Cuentos del tartán: la novia de Francia

Colette Besson, Juegos Olímpicos de México 1968. Fotografía tomada de la web del Comité Olímpico Francés
Colette Besson, Juegos Olímpicos de México 1968. Fotografía tomada de la web del Comité Olímpico Francés

 Las buenas historias tienen la virtud de sorprenderte en cualquier momento, de atraparte, por muy improvisada que sea la tertulia.

 Una noche de invierno. Un mensaje que comparto con las portadas históricas que L´Equipe ofrece a sus lectores con motivo de su 70 aniversario. Y ahí mismo, a través de las redes sociales, tan frías en otras ocasiones, de repente surge un fantástico hilo de conversación.

 Frente a la portada del prestigioso periódico con el triunfo de Abebe Bikila en el maratón olímpico de Roma 1960, Andreu Novakosky, entrenador y comentarista habitual de TVE, apunta que le encantaría poder ver la portada del oro de Colette Besson en México 68 y tras encontrarla, con la francesa levantando los brazos debajo de una fotografía de los famosos doscientos metros del conocido “Black Power”, incluye en la conversación a Jorge González Amo, olímpico en México, preguntándole por lo maravillosas que debieron de ser las primeras páginas de los periódicos de aquellos días.

 “Tuve la suerte de no verlas, porque lo estaba viendo en directo – apunta el ex plusmarquista español de mil quinientos metros -. Besson era preciosa y su gran rival también”.

 “Colette Besson, la novia de Francia, ganó el oro olímpico en 1968 gracias al Mayo francés – añade Novakosky -. Las huelgas estudiantiles y la suspensión del curso la llevaron a hacer una concentración de varios meses en Font Romeu, viviendo todo ese tiempo en una tienda de campaña en el camping municipal del pueblo”.

 “Y hablamos – continua Novakosky – de una mujer que corrió en 11.60 (100m), 23.04 (200m) y 51.74 (400m), pero ojo, también en 2:03.03 (800m), 4:25.04 (1.500m) y 9:48.08 (3.000m), y que fue campeona de Francia en 400, 800 y 1.500 metros… ¡y en cross!”. Mientras que la conversación se va llenando de viejas fotografías y vídeos de carreras.

 En la final de los 400 metros de México 1968, la británica Lillian Board llegaba como la gran favorita pero, tras liderar la mayor parte de la prueba y terminar con récord nacional incluido (52,1), se vio sorprendida por Colette Besson (52,0) sobre la misma línea de meta, en lo que supuso un oro histórico para el atletismo francés y el inicio de una preciosa rivalidad.

 “Un año más tarde, en el Campeonato de Europa de Atenas 1969, la británica le devolvió la jugada…” señala Novakosky.

 En aquel europeo, Board subió de distancia y consiguió el oro en los 800 metros. Mientras que, en los 400 metros, Besson fue segunda tras finalizar la carrera empatada (con una marca de 51,7 que suponía un nuevo récord mundial) con su compatriota Nicole Duclos, a quién los jueces, tras ver la foto de llegada, dieron la victoria.

 Y el esperado enfrentamiento entre Board y Besson se produjo en los relevos de 4x400m, una de las grandes novedades del campeonato y que supuso la primera vez que se incluyó esta prueba en categoría femenina en una gran competición, ya que hasta ese año ni siquiera había llegado a disputarse, tal y como apunta el gran estadístico Miguel Villaseñor, que se incorpora a la charla compartiendo el magnífico texto que escribió en su día sobre esta carrera.

 En la final, Francia se presentaba como favorita, con el récord mundial en la prueba individual de Duclos y Besson. En frente esperaban los equipos de Alemania Federal y de Gran Bretaña. Y tras una emocionante carrera, Francia y Gran Bretaña llegaron igualados a la última posta, momento en el que volvieron a coincidir Besson, la morena atleta francesa, y Board, la rubia corredora británica, frente a frente, como en la final olímpica de México.

 El resultado no pudo ser más espectacular: en la última recta, Besson parecía la ganadora pero, tras un gran final que intercambiaba los papeles de la capital azteca, Board consiguió sobrepasar a la francesa sobre la misma línea de meta, tal y como se vio en la foto de llegada, pese a que el tiempo oficial para ambos equipos fue de 3:30.8, nuevo récord mundial.

 Besson, tras su triunfo olímpico en México, salió de Atenas con dos récords del mundo pero con dos medallas de plata al cuello, y la británica Board se convirtió en una de las grandes figuras del campeonato, con sus dos oros.

 Tras aquella magnífica carrera, las ocho mujeres plusmarquistas mundiales en el relevo 4x400m posaron sonrientes con sus trofeos, como siempre con Board junto a Besson, como nos indica Andreu Novakosky al tiempo que nos envía la fotografía en la que se ve a la británica apoyada en la francesa.

 “Sin embargo, toda esa magia se truncó dramáticamente. En 1970, con solo 22 años, Lillian Board murió de cáncer”, concluye el propio Andreu Novakosky, recordando uno de los finales más tristes de la historia del atletismo que se precipitó desde que, a mediados de aquel 1970 y con la temporada ya iniciada, le diagnosticaron la enfermedad y que concluyó solo unos meses después, el 26 de diciembre.

Aquel día, en plena Navidad, fue uno de los más negros de la historia del atletismo de las islas y toda la sociedad británica se sumió en una profunda conmoción”, escribe Miguel Villaseñor.

 Ya pasada la medianoche, con la pantalla del teléfono brillando en la oscuridad, uno solo puede disfrutar leyendo la maravillosa y triste historia de Besson y Board contada por los que tan bien la conocen, mientras que, como si de una tertulia radiofónica se tratase, parece que hasta se puede escuchar a Johnny Hallyday cantando de fondo “Retiens la nuit”.

Atenas 1969. Gran Bretaña (1) y Francia (2) posan tras batir el récord del mundo 4x400m (3:30.8). A la izquierda, Lillian Board apoyada en Colette Besson.
Atenas 1969. Gran Bretaña (1) y Francia (2) posan tras batir el récord del mundo 4x400m (3:30.8). A la izquierda, Lillian Board apoyada en Colette Besson.