Jerónimo Bravo: “El objetivo no es batir el récord del mundo, es bajar de 2 horas en maratón””

Lelisa Desisa, Zersenay Tadese y Eliud Kipchoge, los atletas elegidos por Nike para el proyecto "Breaking 2"
Lelisa Desisa, Zersenay Tadese y Eliud Kipchoge, los atletas elegidos por Nike para el proyecto “Breaking 2”

Hablamos con el español Jerónimo Bravo, entrenador de Zersenay Tadese y parte del proyecto “Breaking 2” de Nike que busca bajar de las 2 horas en maratón durante 2017 , el mismo día que parte del equipo norteamericano llega a Madrid para continuar los entrenamientos y los test previos con el atleta eritreo –

 Vestida de gris, bajo una fina e interminable lluvia, la ciudad de Madrid recibe durante estos primeros días del mes de febrero a los miembros del equipo de la marca deportiva Nike que desde hace meses trabajan con un único objetivo: ser los primeros en bajar de las dos horas de maratón.

 Tras dejar durante unas semanas los laboratorios de Oregon donde se está controlando todo el proceso, parte del equipo ha viajado a Kenia (donde entrena el campeón olímpico Eliud Kipchoge), después a Etiopía  (donde reside Lelisa Desisa, el más joven de los tres atletas sobre los que gira el proyecto) y ahora acaban de llegar a la capital madrileña (donde Zersenay Tadese, el plusmarquista mundial de medio maratón trabaja junto a su entrenador de toda la vida, el español Jerónimo Bravo) con el objetivo de seguir recabando información y evaluar de primera mano los diferentes trabajos de adaptación que se están realizando y los distintos test a los que se está sometiendo a los corredores.

 Hace más de 15 años, la representante Julia García y el entrenador Jerónimo Bravo comenzaron a convertir a Madrid en la pequeña capital atlética de Eritrea, en un proyecto que desde el primer momento se basó en la búsqueda y en el trabajo de “atletas de desarrollo largo”, como demuestran los numerosos ejemplos de todos los atletas eritreos que siguen pasando por sus manos.

 En busca de los interminables talentos africanos, la representante comenzó a traer a Madrid a muchos de los más prometedores corredores que encontraba en Eritrea, en busca de unas mejores instalaciones y posibilidades de entrenamiento, y el entrenador, que hasta entonces había trabajado con atletas de base en la capital, comenzó a entrenar a todos estos atletas que vivían a caballo entre la madrileña Casa de Campo y su país natal.

 Zersenay Tadese nació en una pequeña población rural situada a unos cincuenta kilómetros de la capital de Eritrea, Asmara, a más de dos mil metros de altitud, y tras dedicarse al ciclismo durante su adolescencia, en 2002, con 20 años, cayó en las manos de Jerónimo Bravo, cuando tan solo llevaba un par de meses corriendo.

 A los dos años ya era medallista olímpico en Atenas 2004, en 2007 se proclamó campeón del mundo de cross por delante del intocable Kenenisa Bekele y, tras varios títulos mundiales de medio maratón, en 2010 batió en Lisboa el récord del mundo de la distancia con una marca de 58:23 que hasta ahora nadie ha conseguido mejorar.

 Objeto de profundas investigaciones científicas, un estudio de la Universidad Europea de Madrid de 2007 sobre las maravillosas condiciones de Tadese le señaló como el atleta más eficiente del mundo, es decir, el que menos gasto energético precisa para correr a una determinada velocidad (con unos valores de 150 ml/kg/kilómetro a ritmos de 3:09-2:51 min/km cuando, por ejemplo, los atletas de élite kenianos presentan unos valores de 192 ml/kg/kilómetro a 3:00 min/km o la élite caucásica 211 ml/kg/kilómetro a 3:09 min/km), al mismo tiempo que presentaba una capacidad de consumo de oxígeno máxima (VO2 max) muy alta (83 ml/kg/minuto) [ver referencia (1)].

 Tal y como señalaba el investigador Ross Tucker en su web The Science of Sports a raíz del anterior estudio, unidas ambas medidas y convertidas a volumen por minuto, al ritmo indicado el eritreo trabajaría usando 47,6 mlO2/kg/minuto, lo que significaría que a esa velocidad sólo estaría utilizando el 57% de su capacidad máxima [ver referencia (2)].

 En general, el estudio de la universidad madrileña encabezado por el investigador Alejandro Lucía reconocía que esta economía de carrera de hasta un 20% mejor que los corredores más eficientes vistos hasta ese momento se debía a diversos factores entre los que se encontraban la eficiencia de sus músculos en la utilización de oxígeno, el entrenamiento, la distribución de sus fibras musculares, determinados factores genéticos y, sobre todo, sus propias características antropométricas.

 Por detrás, como publicó el propio entrenador Jerónimo Bravo, quedaban entrenamientos tan destacables como un 3×4000 a 10:41-10:39-10:37 en diciembre de 2006 en el popular bosque de Garabitas de la Casa de Campo de Madrid, con sólo 5 semanas de entrenamiento y justo antes de correr la San Silvestre Vallecana por debajo de 27 minutos, o un 5×2000 en enero de 2007 en la casa de campo por debajo de 5:20 (rec 3) [ver referencia (3)].

 Por delante, quedaba la sensación de que el futuro de la ruta y el maratón sería suyo.

 Pero el paso a la mítica distancia no fue según lo esperado y, tras cinco intentos fallidos, su mejor marca personal en la distancia sigue siendo de 2h10:41 conseguida en el ya lejano maratón de Londres 2012. Desde entonces, tras su posterior y último título de campeón del mundo de medio maratón transcurrieron unos años en los que la zancada de Tadese, la más eficiente, parecía apagarse.

 2016 se convirtió en el año de recobrar las sensaciones y la ilusión. Tras correr en 27 minutos en Eugene (Oregon) y ser octavo en los 10.000 metros de Río, el maratón volvía a asomar en el horizonte.

 Y el pasado mes de diciembre, en plena época dorada de las carreras de ruta y del maratón, la firma comercial Nike aprovechó a dar todo un golpe de efecto en el mundo del deporte y el marketing presentando uno de los proyectos más impactantes de los últimos años: bajo el nombre de “Breaking 2” los citados Eliud Kipchoge, Lelisa Desisa y el propio Zersenay Tadese intentarán bajar de las dos horas en maratón durante 2017, prácticamente tres minutos menos que el actual récord del mundo de la distancia en poder del keniano Dennis Kimetto (2h02:57).

 Bajo un proyecto de trabajo totalmente individualizado para cada uno de los tres corredores y un enfoque totalmente multidisciplinar mediante el que se pretende incidir en cada uno de los más pequeños detalles con un gran equipo detrás de diseñadores, ingenieros, fisiólogos y entrenadores, las noticias sobre el propio proyecto siguen llegando a cuenta gotas, al ritmo que está marcando la firma comercial con el objetivo de vender lo máximo posible su producto. Y mientras que el mundo global del atletismo se pierde en interesantes debates sobre la viabilidad del proyecto y las condiciones en que se va a realizar (circuito, fecha, lugar, liebres, zapatillas, estrategia, medios accesorios…), poco más sabemos sobre lo que se está cocinando alrededor de cada uno de los atletas, con los últimos rumores apuntando a que el reto quizás se lleve a cabo durante el mes de mayo en algún lugar del continente europeo.

 En Madrid, bajo la calma de este lluvioso inicio del mes de febrero, Tadese sigue recuperando junto a su entrenador las sensaciones del gran corredor que nunca ha dejado de ser y mientras que ambos comienzan una frenética semana de trabajo con los miembros del equipo de Nike que durante estos días se ha desplazado a la capital española, el propio Jerónimo Bravo nos recibe dentro del secretismo reinante para charlar, en la medida de lo posible, sobre el propio proyecto en el que están inmersos.

 No dejamos de hablar del proyecto Breaking 2, pero aún seguimos sin conocer detalles muy importantes como la fecha exacta, lugar, circuito… ¿nos vas a poder sacar de dudas?

 Sobre todo lo que se trata de mí y de nuestro trabajo os puedo contar cualquier cosa, de hecho siempre he sido totalmente público con mi trabajo, pero en lo referente al proyecto estoy mucho más limitado por contrato y porque hay unos plazos de lanzamiento de noticias previamente estipulados, tanto porque es un proyecto muy serio como porque hay una campaña de promoción detrás.

 Una campaña de promoción que está funcionando perfectamente, ¿verdad?

 Ese suele ser el error, porque si se tratase de un proyecto en lo que lo importante únicamente fuese la promoción y vender zapatillas de la marca, yo no me habría metido. El proyecto está refrendado bajo un soporte meramente científico, empírico, y aunque el objetivo es muy complicado está soportado por unos datos totalmente contrastados, incluso más de los que dicen que es imposible, con la realidad de que la ciencia dice que es algo posible.

 Perdón, no he matizado bien. Luego volveremos a ello, pero me refería a la campaña de comunicación del propio proyecto…

 Es un proyecto muy interesante en todos los niveles, donde además de que van a vender zapatillas, lo que te ayuda es que sistemática o periódicamente los medios de comunicación están pendientes de atletismo, cosa que no suele ocurrir.

 Por ejemplo, para el próximo lanzamiento de información ya tengo solicitudes de todos los principales medios de comunicación españoles. Si la firma comercial lo hubiese anunciado todo del tirón en diciembre, ya se habría olvidado, pero si cada dos meses tienes una cápsula informativa con cosas que van a ir saliendo muy espectaculares y que hasta ahora no se han hecho nunca, pues al final también estamos consiguiendo que el atletismo esté presente en los medios de comunicación por algo que no sea dopaje o cosas negativas, que son las que más rápido suelen trascender.

 Dentro de lo que conocemos, sabemos que es un proyecto multidisciplinar y donde no existe un plan único, sino que cada atleta está trabajando por separado en su propio entorno con Kipchoge entrenando en Kaptagat (Kenia), Desisa en Addis Abeba (Etiopía) y vosotros con Tadese, como siempre, entre Eritrea y Madrid. ¿Cómo funciona realmente el proyecto?

 No hay un responsable único como tal, sino que se ha conformado un equipo multidisciplinar con distintos encargados de área.  El principal matiz es que el plan y los criterios de entrenamiento dependen totalmente de cada uno de los entrenadores y todo lo relacionado con cada uno de los atletas queda bajo las directrices de cada uno de nosotros, que somos los que siempre tenemos la última palabra, pero con la enorme ventaja de que ellos te dan muchísimos medios e información, a un nivel tan científico y profundo que para nosotros sería imposible alcanzar si no tuviésemos detrás a un gigante como Nike y un proyecto como este.

 En nuestro caso, por ejemplo, en mi opinión es que el 90% de los problemas que Zersenay ha tenido en maratón se han debido a la hidratación en carrera, por problemas de sudoración, y ahora el proyecto nos ha puesto a nuestro servicio a expertos en sudoración y en nutrición que, entre otras cosas, están creando una bebida pensada específicamente en su propio organismo, aportándonos algo a lo que de ninguna de las maneras podríamos tener acceso, con un coste económico bestial. Al mismo tiempo, se nos están facilitando infinidad de datos, umbrales e información sobre nuestro propio atleta y luego es cuestión del entrenador cómo aprovecharlo, siendo nosotros los que elegimos.

 Cada entrenador trabajáis por separado, ¿pero cómo estáis conectados al propio grupo de trabajo?

 Cada uno disponemos de una serie de pulsómetros y GPS, con un programa informático específico donde los datos de cada entrenamiento se traspasan automáticamente y se registran en la base de datos central que está en Portland.

 Los entrenadores estamos en contacto con la parte científica del proyecto y con toda la información que nos van pasando a partir de nuestros propios datos ya podemos ir modificando cosas. Cuando comencemos la preparación específica estará todo preparado para trabajar sobre ello al 100% y terminar los últimos ajustes.

 Por ejemplo, volviendo al tema de la hidratación que tanto nos preocupa, no es lo mismo recuperar de una manera genérica después de cada entrenamiento a hacerlo de la manera exacta que nuestro cuerpo necesita y que estamos pudiendo hacer gracias al trabajo de todos los expertos de nutrición en este sentido.

 En definitiva, todos los miembros del equipo estamos en contacto y al final todo se centraliza en que a los entrenadores nos llegue toda la información necesaria para que podamos ajustar al milímetro o lo máximo posible.

 Junto a esta conexión a distancia, ¿en qué consiste el trabajo que hacéis con los miembros del equipo de Nike que os visitan, por ejemplo, durante estos mismos días?

 Periódicamente, nos visita parte del equipo norteamericano y durante una semana trabajamos muy intensamente junto a ellos, tal y como vamos a empezar a hacer hoy, aunque justo estos días vamos a tener el problema de la lluvia, que es muy incómoda para la serie de pruebas que tenemos que hacer.

 Durante la próxima semana estaremos sobre todo testando cosas, ya que cada vez que se queda se modifican cosas y luego se testa. En este sentido, existe una retroalimentación continua en base a la información que se va obteniendo, pero el proceso no es lineal: haces unos test, dan unos resultados que tienen que ser evaluados y luego tienen que ser implementados. En esa implementación y desarrollo se produce una adaptación y sobre esa adaptación se produce una nueva modificación que tiene que volver a ser revaluada para seguir mejorando.

 ¿Con el resto de corredores no os volveréis a ver hasta la fecha de la prueba? ¿Estáis conectados en vuestro día a día?

 El plan es una fecha objetivo y a ese día cada uno de nosotros tenemos que llegar habiendo quemado todas las etapas, habiendo extraído toda la información posible y habiendo mejorado todos los factores que sean mejorables en base a la información obtenida.

 A los tres atletas se les va evaluando y dando una información diferente y personalizada en base a sus resultados, ya que los resultados de cada uno no son los mismos: cada uno tendrá una adaptación diferente y dentro de los tres puede haber quien asimile mejor o quien tenga que dar algún paso atrás, adaptándose cada uno a su manera y trabajando de una forma diferente, según sus propias características. Como hablábamos, no es un proyecto donde exista un Salazar que ejerza de jefe y tenga al resto de entrenadores a sus órdenes ni se va a crear un “Sub-2 Project”.

 Por ejemplo, el entrenador de Desisa es Haji Adilo, quien llegó a entrenar conmigo durante un año cuando era atleta y ni siquiera he hablado con él nada de entrenamiento, lo que no deja de ser curioso. Quizás haya adaptado algo de lo que hizo conmigo o quizás no, pero el caso es que cada uno trabaja con sus atletas como sabe y como ha hecho siempre.

 Pero bajo un mismo proyecto, ¿se está trabajando sobre una estrategia en equipo para alcanzar el objetivo? ¿Los corredores son rivales o compañeros?

 Tratándose de atletas muy diferentes, son competidores, pero compañeros en el mismo proyecto. Van a llegar allí con la intención de que alguno de los tres consiga el objetivo, pero, tal y como he llegado a leer, no hay ningún acuerdo ni muchísimo menos de que, por ejemplo, Zersenay vaya a hacer de liebre de Kipchoge o de que alguno haga de sparring de los otros. Los tres van a correr en las mismas condiciones, ninguno ejercerá de liebre de otro, no hay predilección de Nike por ninguno de los tres y si llegan al final juntos esprintarán por llegar el primero: en ese sentido no hay estrategia ni se puede hablar entre ellos de lugartenientes o gregarios.

 Se está escribiendo mucho al respecto, igual que se ha llegado a decir que si va a ser en el mar Muerto o con un recorrido cuesta abajo. Pero si los tres llegan juntos al kilómetro 42, ganará el más rápido. No va haber dos que se sacrifiquen para que uno consiga el objetivo y decir lo contrario solo son suposiciones de gente de fuera y comentarios de mal gusto.

 ¿El circuito cumplirá con todos los estándares de la IAAF?

 Se está focalizando mucho sobre esta cuestión e incluso he llegado a hablar con compañeros tuyos cuya única preocupación es que si el circuito va a cumplir los estándares IAAF, lo cual respeto mucho como puritanos del atletismo.

 Desde luego, la prueba no va a ser cuesta abajo y va a tener 42.195 metros. Pero la gran diferencia es que, aunque sea atletismo y se vaya a estar bajo el paraguas de la IAAF y de las reglas generales del deporte, es algo que escapa a eso y trasciende un poco más: no van a intentar batir el récord del mundo,  sino que se va a intentar demostrar si el ser humano es capaz de correr un maratón por debajo de las dos horas, lo que le da el suficiente matiz de interés y excitación como para que a la gente que le guste nuestro deporte y todo el mundo esté pendiente de ello.

 Ver correr a tres atletas a un ritmo de 2:50 minutos el kilómetro durante 42 kilómetros es algo fascinante y, sobre todo, creo que se está poniendo sobre la mesa y en los medios de comunicación algo diferente y bonito.

 Como decía, salvo que se va a correr bajando el Everest, he oído cualquier cosa al respecto, cuando realmente de momento solo unos pocos conocemos el proyecto. Incluso he llegado a oír que no se iban a respetar los patrones de las IAAF en materia de antidopaje, lo cual es un auténtico disparate en tanto que son tres atletas en activo que están totalmente sometido a los métodos antidopajes actuales, incluyendo a un campeón olímpico. Incluso en el contrato de cada atleta está estipulado que si hay cualquier problema con sustancias dopantes el atleta queda automáticamente expulsado, con las consiguientes medidas legales que se puedan tomar.

 ¿Cómo se ha hecho la selección de los tres atletas?

 La selección de los atletas es algo sobre lo que también se ha debatido mucho en los medios de comunicación: ¿Por qué estos y no otros? ¿Por qué se ha incluido Zersenay?

 La elección no se ha realizado intentando coger a un atleta de cada país, ni por simpatías personales de la marca o por acuerdos con los representantes o los entrenadores, sino que se ha testado a muchísimos atletas de todo el mundo, a nivel de campeones del mundo, y se ha elegido a los tres que creen que tienen mayores posibilidades de lograrlo, en base a un criterio científico.

 En el caso de Zersenay no es algo nuevo. Hay un estudio de la Universidad Europea de Madrid de 2007, en el que yo también interviene, en el cual se dice que Tadese es el atleta con mejor economía de carrera del mundo. E incluso, como exclusiva, si te puedo decir que, dentro de los distintos trabajos que están abiertos en la actualidad en busca de las dos horas, Yannis Pitsiladis, el británico que dirige el proyecto del que forma parte Bekele, quiso a Zarsenay dentro de su grupo de trabajo y así nos los vino a pedir, así que cuando dos lo quieren es por algo.

 El maratón, desde luego, no son matemáticas, y la teoría y la práctica son cosas diferentes, pero si los estudios sobre Zersenay mantienen unas conclusiones concretas y la teoría  científica dice que el objetivo es posible (no la estadística, que es la que dice que no), ¿quiénes somos nosotros para decir que no es posible?

 ¿Cuál es el estado de forma actual de Zersenay Tadese?

 Ahora mismo Zersenay se encuentra muy bien físicamente, en plena forma.

 Tuvo dos años malos, por factores sobre todo mentales, donde coincidió un bajón psíquico como el que tienen todos los deportistas a lo largo de su carrera unido a otros factores como el fallecimiento de su padre en un accidente de tráfico pocos días después de proclamarse campeón del mundo, y ahí bajó el pistón. Pero ahora viene de un muy buen 2016, donde no pudo refrendar con éxitos su buen estado de forma, sobre todo porque nunca ha sido un atleta de un final rápido y eso no lo va a mejorar ahora, pero consiguió correr en Eugene en 27:00.66, después de un viaje de más de 24 horas desde Eritrea y llegando horas antes de la carrera, y fue octavo en los 10.000 metros de los Juegos Olímpicos de Río.

 Terminó la temporada muy bien y, este año, el hecho de que Nike le haya buscado para este proyecto le ha inyectado una dosis de autoestima y motivación enorme, que está refrendando con unos entrenamientos fantásticos.

 ¿Existió entonces un problema de motivación en su paso al maratón?

 En su momento, no creo que la motivación haya sido un problema, pero si cierta falta de seguridad.

 Zersenay es un atleta muy trabajador, pero al que todo le ha venido muy fácil gracias a su talento: a los dos años de comenzar a correr ya era medallista olímpico, rápidamente se proclamó campeón del mundo de campo a través y de medio maratón, con récord mundial incluido. Pero el maratón, además de talento requiere mucha suerte y una preparación muy específica y él, por diversos motivos, no ha tenido esa suerte necesaria, lo que ha ido generando dudas. Incluso probamos a buscar un cambio de efecto y comenzó a entrenar con Renato Canova, pero incluso fue todavía peor.

 En cierta medida, ahora es diferente. Ya estábamos trabajando con el maratón en mente para 2017 y el hecho de que Nike le haya buscado para un objetivo tan ambicioso como el Breaking 2 le ha reforzado muy positivamente, con toda una inyección de moral para afrontar un maratón sabiendo que no va a ser un maratón normal, que no va a ser ir a Londres, por ejemplo, intentado correr en dos horas y tres o cuatro minutos para ganar, sino apuntándose a un desafío brutal, y esto le ha dado la autoestima suficiente para intentarlo.

 Con su récord del mundo de 58:23 en medio maratón, ¿sigues creyendo que su marca de dos horas y diez minutos en maratón es una mera anécdota?

 Analizando, ha intentado correr maratón en cinco ocasiones, tres conmigo y dos con Canova.

 El debut fue en el maratón de Londres de 2009, después del Campeonato del Mundo de Cross en Amán (Jordania), donde la federación eritrea le impuso ir a pesar de que nosotros no queríamos y donde encima estuvo cinco o seis días más de lo previsto. Allí cogió un virus y durante el último mes estuvo 15 días en la cama. Lo más normal es que hubiésemos desistido y que no hubiese ido a Londres, pero fue un error de todos que fuera y acabó retirándose.

 El segundo año, en el maratón de Londres de 2010 que terminó con 2h12:03, Zersenay corrió entre el kilómetro 20 y el 30 con un parcial de 29:11, corriendo descolgado de la cabeza. Y de los cinco que iban delante de él, tres dieron positivo por dopaje. Si no hubiese tenido que hacer ese esfuerzo yendo tan descolgando, la carrera hubiese sido otra, máxime cuando incluso consiguió llegar al kilómetro 40 a ritmo de dos horas y cinco minutos.

 El tercer año, en el maratón de Londres de 2012 donde acabó en 2h10:41 tuvimos un condicionante como el fallecimiento de mi padre durante los días previos a la carrera, con los enormes vínculos que hemos creado con Zersenay en todos estos años, y no pude llegar a Londres hasta el día de antes. En carrera tuvimos un claro problema de hidratación, sin poder beber por primera vez hasta el kilómetro 20. Aquel día, llegó a meta pidiendo algo de comer como si hubiese venido de una isla desierta, con el estómago totalmente vacío.

 Ante las dudas, probamos otra cosa e intentó entrenar con Canova, pero fue mucho peor porque en ningún momento se adaptó a sus entrenamientos.

 Ahora, en esta nueva fase, aparcamos el maratón y el primer objetivo ha sido recobrar la confianza. Ya estamos en el momento de regresar, porque estamos seguros de que en maratón aún tiene muchísimo que hacer.

 Recobrada la motivación, ¿el otro gran pilar sobre el que estáis trabajando es solucionar todos los problemas de sudoración que nos comentabas?

 Desde que hemos comenzado a trabajar con el grupo de Nike hemos tenido la oportunidad de hacer unos test de sudoración, tanto en esfuerzo como en temperaturas indiferentes, cosa que a nosotros solos nos era imposible, y los resultados han refrendado mi opinión de que tenemos un problema de hidratación.

 Con todos los resultados, viendo como el atleta suda por decirlo en términos coloquiales, están preparando una bebida totalmente específica para su organismo para que la pueda tomar en carrera, con muchos de los mayores expertos del mundo que incluyen a los responsables de los departamentos de nutrición de los hospitales de Chicago o Boston, a los que de ninguna otra manera hubiésemos podido tener contacto sino hubiese sido gracias a este proyecto y que, sin duda, creo que ha sido uno de nuestros pilares más débiles en el paso al maratón.

 Aun así, la suerte es una variable que va a jugar siempre, y más en una disciplina como el maratón, pero si tienes controlado el mayor número de variables posibles, la suerte tendrá la menor incidencia o será lo más predecible posible, por lo que el objetivo último es controlar todo lo que pueda ser controlado: si ese día no sale, no saldrá, pero que no sea porque no hemos entrenado lo suficiente, porque no tenemos la bebida más oportuna o porque no dispongamos del mejor calzado y medios posibles.

 Personalmente, ¿crees que es posible bajar de las dos horas?

 Tal y como comentaba antes, si yo no pensara que es factible, aun sabiendo que es complicadísimo, no me hubiese metido en este embolado, salvo que me hubiesen pagado una millonada, cosa que tampoco ocurre, y en cuyo caso no lo estaría defendiendo tal y como lo estoy haciendo.

 Hasta donde he leído y oído, la opinión de que es imposible bajar de dos horas se basa en estudios estadísticos comparativos del récord del mundo de medio maratón. En ese sentido, solo son números y a los estadísticos yo les puedo contestar que si Zersenay no hubiese tenido el lastre que tuvo en los primeros cinco kilómetros de su récord del mundo, en lugar de 58:23 habría hecho 57:55, que es lo que realmente valía y que es algo que nadie me puede discutir. Por lo tanto, el récord del mundo de medio maratón sabemos que es rebajable en, al menos, 20 segundos y de pasar el medio maratón en 59:40 a pasarlo por debajo de 58 minutos ya tendríamos casi dos minutos de margen. Numéricamente, doblándolo en la segunda parte de la carrera o incluso corriendo la segunda media hasta en 60:10, las cuentas saldrían.

 Si hablamos de ciencia, muchos de los mejores fisiólogos del mundo están trabajando tanto en nuestro proyecto como en el de Pitsialidis y todos coinciden en decir que es viable. Pero además, nos dicen que es viable con estos atletas, algo que ya se decía en 2008. La ciencia vale para la investigación en cualquier campo, ya sea medicina, economía o ingeniería, y esto es ciencia, por lo que para rebatirlo necesitamos más ciencia y una investigación que contradiga esta teoría.

 Yo no soy científico, pero me fío de la ciencia. Así que si alguien me dice que científicamente es imposible diré: “bien, mi opinión estaba equivocada”. Pero si me vienen varios científicos de varios sitios y me dicen que es posible, quién soy yo para decir que no lo es.

 Los deportes en que la investigación científica a diario sería viable porque tienen dinero, como el fútbol, el baloncesto o similares, no son deportes en los que el aspecto físico sea lo predominante, con lo cual la presencia de la ciencia, aunque cada vez se da más, es mucho más limitada y todo queda en el talento: ningún fisiólogo va a enseñar a Messi a hacer mejores regates. En cambio, los deportes en los que la investigación científica en busca de los propios límites físicos sí que es absolutamente necesaria son los deportes más pobres como el atletismo, la natación o el ciclismo, donde no llega el dinero, así que proyectos como este, con tanta investigación detrás, tenemos que aprovecharlos.

 Otra cosa son los debates y las opiniones de la gente que habla solo desde su experiencia, pero si los mejores fisiólogos del mundo me dicen que es viable, yo no voy a saber más que ellos.

 Es posible: los fisiólogos y los datos que me dan me dicen que es posible y además me lo creo porque tengo un atleta que con el paso del tiempo he estado viendo que lo puede hacer. Si no me diesen todos los valores que me están dando, podría decir: “vamos a intentarlo”, pero no me mojaría tanto como me estoy mojando, aun reconociendo que es complicadísimo.

 ¿Sois conscientes de las críticas y el escepticismo que hay sobre el proyecto, sobre todo viniendo de un gigante comercial como Nike?

 La realidad es que, aunque no he escuchado a profesionales de la información opinando en contra, podemos opinar por opinar, tanto a favor como en contra, pero este proyecto viene con la firma de una gran marca comercial detrás y eso ya lo convierte en el diablo para mucha gente.

 Nike es una empresa que no se ha creado para el bien del corredor, sino para vender zapatillas y con la imagen tan increíble de manipuladoras que tienen las marcas deportivas, incluso con Nike en mayor medida, existen muchos condicionantes para que la opinión no sea puramente objetiva.

 Pero es que si no existieran las marcas deportivas no existiría el atletismo profesional que conocemos ya que a la hora de la verdad son los únicos patrocinadores que tenemos: Nike, Asics, Adidas, Mizuno, Puma… Si estas marcas desaparecieran, desaparecía el atletismo totalmente ya que los mejores atletas se quedarían sin nada.

 Nunca he entendido de dónde viene lo de sistemáticamente querer echar por tierra todo lo que las marcas deportivas emprenden. Nuestro deporte ni siquiera tiene la televisión detrás y luego, tal y como se dice, nos quejamos de que las marcas están mercantilizando el atletismo, pero es que tenemos que entender que el atletismo es algo más que los que corremos por la calle y que como deporte profesional los que se dedican a él profesionalmente tienen que vivir de ello.

 Tendemos siempre a atacar lo que nos estamos acostumbrados a hacer y encima lo queremos echar por tierra porque hay dinero detrás. Pero luego nos quejamos de que un atleta cobra 10.000 euros y un futbolista un montón de millones. Quizás sea porque ellos saben vender mucho mejor su producto y nosotros esto, que por ejemplo es vendible, lo tachamos justo por eso.

 Ojalá existiesen muchos más “Breaking 2”, porque por encima de todo estamos haciendo que se hable de atletismo y que nuestro deporte trascienda incluso a medios de comunicación no habituales y generales, que son los que todo el mundo lee. Debemos de aprovechar este tirón y si no somos nosotros los que lo aprovechamos, apaga y vámonos…

 En todo caso, si no se baja de las dos horas pero se consigue batir el récord del mundo el resultado sería excelente…

 La clave es que el objetivo no es hacer récord del mundo de maratón: el objetivo es bajar de dos horas. Si llega el día y se hace, por ejemplo, 2 horas y veinte segundos o cualquier otra marca similar, no se habría cumplido el objetivo. La gente alucinaría, tendría un mérito increíble, pero a nivel de objetivo sería un fracaso. El objetivo no es quedarse por debajo del récord del mundo: es bajar de dos horas. Ese es el único objetivo. Igual que cuando se mandó un señor a la luna el objetivo era pisar la luna, no quedarse cerca.

 Las cosas se están haciendo bien y con un trabajo muy serio detrás. Luego hay cosas que no se pueden entrenar o calcular, como un catarro o simplemente no encontrarse iluminado ese día. Va a ser complicadísimo, pero si hay opciones al menos se habrá intentado y mientras, por lo menos, se hablará por algo interesante y no por las cosas negativas que suelen ser en las que se quedan los grandes medios de comunicación en otras ocasiones.

Referencias:

(1) Lucía, A.; Oliván, J.; Bravo, J.; González-Freire, M.; Foster, C. (2007): “The key to top-level endurance running performance: a unique example”. Universidad Europea de Madrid. British Journal of Sports Medicine 2008 Vol. 42. Issue 3. Pp. 172-174.

(2) Tucker, R. (2007): “Zersenay Tadese, the most economical runner in history?”. The Science of Sport, 06.12.2007 y siguientes.

(3) Bravo, J. (2009): “El entrenamiento de Zersenay Tadese para el Campeonato del Mundo de Berlín”. XVI Jornadas Técnicas ENE. Madrid, 24.10.2009. Cuadernos de atletismo, número 58. RFEA/ENE.