El ritmo de Gallur

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 El viernes pasado, el mejor atletismo en pista cubierta regresó a Madrid once años después.

 Los más veteranos seguían hablando de la vieja pista del Palacio de los Deportes. Los más jóvenes no dejaban de recordar tantos inviernos sufridos al aire libre. Y entre tanto, mientras la gente abandonaba la recién inaugurada pista cubierta de Gallur, junto a Carabanchel, en el recuerdo quedaba ya la fiesta de una gran tarde de atletismo y las últimas imágenes que nos había regalado la velada y que nos siguen recordando la esencia de este deporte.

 Como la mediofondista Zoya Naumov, agotada sobre un banco tras haber corrido primero su prueba de ochocientos metros y después haber salido de nuevo a la pista para hacer de liebre y ayudar a Soli Pereira y al resto de corredoras en un mil quinientos extra que se había programado fuera del propio meeting internacional. Como los pertiguistas, con el brasileño Thiago Braz soñando con los próximos Juegos Olímpicos que se celebrarán en su país, recogiendo y cargando con sus propias pértigas cuando ya todos se habían ido, igual que los músicos de la orquesta que siempre se quedan los últimos por tener que recoger sus instrumentos, los más voluminosos. E incluso, ya de recogida, en una fría y desapacible noche de invierno, como el propio andén del metro más cercano al pabellón, donde un atleta, solo, se ponía hielo en la pierna y esperaba sentando el próximo tren al tiempo que, en dirección contraria, el corredor cubano que había hecho de liebre apresurada en los ochocientos metros tomaba otro tren con la única compañía de su mochila. Todos ellos tan lejos de los focos.

 Antes, en medio de la competición, había costado no sentirse pequeño.

 Sobre todo teniendo detrás al mítico Iván Pedroso, tan enérgico en su faceta de entrenador como el saltador que fue, y delante a Yunier Rojas en el pasillo de saltos, talento desbocado sin ni siquiera haberse pulido todavía. El nuevo atletismo, dicen, cada vez más global y con menos fronteras, sea donde sea donde aparece el talento, como los mejores lanzadores de jabalina actuales, nacidos en el Caribe o en África lejos de los estándares tradicionales, o el propio mundo de los saltos, cada vez más focalizado en Sudamérica.

 Y en medio, Ana Peleteiro; con la atleta gallega totalmente metida en competición, encerrada por completo en la búsqueda del ritmo que no paraba de señalar con sus brazos entre salto y salto mientras se movía de lado a lado del tartán, inquieta, abstraída, como el que sabe que se guarda algo dentro pero que no puede esperar más para sacarlo fuera.

 La venezolana acabó con una marca de 14.63 metros, muy cerca de su propio techo de 14.69 metros que hacen de mejor marca mundial del año y sobre todo, tras dejarnos unos saltos nulos muy largos y la sensación de que teníamos delante a la saltadora que marcará una época en un futuro muy cercano. La española, de nuevo fluida tras todos sus problemas físicos, voló hasta 13.91 metros igualando su propio récord de España promesa de pista cubierta y reafirmándose como la saltadora con la que todos llevamos ilusionados desde que prácticamente era una niña.

 Y así Madrid se desperezaba tras once años sin atletismo de máximo nivel bajo techo, desde aquel Campeonato de Europa de 2005, y después, incluso, de haberse desorientado en su sueño olímpico olvidando que, por el camino, los atletas y los aficionados habían perdido todos los lugares donde vivía el atletismo en la capital.

 En aquel invierno de 2005, Ana Peleteiro solo tenía nueve años. Celia Antón, otra de nuestras jóvenes con todo el futuro del mundo, sin prisas, solo tenía ocho años recién cumplidos. Carmen Ramos, reciente récord de España junior de pentatlón y décima ya en el ranking español absoluto de todos los tiempos, aún no había cumplido los siete años. Y sobre esas edades andaban las jóvenes pertiguistas que, pese a su enorme juventud, están poniendo patas arriba el ranking histórico español absoluto.

 Les podríamos contar que un día, antes de arder en un incendio en 2001, a Madrid se le consideró la ciudad más rápida del mundo y que la pista que ahora se ha estrenado hereda un espíritu y una tradición de más de cuarenta años que hizo que la capital española fuese un referente mundial del atletismo en pista cubierta en los años ochenta y noventa. Pero sería poco más que un ejercicio de nostalgia, porque ellas, nuestras nuevas promesas, no son atletas como los de aquella época, ni necesitan serlo. Son otra generación de atletas que se dirigen a otra generación de público. Y todo ha cambiado tanto que, tras el letargo de una generación completa de atletas madrileños que no han podido competir ni aprender con las mejores instalaciones, el atletismo de hoy día es bien diferente al de entonces, pese a que lo básico siga siendo lo mismo.

 Este fin de semana, Madrid vuelve a engalanarse y la nueva pista de Carabanchel acogerá el Campeonato de España absoluto de pista cubierta, que regresa a la ciudad madrileña tras las lejanas ediciones de 2005 y 1986.

 De momento, la temporada invernal nos ha dejado protagonistas como Jorge Ureña, Manuel Olmedo o Celia Antón, quienes han pasado en las listas históricas a atletas como Antonio Peñalver, Fermín Cacho o Carmen Valero, camino ahora de demostrar si sabrán competir como ellos.

 Pero sobre todo, con las grandes estrellas reservando fuerzas para el objetivo principal de los Juegos Olímpicos de Río, el invierno nos está dejando una gran irrupción de muchos jóvenes en los rankings históricos españoles de pruebas como las propias combinadas, las vallas, y la pértiga y la velocidad femenina, continuando un camino en el que, junto a abanderados como Beitia, Miguel Ángel López, Eusebio Cáceres, Pablo Torrijos o Borja Vivas, seguimos llenando el armario de jóvenes y una diversidad cada vez mayor, seguramente sin las estrellas mundiales de hace años, pero con un mayor nivel medio en cada vez más pruebas.

 Y mientras tanto, este fin de semana en la nueva pista de Gallur, será una gran ocasión para seguir disfrutando de la búsqueda de Ana Peleteiro y del resto de jóvenes atletas de su propia cadencia, conscientes de que, como si leyésemos a Borges, “el ritmo, mucho más importantes que las imágenes o las ideas, es la respiración del poema”.

El Campeonato de España Absoluto de Pista Cubierta se podrá ver por Teledeporte el sábado 5 de marzo (19:00h a 21:10h) y el domingo 6 de marzo (10:40h a 13:15h).

Horario: http://www.rfea.es/sirfea/ficheros/comunicados/documentos/2016319616.pdf

Atletas inscritos: http://www.rfea.es/web/competiciones/inscritos.asp?codigo=2016RF018

Nota de prensa RFEA con previa (Gerardo Cebrián) y toda la información: http://www.rfea.es/web/noticias/desarrollo.asp?codigo=8817

Análisis de los más destacado 2015/2016 (Miguel Calvo / RFEA): http://www.rfea.es/web/noticias/desarrollo.asp?codigo=8814

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