
Tengo un amigo, de los de verdad, de los que siempre tienen algo para tí sin que se lo pidas. Yo le llamo el Lobo en cachondeo, porque él se apellida Llobet, que en catalán, es el diminutivo de lobo. Aclarado esto, os quiero contar que él es un amigo fiel, que, plagiando a Sabina, se enamora de todo y se conforma con nada, que por pensar lo que piensa sin pensar lo que dice, más de un beso le han dado, y más de un bofetón, y al que si alguna vez le he dado más de lo que tengo, es porque él me ha dado más de lo que le doy.

A mi amigo el Lobo le encanta entrenar. Más que encantarle, yo diría que lo necesita como el aire que respira. Lo único que pide para ser feliz es un hortizonte claro y suelo bajo sus pies, para correr, para pedalear. Y una piscina, para nadar. Tanto le gustó entrenar, que gracias a ello fue olímpico en triatlón en Atenas’2004, aunque creo que a él no le gusta vivir de recuerdos, porque para él todo es presente; si acaso sólo para rememorar sus batallas de la Blume de Madrid, en la que se pasó 9 años.

Como cantaba Antonio Vega (q.p.d.), mi amigo el Lobo vive en la calle, estudia de prendiz, con libros que en la escuela nunca vio, y , como canta Fito, si es por el maestro, nunca hubiera aprendido a coger el cielo con las manos, a reír y a llorar lo que nos canta, a coser su alma rota, o a perder el miedo de quedar como un idiota.

Ahora tiene ya 35 años, y sigue riendo un millón de veces al día, mientras su “Santa” (guapísima, por cierto, porque el Lobo para esto de las mujeres siempre ha tenido buen arte y buen gusto), se vuelve loca tras él para hacerle un millón de fotos en cada triatlón
Mi amigo el Lobo no tiene nada, y lo tiene todo, y tiene, ante todo, una sabiduría de la vida de aquellos que nunca han dejado de ser niños. Yo, a menudo, le llamo y, de vez en cuando, nos vemos, aunque sea muy de tanto en tanto. Por que a los amigos de verdad, aunque los tengas lejos, los sientes cerca.

¡Ah! y para terminar esta confesión, o más bien para completarla, os he de decir que mi amigo el Lobo, plagiando ahora a los tres hermanos de Café Quijano, “pendenciero y mujeriego, lo será hasta que se muera”
O no es verdad, Xavi ???;-)
¡Hasta la próxima, “compis”!
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2 comentarios hasta ahora
1 Púpil // jul 8, 2009 a las 12:53
100% verdad! Gran deportista, pero mejor persona. Un lujo tenerlo como “mister”, compañero de “fatigas” y sobretodo como amigo. Como él dice siempre: Salud y kms!!!
2 Tr3sk // jul 8, 2009 a las 16:37
Ante todo me encanta esa sinceridad que le caracteriza!!!…xo mira que ponerme más de 30 años!!!..grrrrrrrrrr
….xo el tio se hace querer, aunk me deba una xapita de las suyas!!!..jijiji
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