes perder, y con alguien con tanta experiencia como Jesús, ya sabes perfectamente que es lo mejor, y no tiene ningún sentido cambiar lo que va bien.

 La primavera pasada estuvo un mes el Centro de Alto Rendimiento de Sierra Nevada, y se adaptó perfectamente a la altitud. Estuvo encantado, le trataron fenomenal y lo describió como un mes fantástico, de grandes mejoras, de volúmenes, pero claro, era mayo y la climatología respetó mucho. Ahora va a ser complicado por la época del año, en época de nieve, pero, si las cosas saliesen bien, no descartamos algo de este tipo en primavera.

– Por último, recapitulando, ¿es tan fácil soñar al lado de Jesús España?

– Es muy sencillo. Transmite gusto, pasión, trabajo y ambición por el resultado deportivo, y eso hace todo muy fácil. La cuestión es que a él se le ve que esto le encanta y, cuando uno se dedica a lo que más le gusta, eso se transmite, como ocurre en cualquier otra profesión: como un cocinero que ama la cocina, como un pianista que se decida a lo que es su verdadera pasión… Además, Jesús está sobrado de trabajo y disciplina, algo fundamental en el atletismo, en las carreras de fondo, y eso hace todo todavía más fácil.

 Ahora es una cuestión de aprovechar el ejemplo y educar a los que vienen por detrás en esta filosofía, porque talento tienen, y si conseguimos trasmitirles estos valores, dentro de unos años estaremos hablando de otro Jesús España, de otro Arturo Casado… Y saldrán, claro. Es el ciclo normal, unos van entrando  y otros van saliendo. Es complicado entrar, porque para ello tienes que estar entre los mejores de Europa y luego dedicar 15 años de tu vida al cien por cien para ir puliéndote, pero esos talentos los tenemos en categorías inferiores, y yo soy muy optimista respecto al futuro. La cuestión es encontrar a gente que quiera aprender. Desde ahí, soñar es muy sencillo.

Historial deportivo de Jesús España (RFEA).

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