Hecho, ya tenemos una más, van siete. Ya sólo nos queda el paseo por los particulares Campos Elíseos de la Transalpine Run. Sin Arco del Triunfo, sin Tullerías, sin Plaza de la Concordia… pero con una felicidad similar a la que se tiene que vivir por Paris, dentro del pelotón ciclista, ese domingo de julio con el que cada año se pone punto y final a uno de los mayores espectáculos deportivos del Mundo, el Tour.
Para mañana tan sólo nos quedan 28 kilómetros de carrera por montaña, no es mucho después de todo lo que llevamos encima, concretamente más de 210 km en una semana. Estamos en el Sud Tirol italiano y el paisaje sigue siendo espectacular, las montañas escarpadas y los picos nevados de más de 4.000 metros que teníamos ayer como testigos de nuestra llegada a Mals se han ido retirando, se han suavizado, han perdido altura y se han acercado al valle para dejarse perfumar por el aroma de los manzanos, esta zona es una de las de mayor producción de toda Europa de esta fruta. La de mañana no es una etapa de paseo, ni mucho menos, para algunos será una auténtica pesadilla ya que los cuerpos están más que torturados y magullados y lo único que les anima a levantarse cada mañana y acercarse hacia la línea de salida es pensar que ya es la última, que la camiseta “I AM FINISHER” les está esperando tras el siguiente collado, al girar en la próxima curva del sendero, ¡Venga que ya está muy cerca! No os penséis que todo esto lo hacemos por una camiseta, que probablemente alguno nunca nos vayamos a poner, realmente, si os soy sincero, no sé muy bien porqué lo hacemos. Estoy seguro que a cada uno le pondría en el punto de salida de la primera etapa una motivación bien diferente, una apuesta, una invitación de un amigo, un reto personal, el desconocimiento de dónde se iba a meter… ¡Qué se yo!
Estoy convencido que mañana todos cruzaremos la última línea de meta de la última etapa y estoy seguro que en el corazón de todos empezará a quedarse un hueco vacío, después de estos días de convivencia, de sufrimiento compartido, de abrazos, saludos, sonrisas y ánimos entre personas a las que nunca habías visto antes en tu vida, podrá surgir un cierto sentimiento de desamparo, ¿Qué vamos a hacer el domingo sin Transalpine? Pues la gran mayoría volveremos a nuestras casas, volveremos a estar con nuestra gente, durante un tiempo enseñaremos fotos, llenaremos los cafés de nuestros compañeros de trabajo de Alpes, de desniveles, de paisajes… Os esperan sobremesas monotemáticas queridos amigos. Pero tranquilos, no durará mucho, pasarán unos días y los recuerdos se irán diluyendo en el día a día, la experiencia siempre se quedará en nosotros, como tantas otras cosas en la vida, servirán para hacernos un poco más… ¿fuertes tal vez? ¿duros? no lo creo, lo más probable es que cada uno sigamos siendo nosotros mismos, con nuestros miedos, con nuestras debilidades, con nuestras miserias y, por supuesto, con nuestras grandezas, todos seremos los mismos, seremos iguales, pero ya nada será igual.
Hoy Fabián se ha cogido el día libre, le he dejado descansando, no le quedan muchas energías, el día de ayer fue muy duro para él y el de hoy no lo ha sido menos. Ahora mismo ya su único objetivo es terminar, y el mío hacerlo a su lado. Es un jabato y se está defendiendo muy bien en terrenos en los que nunca antes se las había tenido que ver, hoy por ejemplo ha sido la primera vez que ha superado los 3.000 metros de altura, estaba emocionado y cuando ha llegado arriba, después de más de una hora en continua y durísima subida, me ha dicho “Depa, dame un abrazo”. Es un tío grande.
Mañana estaremos los dos aquí para certificar que el equipo Runner’s World Gore Tex Spain es Finisher y para agradeceros vuestro seguimiento. La de mañana también va por vosotros.

Avelino, del equipo Helly Hansen astur y Fabián al comienzo de la etapa


6 comentarios hasta ahora
1 mina // sep 11, 2009 a las 20:08
Teneís toda mi admiración.
Esta experiencia, os marcará para siempre. Os envidio (envidia sana, se entiende) por ello.
CARMEN (mina)
2 otra depa // sep 11, 2009 a las 20:37
Julio dice: “yo corro más que el tiojose y sólo andando le adelanto” en fín… bendita ingenuidad e inocencia que dan los cuatro años…
Bueno que mucho ánimo termina pronto y come back home ENTERO.
Ya hablamos a la vuelta, y que sepas que he seguido letra a letra, como siempre, tus crónicas… MÁS ÁNIMO. XXX
3 Basilio Bravo // sep 12, 2009 a las 8:10
Venga Depa ya no queda ni pa’ regalar… o si seguro que regalabas la última etapa. Bueno se trata de disfrutar hoy en la medida de lo posible y nada… YOU ARE FINISHER
Saludos y ya te llevaré un buen perol con gofio amasado de la tierra…je, je, je
4 Juan // sep 12, 2009 a las 12:09
Mucho ánimo está chupado, 210kms ¡qué bestialidad! y encima con esas características. Hoy termináis. ¡enhorabuena a los dos!
5 jorge rivero // sep 12, 2009 a las 14:24
Venga chicos, última etapa, sois unos campeones.
http://avientu.wordpress.com/
6 Depa // sep 12, 2009 a las 15:30
Mi sobri tiene toda la razón, ahora mismo le podría ganar a su tío hasta andando, menudo campeón que está hecho. ¡Qué grande eres Julio!
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